Trato de poner en orden mi vida a través de mi celular, sin embargo, con la intensa mirada de Benjamín desde la distancia, se me hace muy difícil hablar con libertad. La conversación con Oliver quedó en que se encargaría del personal del Palermo. No pude hablar sobre Zac, sin arriesgarme a ser escuchada por mi acechador. -¿Qué haces allí parado? Me pones nerviosa. -Te creería si fuera cierto – se burla. -Ya, en serio ¿Qué haces allí? -Admiro el hermoso paisaje. -Solo me estas viendo a mí. -Y es el paisaje del que hablo. Me sonríe. Una de esas sonrisas de hoyuelos que te hacen sonrojar como colegiala. Trato de ignorarlo y pasar a su lado para ir hacia la cocina. Mi intención es conseguir algo comestible en este lugar, pero solo encuentro café instantáneo, y comida china en

