Alexander Sanint — ¿Que significa eso? Ahora le das órdenes a mis empleados... — Me levanto y camino hacia ella, esta vez intento besarla y acepta. Mierda! Deseaba este beso desde el primer momento que la vi al llegar a casa, ¿Por que las mujeres tienen que hacerse las difíciles queriendo? Se separa del beso y me aleja. — Alexander, no vas a jugar conmigo. — Niego. — No juegues tú conmigo. — La beso. — Habló en serio, quiero todo. — ¿Y que es todo? — Vuelvo a besarla, estamos en medio del despacho dándonos besos fugaces mientras hablamos de un tema muy importante. — Todo, todo. — Me dice casi en un susurro. — ¿Tú vas a darme todo? — Ella asiente. La vuelvo a besar y esta vez caminamos juntos entre besos hasta quedar sentados en el sillón. Me gusta como me toca, la intensidad

