Estaba enojada quería matar a ese idiota, Julio salió pagando los platos rotos de otro, le propine una cachetada cuando me pregunto si iria a casa o al Gimnasio. Me sentia mal mi corazón empezo a palpitar y mi cuerpo estaba algo morado, ese estupido logro hacerme enfadar. Aun sentia el sabor de su boca en la mia. ¡Uyyy como me jode! Pero me va conocer, el muy tonto piensa que me a intimidado.
Maldito el piensa que soy cualquier tipa, pues se equivocó porque esta vez me jodio la vida y se la jodere igual, no le mostrare mi parte mala, no aún no.
Cuando llegó a casa lo primero que hago es entrar a mi cuarto y azotar la puerta con tanta fuerza que chilla escandalosamente. Observo a mi perrita mover la cola, sus ojos azul cielo me observan, me acerco y la acaricio suavemente.
—¿Sabes lo que me sucedió el día de hoy?—Suspiro negando seguro no me entenderá. Me levanto del suelo camino junto a la gran ventana y aprecio el paisaje, luego bufo aburrida, me recuesto en mi cama y cierro ojos por inercia, unas imágenes de un niño viene a mi mente, me veo jugando con él y con mis hermanos, su ojos son bellos son de un color verde apagado y su piel morena lo hace ver como un dulce achocolatado. Me sonríe mientras le sonrío.
—Mimi, mira que grande son esos peces, vamos a atraparlos, Mimi, Mimi.
Abri los ojos y rápidamente me levante de mi cama, mi corazón empieza a palpitar. ¿Quien demonios es ese chico, porque me llamo Mimi en mis sueño?
Al llegar la noche Nancy me informa que ya esta la cena lista, bajo al comedor y veo que no hay nadie, encogiendo los hombro me senté y empecé a cenar en un delicioso silenció, de seguro que el señor hielo esta con una de sus tantas mujeres, sin ponerle más importancia a eso me dedico en saborear la deliciosa cena.
Nuevamente me encierro en mi habitación, leo un libro y me pierdo en ella, no percató la hora si no hasta que escucho el coche de Deán entrar al patio, me levanto de la silla y lo veo, muerdo mis labios y un pensamiento algo sucio se me viene a la cabeza. Miro la hora, vaya son más de las 12 de la madrugada, sonriendo de lado me quito la pijama y me quedo desnuda luego me pongo el albornoz, sin hacer el mínimo ruido salgo de mi habitación y camino hasta la de él, veo que aún no entra aprovecho entrando a su habitación me tiro a su cama apagó las luces y me quedo quieta, a los minutos entra sin prender la lámpara, se quita su ropa quedando solo en bóxer, me muerdo el labio ya excitada de querer estar con este macho, todo está oscuro y como lo conozco muy bien sé que vendrá directo acostarse, cuando veo su silueta venir, me hago más chiquita y me tapo, el sube a la cama y de un rápido movimiento me subo encima de él quedando ahorcajada, luego pongo mis manos en su pecho desnudo, Deán rápidamente prende la lámpara y me oberva con los ojos bien abiertos, sus ojos van a mis pechos y luego baja hasta mi desnudez, rápidamente su pene se pone rígido me muevo y él aun sigue mirándome de una manera que no puedo describir toma de mi cuello y me besa, si así como lo oyen me besa, su mano baja a mi parte intima y cuando pienso que me va tocar se aleja de mi dejando un rico sabor en mis labios.
¡Mierda!
—¿Que diablos estas haciendo?—Vocifera negando, volque los ojos y me levante de su cama.
—Hacer lo que tu haces— Deán niega una y otra vez.
—No, Mia estas loca como te atreves a venir a mi habitación y lo peor desnuda. —Lo último lo dijo en un susurro, camine hasta él.
—No vallas a mentir, te gusta verme desnuda.
—Eres una niña y ya te dije un sin fin de veces, te veo como una hermana, no como una mujer, Mia vete a tu habitación, creo que con ésto fue suficiente.
—Me ire querido, pero vi como te pusiste, al parecer no te soy diferente, buenas noches...Bay —dicho eso salgo de su habitación pero con una sonrisa de triunfo.
Al día siguiente me encuentro llegando al colegio secundario, camino con una pereza del demonio, estoy con sueño por querer acostarme con el hombre de Hielo me desvele por gusto, pero ya para que pensar en ese idiota.
Cuando entro a la sección todos me observan menos el idiota del tal Xavier, él esta sentado en el pupitre que yo le había quitado, él muy astuto decidió venir mas temprano, miro para todos lados y no hay una silla con mesa, el idiota levanta la mirada y sonríe de lado, ya veo me esta retando, sonriendo con malicia decido en déjarlo pasar por hoy. Sin embargo ya se con quien divertirme, Xavier será mi próximo juguete.
La maestra impartió su clase de inglés con mucha paciencia, muchos no le entienden algunas se comían la lengua para hablar una oración, cuando toco mi turno dije el párrafo con mucha naturalidad la mayoría quedaron boquiabiertos.
—Vaya señorita Mirza es usted muy inteligente. Puedes sentarse.—Asenti elevando mis cejas hacia las chicas plásticas.
—Te crees la perfecta— susurra una chica a mi lado, solo sonrei mirándola como que fuera una poca cosa.
—Bien chicos presten mucha atención, dejaré un ensayo en grupo de dos— Todos exclamaron un ¡No! sin embargo la maestra siguió con su clase— Bien ahora mencionare las parejas de dos y desde ahora ya deben saber que la pareja que formare trabajaran juntos hasta el fin de curso.
Las estúpidas chicas le pidieron a la maestra que ella no eligiera por ellas sin embargo a la maestra le valió madres sus opinión. Empezó a formar a las parejas luego escuche mi nombre.
—Mirza trabajara con Xavier —fue la última cosa que esperaba escuchar pero ni modo será muy divertido. Las chicas exclamaron chillonas y con mal genio
—Parece que tendrás que aguantarme niñita —espeto Xavier mientras sale de la sección, no le digo nada ya que yo hare lo mismo. Es un idiota no se imagina lo que le espera.
Salgo del aula y camino por el gran parque, el viento es refrescante y hace que las flores suelten su olor agradable.
—Miren con quien nos encontramos, con el mismísimo diablo—Replica una voz melosa, la miro y niego, es en serió, en esta escuela tan grande me tenia que topar con estas crías.
—Uhm, que feo es verte estos lados —escupi observando mis uñas, Shakira me miro molesta y solo reí falsamente.
—Espero no te acerques a mí, vine a esta escuela por tu culpa y parece que te encanta seguirme.
—No mami, seguirte a ti ni que fueras algo mio, la cuidad es libre esta escuela es libre, te saliste sola de la secundaria porque querías, estabas traumada pensando que te robaría a tu novio que me seguía como un perro faldero- lo último le dije con sarcasmos, Shakira ya molesta le dijo a sus amiguitas que la siguieran, tan manipuladora que es.
A esa tonta la conocí hace dos años, estabamos en el mismo grado es hija de uno de los mejores empresarios del país, al parecer se me echo de enemiga por mi forma de vestir y de actuar ella quería llamar la atención que yo llamaba incluso su novio estaba detrás de mi como un maldito enfermo, a todas sus amigas le decía que era yo la que le quería quitar su noviecito. Asg que asco, luego el muy estúpido me confeso que yo le gustaba y que estaba dispuesto a dejar a Shakira por mi, la babosa escucho todo, pensé que se moriría en ese instante. Me da ganas de reír cuando pienso en todo aquello.
—Veo que tienes enemigas por todas partes hasta dentro de la sección, porque serás asi, bueno debes creerte más que los demás, eres engreída y odiosa —escucho hablar a una de las chicas del aula, la obervo un minuto por su estúpido comentario.
—¿Me conoces muy bien para saber lo que yo pienso?—inquiero acercándome a ella. Quisiera golpearla y dejarla sin dientes, pero debo controlarme.
—No lo suficiente pero tan solo verte, se nota lo vulgar que eres.
—Ah, parece que estas pendiente de mi, vaya creo que no duermes en paz por estar pensando de cómo es mi vida— rei burlona.
—Eres una estúpida, pero pronto te iras de esta escuela.
—Si, si lo que tu digas— digo caminando en dirección a la cancha, rio internamente por lo que acaba de suceder.
Cuando llego me senté en el gran banquillo, observo el juego y veo al tal Xavier jugar basket ball, vaya este chico si que posee masculinidad, su cuerpo está más que trabajado, cuando termina su turno sale de la plataforma, dejo de verlo y me concentro en otro chico que se ve radiante.
—Luego de clases nos vamos a reunir para empezar el ensayo— Alcance oir, gire y lo vi, se veía jodidamente sexy y excitante, pero inmediatamente reprimo eso ya que él es mi primer enemigo por la humillación de hace unos días.
—En serio y es obligatorio que nos reunamos hoy mismo. —Quise saber sin dejar de ver sus ojos verdes.
—Asi es, ya sabes pequeña muñeca despues de clases te diré donde lo iremos hacer, pasame tu número —me guiño un ojo y se sento a un lado de mi.
No quise decirle nada porque me puse algo nerviosa, luego cambiamos números y seguimos observando el juego.