Acaricio a Faco por unos minutos para que sienta todo mi amor, mientras pienso en un plan para poder ir a la reunión con los rusos. Es una entrega importante que podría salir mal en muchos sentidos. Son amigos de Mauro desde hace muchos años, y debo estar preparada para que no me reconozcan. -¿Dónde está Cristian? Luisa deja de limpiar un jarrón para mirarme de nuevo. -En la oficina – dice con cara de querer reírse. No comprendo su expresión, pero tampoco me detengo a preguntarle, simplemente agradezco la información y avanzo hacia donde me señala la pelinegra, dejando a Faco comiendo las croquetas de su plato. Entro sin tocar, encontrando a Cristian leyendo en uno de los sofás, con las piernas cruzadas y un trago de whisky en la otra mano. Esta debe ser la oficina de Benjamín, p

