Desde el punto de vista de Addison El sonido de la puerta cerrándose de golpe resonó en la habitación como una sentencia. No fue solo una puerta la que se cerró aquella noche; lo sentí en lo más profundo de mi pecho. Fue también el derrumbe de una esperanza que, quizás de forma ingenua, había comenzado a construir. La ilusión de que Arturo y yo podríamos dejar atrás el pasado y encontrar una manera de empezar de nuevo. Me quedé inmóvil sobre la cama, envuelta apenas por las sábanas de la habitación VIP del pub. Mi piel todavía conservaba el calor de sus caricias, pero la ausencia que había dejado tras marcharse era mucho más intensa. Era un frío que nacía desde dentro y se extendía poco a poco por cada rincón de mi cuerpo. El silencio era insoportablemente pesado. Mi respiración agitad

