Desperté un par de horas después de quedarme dormida. Desayunar, vestirme, bañarme, limpiarme, es ridículo que ahora use un pañal pues no se en que momento hago mis necesidades, si es verdad. Nunca se si tengo ganas o no de ir al baño pues esta es una de las cosas que pierdes sensibilidad cuando eres parapléjico. En mi libro de notas escribo una carta para mi, solo espero que nadie haga sentir mal a otro por estar a una silla de ruedas. Estar aquí y que tus movimientos dependan de esto no es para nada lindo.
Como estaba sumergida en mis pensamientos no me di cuenta cuando llegamos a la escuela, estábamos en pleno examen y no supe en que momento tenia mi lápiz y hoja de papel sobre la mesa, Melody se encontraba en la mesa de al lado y cuando la mire, paso un papel con las preguntas que había dado la maestra, las copie rápidamente y escondí el papel dentro de mi camisa.
— ¿Que te sucede? — Susurro Melody mirando hacia la profesora para evitar que nos viera mientras ella hablaba en la puerta.
— No lo se, quizás es por lo de anoche — Dije susurrando también.
— Concéntrate en el examen, después hablamos — Ella se acomodó en su asiento y luego se acerco de nuevo a mi. — ¿Estudiaste verdad? —
La verdad es que no lo recordaba, odiaba tanto perderme en mis pensamientos que quizás la mayor parte del tiempo no sabia si ya habían pasado los días.
— Eso creo —
Iba a decir más pero la profesora cerro la puerta y tuvimos que acomodar nos en nuestros lugares. Mire la hoja y era sobre las moléculas, átomos, sobre los precursores de la química y lo que descubrieron. Suspire pues de echo no había estudiado nada, pero si tenia vagos recuerdos en mi mente sobre la clase. Santos cielos debía estar más pendiente y olvidarme de todo a mi alrededor que no me hacían nada bien a decir verdad.
Entregue el examen con miedo a saber si estaba bien o no, era raro porque nunca me había pasado esto, mis amigos y yo eramos los mejores de la clase, siempre discutíamos por los primeros puestos cuando de entrega de notas y cuadro de honor se refería. Este ultimo lapso termine siendo la primera, Darxy la segunda, Antonio el tercero, Melody la cuarta y Felipe el quinto como se le había echo costumbre el ultimo año. Salimos al receso y nos sentamos en nuestro lugar favorito, debajo de un árbol donde se encontraba una mesa estilo Campín de color claro, los chicos sacaban sus meriendas y a nosotros si no nos gustaba la intercambiábamos. Me pareció un poco raro que Felipe trajera algo mucho mas que un sándwich de jamón y queso, o una arepas de harina rellena con mayonesa, jamón y queso amarillo. Acompañados de una manzana y jugo.
Todos teníamos prácticamente arepas de harina que Maria preparo para nosotros, para todos los jóvenes de la hacienda que asistían a clases. Felipe saco una lonchera, dentro de ella había arroz chino y una ensalada chop suey, todos miramos a su taza y el solo se sintió avergonzado. Los comentarios de la mesa empezaron a escucharse, incluso de mi parte. Él se levanto dejando la taza abierta y salio enojado, me sentí mal, Antonio se levanto y lo siguió, ellos eran muy amigos, se apoyaban en todo.
No paso mucho tiempo para que Antonio y Felipe volviera, Antonio le entrego su segundo arepas a Felipe, en la tarde saldríamos por la plaza y ellos imaginaron que seria bueno tener algo rico para llenar nuestro estómago. Terminamos de comer y empezamos a jugar cartas que trajo Melody, la campana sonó y fue la señal de que debíamos entrar. Hoy teníamos clases de dibujo y era una de mis partes favoritas, dibuje un rostro que conforme iba agregando detalles se parecía a la imagen de mamá, no sabia que podía hacer esto, antes solo dibujaba rayas y cosas sin sentido alguno. Me emocione así que con tonos de n***o y grises el rostro de mamá que aun vivía en mi mente estaba ahí en ese retraso de papel, en ese dibujo que yo misma dibuje.
La maestra de artes me dejo llevarme el dibujo, así que lo guarde en mi cuaderno de dibujos para que no se arrugara y salí a mi otra clase. Tuve otras clases más, al mediodía salimos al comedor del liceo donde nos sirvieron nuestras bandejas de comida, entre risas y alegrías el almuerzo paso apaciblemente. Dos clases más y de las mas aburridas pasaron en la tarde. A las 3 de la tarde salimos, todos tomaron sus mochilas guarde la mía y estire mi cobija para tapar mis piernas pues en el liceo no la usaba.
Salir de los lugares que no fuera la escuela o la hacienda era como un cambio de aire, pasábamos por la plaza incluso en uno momento dado caminamos por todo el pueblo hasta la terminal de auto buses, volvimos a la plaza después de tomar como aperitivo lo que dejaron en la taza de Felipe. Nos esperaban el señor Sinforiano y el chofer de Felipe con unos lentes oscuros y un traje n***o. Él entro a su respectivo auto donde el chofer dijo.
— La señora Garcia, pidió que llevara a la señorita Darxy y Valentina a sus respectivos hogares — Dijo sin quitar sus lente.
— No gracias, nos iremos como siempre volvemos —
— Pues yo si aprovecharé a ir con Felipe, no podemos negarle — Dijo Darxy.
— La señora Garcia pide tomar la merienda con ella si aceptan venir — Dijo con la mano en la puerta mientras la sostenía.
— No — Dije negando con mi cabeza. —Yo no acepto, dígale a la señora Martha que sera para otro día — Retrocedí la silla — ¿Me ayudan? — Mire al capataz de la hacienda.
— Claro que si niña Valentina —
Vi como el auto de Felipe se alejo, no podía creer que Darxy se fuera, cuando estuve adentro de la camioneta Antonio y Melody que se encontraban a ambos lados de mi, colocaron una mano sobre las mías. Sabia que estaban agradecidos de que los apoyara. Llegamos a la casa e inmediatamente preguntaron por Darxy, yo les explique lo sucedido y a Claire pareció no gustarle, pedí unas galletas, leche y jugo de naranja para la merienda, quería tomarla con los chicos.
Las horas pasaron e hicimos las tareas juntos, Claire vino un rato y se sentó a platicar un poco con nosotros, luego fue llamada por Francisco y ella se fue. Pasamos toda la tarde en el jardín. La noche se acerco y el atardecer era hermoso. Mis amigos se fueron a ayudar a sus respectivos padres, Guardián que tenia desde el día de ayer sin verlo me hizo compañía. Con mis manos moví la silla para dirigirme a la entrada de la hacienda, era lindo, mucho de echo. Cuando oscureció totalmente me encamine a la casa, Melody llego y me ayudo.
— Es un buen perro — Dije viendo a mi mascota.
— Guardia fue criado y educado para ser como su nombre — Dijo Melody.
— Oye, cambiando un poco de tema —Ella afirmo. — ¿Darxy volvió? —
— Sobre eso venia a advertirte — Detuvo la silla.
— ¿Que pasa? —La mire.
— Tu hermano y tu cuñada están súper enojados pues Darxy no llega, le llamaron a la casa de los Garcia y ella salio hace dos horas de allá con Felipe — Coloque mis manos en el rostro.
— Ay Dios mío. ¿A donde se habrá ido?— Algunas risas se escucharon en la entrada de los limites de la hacienda.
— Es Darxy — Dijo Melody.
— Apúrate llévame a la casa antes de que se den cuenta — Ella corría empujando y yo le ayudaba moviendo las ruedas.
Los gritos de Claire y Francisco cesaron cuando Maria informo que la desaparecida había llegado. La cena fue incomoda, demasiado diría yo, fue extraño y muy raro, comimos en silencio, sin ningún tipo de conversación. A todos se nos fue servido un postre al final de la cena menos a Darxy. Ay no, eso solo ocurre cuando ambos de los adultos están enojados. Me subieron a la habitación Darxy estaba emocionada por alguna razón que desconozco, le pregunte y esta solo reía tontamente.
— ¿Ya me vas a decir donde te fuiste? — Le pregunte lanzando le una almohada.
— Felipe, me beso — Soltó sin más.
— ¿En serio? — Pregunte emocionada también — ¿Que tal, como fue, cuando? —
— Basta Tina...
— No quiero — Ella rió y yo puse mis ojos en blanco. — Continua — Le pedí.
— Bien, su chófer nos iba a traer de vuelta, pero Felipe le pidió que nos dejara en la heladería del pueblo — Se acostó en su cama — Comimos helado, me regalo una rosa, caminamos por la plaza y ahí, sin darme cuenta, sin previo aviso, me beso, un corto beso, sencillo, pero perfecto —
Ambas soltamos un chillido, Claire entro segundos después y pidió que Darxy bajara a la oficina de mi hermano. La linda chica de cabello rubio estaba enojada también pidió que me durmiera y que no esperara a Darxy despierta pues tendría que hablar sobre su comportamiento. Me parece que Claire y Francisco exageran un poco, ella nunca llegaba tarde pero por hacerlo una vez en la vida no significa que el mundo se acaba.
Me quede dormida y no fue hasta las doce de media noche que desperté y todo por un portazo y los sollozos de Darxy quien se encontraba acostada boca abajo ocultando su rostro con ayuda de la almohada. Me frote los ojos, vi la puerta y esta intentaba abrirse pero seguramente el candado estaba pasado. Respire profundo decidida a preguntar por que lloraba cuando se escucho unas palabras detrás de la puerta.
— Lo siento hermanita, es por tu bien —
Y luego los pasos se alejaron acompañados de lamentos y consolación.
— ¿Que sucede? — Decidí romper el silencio.
Darxy levanto su mirada y observe que sus ojos estaban rojos e hinchados, sus mejillas coloradas y algunas lágrimas bajaban por ellas.
— OH Valentina — Corrió a abrazarme.
— Me dirás que te sucede? — Le volví a preguntar mientras la abrazaba — Darxy por favor no me asustes — Ella no paraba de llorar — ¿Darxy? —
Ella rompió el abrazo para secar su rostro.
— Me regresaran Valentina — No comprendí las primeras palabras — Me regresaran a mis padres a finales de Julio.
¿Qué era lo que acaban de escuchar mis oídos? No, no puede ser cierto, Darxy se había vuelto mi hermana y ahora pretendían separarla de mi. No iba a permitirlo, no era justo, solo llego un par de horas mas tarde de lo normal no me parecía un buen castigo, de echo era injusto, solo lo hizo una vez dudo que lo vuelva a hacer.