Desde el punto de vista de Arturo Subí las escaleras con pasos lentos pero firmes, como un hombre que avanza hacia un territorio que ya conquistó. El encuentro con Ashley seguía dejando un sabor amargo en mi boca, una mezcla desagradable entre desprecio y cansancio. Su perfume todavía parecía perseguirme, igual que su voz cargada de veneno y arrogancia. Había intentado manipularme otra vez, exactamente como en el pasado. Insinuaciones, provocaciones, miradas calculadas… Ashley seguía creyendo que tenía el poder de atraparme entre sus redes con solo mover los labios. Pero ya no. No esta vez. Había dejado muy claro que entre nosotros no quedaba en absoluto nada. Ni deseo. Ni nostalgia. Ni siquiera rabia suficiente para sostener un vínculo. Solo un desprecio silencioso y definitivo. Y au

