Desde el punto de vista de Ashley El motor del automóvil se apagó con un murmullo grave, y el silencio que siguió me resultó insoportable. Permanecí inmóvil unos segundos dentro del vehículo, observando a través de los cristales polarizados la enorme mansión que se alzaba frente a mí como una provocación descarada. Era demasiado ostentosa. Demasiado perfecta. Demasiado arrogante. Las columnas de mármol, los ventanales inmensos y la iluminación elegante parecían burlarse de mí, como si aquella casa tuviera el descaro de recordarme que ahora pertenecía a otra persona. Y mientras más miraba, más me daba cuenta que esta era la mansión que siempre le describía a Arturo de la casa de mis sueños, cuando era niños… nos pidieron como tarea describir la casa de nuestros sueños, éramos niños pero y

