Me levanto bien de mañana tengo una reunión bastante importante la cual requiere toda mi atención o al menos una parte de ella porque Gabi sigue en mi mente como imán.
Decido enviarle un mensaje.
— Buenos días mi pequeña.
Espero que tengas un lindo día.
Besos
La reunión da inicio y como es de esperarse se extienda a varias horas, después de terminar mi madre espera mi llamada.
— ¿Cómo te está yendo hijo? …pregunta ella al otro lado del teléfono.
— Muy bien mamá por dicha. ¿sucede algo?
— No, solo quiero asegurarme que mi bebé esté bien. ¿tienes algo que decirme o contarme?
-— Madre … dije riendo… — ¿ya Mateo te dijo verdad? …ella suelta una risa nerviosa … —conocí a una linda chica mamá y no sé cómo o por qué, pero me tiene vuelto nada ¿es normal sentirse así?
— Sí hijo, creo que te enamoraste. Solo te pido que tengas cuidado no quiero que te pase lo que pasó con Lía.
— Sí mamá, pero no sabe ni quien soy ¿puedes creer? Desde que nos conocimos fue como si fuera cualquier persona y eso me encantó. A demás es la chica que llevé al hospital
— ¿en serio? ¿Cómo está ella?
— Está muy bien ma, ya solo queda el recuerdo desagradable
— Qué bueno hijo, espero conocerla pronto. Cuídense mucho amor, te espero el fin de semana.
— Bueno ma, hasta luego.
Antes de pasar por Gabi paso a comprar una rosa blanca en honor a la esperanza que ha despertado en mí, entro a la tienda y saludo al encargado.
— Ya casi estamos por cerrar joven.
— Lo sé, solo vengo a buscar a Gabi.
— Gabriella …le grita él.
— Dígame ...responde
— La busca un señor.
Ella me voltea a ver y su rostro se ilumina, viene caminando hacia mí y detrás de ella viene una muchacha
— MMM amiga creo que tu soltería llegó a su fin … Gabi la ve muerta de vergüenza y yo río por verla roja de la pena por lo que afirmo con mi cabeza que sí.
— Dime
— Quería verte y saber si podemos salir hoy.
— Claro, dame unos minutos ya casi salgo.
— Está bien amor ... dije queriendo ver su reacción al llamarla así, pero nada solo me dedico una sonrisita.
Decidí llevarla a cenar a un hermoso restauran que hay en forma de unas cavernas muy hermoso, tenía la necesidad de hacerla sentir especial porque para mí lo era.
tomo su mano para acariciarla mientras cenamos.
— Es hermoso este lugar … ella sabía apreciar hasta el más mínimo detalle.
— Lo es.
La llevé de nuevo a casa y como la primera vez le ayudé a bajarse, pero está vez alza su mirada penetrante y sonríe, sabía que era lo que yo quería, sin decir nada me acerco a ella lentamente solo necesitaba sentir sus labios una vez más. Mi piel se erizó y fui yo quien se sorprendió cuando sentí como me besaba, fue ahí donde supe que era correspondido y por mi parte ya no había nada por hacer ella se había adueñado de mí.
Nos separamos y la vi a los ojos, había una mirada de complicidad.
— ¿Qué voy a hacer contigo? Me tienes loco, loco …
Acariciaba su espalda, de la nada solo me abrazó con fuerza como si necesitara sentirme o ser amada y era yo quien quería hacerlo, necesitaba amarla solo amarla, la apreté con fuerza contra mí y bajé mis manos acariciando sus brazos.
De pronto unos pasos se acercaron a nosotros.
— Buenas noches joven.
Hola Gabi …. me hago a un lado abrazándola
— Buenas noches ¿Cómo están?... digo.
— Hola mamá, hola papá. Él es Alessandro el joven que me llevó al hospital cuando caí por las escaleras.
— Mucho gusto Alessandro ... me saluda dándome la mano … — yo soy Carlos Miller y ella es mi esposa Beatrice.
Queremos agradecerle todo lo que hizo por nuestra Gabi, gracias a usted la tenemos acá y no hay dinero con que pueda pagarle todo lo que hizo.
— Es muy amable Señor Carlos, no tiene nada que preocuparse lo hice con todo el placer del mundo. Me alegra haber ayudado.
— Vamos, te invito a un café … su propuesta me tomó por sorpresa, pero me siento cómodo con ello.
Hablaba tranquilamente con el padre de Gabi, tienen bastante interés en conocerme y saber cómo sucedió el accidente ya que Gabi no le gusta hablar de eso. La puerta se abre y un joven muy parecido a Doña Beatrice entra observándome y viendo a Gabi, se acerca a ella con malicia.
— ¡con que este es el susodicho que ha enamorado a mi hermanita! … palmea su espalda mientras lo dice.
Eso definitivamente no me lo esperaba no pensé que ella estuviera igual que yo, ella tenía su cabeza inclinada y sabía que estaba así porque su hermano había confesado lo que ella sentía.
— No sé, pero espero ser el tal susodicho.
— Eso quería escuchar … mira a Gabi y le dice …. — Vamos Gabi ¿no vas a decir nada? ¿o es que tu existencia se vio amenazada? …yo trataba de aguantar la risa al ver cómo estaba.
— No pensé que así estuvieran las cosas … empecé a sentir pena por ella aunque me hacía feliz enterarme de lo que ella sentía por mí.
— Bueno madre y eso no es todo ¿verdad Gabi? … ella se levanta de prisa.
— No sé, pero con su permiso ya vuelvo …. fue tan chistoso verla huir que soltamos la risa.
— No pensé que tuvieras así a Gabi … dice Beatrice, si ella supiera que yo estaba peor …— Ella es una gran mujer y lastimosamente le entregó el corazón a un hombre con fachada de bueno. Ese hombre perfecto le duro solo meses sabes, fue cuestión de meses para que mostrara su verdadera cara …. sabía que era la oportunidad para confesar lo que yo sentía por ella.
— Lo sé Doña Beatrice, sé que ella es una gran mujer y no tardé en darme cuenta de lo que pasaba cuando la vi caer de aquellas escaleras mientras su expareja se quedaba viéndola caer y no hizo más nada que solo verla, siendo franco con ustedes me asusté mucho cuando la vi tirada en el piso. Quiero ser honesto con ustedes yo estoy muy interesado en ella como notaran y me alaga saber que puedo ser correspondido y no deben preocuparse no me permitiré lastimarla de eso pueden estar seguros, mis intenciones son buenas y solo quiero hacerla feliz y ser feliz con ella, entiendo que puede ser un poco apresurado no obstante llevamos varias semanas saliendo por lo que me gustaría saber si tienen algún inconveniente con ello.
— De nuestra parte no tenemos ningún problema hijo todo lo contrario estamos muy agradecidos por todo lo que has hecho en ella, tenía mucho tiempo de no ver ese brillo en sus ojos tanto que pensé que la iba a perder. ... dice Don Carlos con una mirada de aflicción.
— Muchas gracias Don Carlos y quiero que sepa que jamás haré algo para lastimarla, voy a hacer todo lo que esté en mis manos para hacerla feliz.
— Ya lo creo hijo, ya lo creo.
Salí a buscarla y estaba recostada en una columna del pórtico, vi que sus ojos estaban perdidos seguramente pensando.
Me acerqué abrazándola por detrás.
— Hola pequeña … puso sus manos en las mías.
— hola
— creo que tenemos una conversación pendiente. ¿Cómo es eso de que te traigo loca? … tomó un respiro antes de hablar, mi corazón palpitaba muy rápido, solo quería escuchárselo decir.
— No pude evitarlo … sentí como se recostaba en mí … — más allá de eso simplemente creo que no quise evitarlo …. me sentía feliz al escuchar que sentía algo por mí.
— Has vuelto mi mundo de cabeza, no sé qué voy hacer sin ti solo sé que tengo la necesidad de tenerte entre mis brazos y amarte … apretó mis manos y solo la acerqué a mí en un abrazo fuerte.
Sentir su aroma, su calor me derretía ¡solo deseo que esto no acabe nunca! Pedía en mi mente al cielo. Se llegó la hora de marcharme
— Ya debo irme mi princesa, debo viajar mañana. Trataré de regresar lo más pronto posible… ella se dio la vuelta y me sonrío cálidamente.
— Te voy a extrañar mucho, me avisas cuando estés por regresar ¿está bien?
— Lo haré mi amor.
Me despedí de su familia, debía descansar unas horas para tomar mi vuelo a casa de mis padres y de ahí otro vuelo fuera del país para cumplir con una agenta algo apretada.
— ¡si deseas plata, trabaja! …. decía mientras conducía al apartamento maldiciendo por tener que estar fuera del país una semana.
Podía ver lo diferente que ella era, se preocupaba porque llegara bien del viaje y estaba atenta a mis mensajes y llamadas, solo le interesaba verme nuevamente.