Desde el punto de vista de Arturo La conversación con Emmanuel y Antonio no abandonó mi cabeza en ningún momento. Durante los días siguientes repetí una y otra vez todo lo que habíamos hablado en aquella oficina. Cada palabra. Cada consejo. Cada advertencia. No podía negar que Ashley tenía un vientre que crecía con el paso de las semanas. Las ecografías parecían auténticas. Las pruebas de embarazo también. Pero seguía existiendo algo que no terminaba de encajar. Y Emmanuel había sido muy claro. —No la enfrentes. No la acuses. Si realmente está mintiendo, terminará contradiciéndose sola. Antonio incluso había ido más lejos. —Acompáñala a las consultas. Si ese bebé existe, no tendrá motivos para negarse. Y si empieza a inventar excusas... entonces ya tendrás una respuesta. Desde aqu

