Punto de vista de Arturo El reloj digital marcaba las nueve y media de la noche, pero dentro de mi oficina el tiempo parecía haberse congelado hacía horas. La tenue luz azulada del monitor iluminaba apenas los documentos dispersos sobre el escritorio, creando sombras largas y frías que hacían que el lugar se sintiera aún más vacío. Frente a mí se acumulaban informes importantes, contratos pendientes y cifras que normalmente tendrían toda mi atención. Sin embargo, esa noche no podía concentrarme en nada. Las letras se mezclaban frente a mis ojos y las páginas parecían perder sentido apenas intentaba leerlas. Porque mi mente volvía una y otra vez al mismo lugar. A ella. *Addison* Su nombre resonaba dentro de mí como una herida abierta. Apoyé los codos sobre el escritorio y cubrí mi r

