Siento como si me hubiera vertido agua fría. los recuerdos se reproducen en mi cabeza «besos desenfrenados, jadeos...» si no estuviera sentada ahora, estuviera en el suelo. mis manos empiezan a temblar, la piel la tengo de gallina...
Siento que puedo desfallecer en cualquier momento. y el solo me observa, apartó la mirada. necesito procesar todo. la vida está dispuesta a joderme.
quiero irme.
—natalia, es una de nuestros mejores trabajadores- me levanto, solo asiento—sabe lo suficiente como para servirte de ayuda. todo lo que quieras saber puedes consultárselo a ella ¿Dime qué piensas?, ¿estás satisfecho?.
Tomamos asiento. daylon no para de observar me, me limito a escuchar.
—bueno. en mi regreso a New York, estuve revisando sus perfiles...
—hola, ¿Que te pareció la sorpresa?- me saluda Damián. sobre saltando me —había olvidado que regresabas hoy.
—no es para nada agradable. si lo hubiese sabido, no hubiera regresado.
Este se le escapa una risita. una sonrisa se me forma en mis labios, cuando daylon nos mira fijamente poniendo me los vellos de punta...
—ya no cuentan con el rendimiento suficiente. asi que no los necesito. serán reemplazados por unos más jóvenes..
—¿Que? ¡¿Por que?!- interrumpo. todas las miradas se posan en mi —no puede hacer eso, solo venir y despedirlos.
—¿Por que no puedo hacerlo?- el señor Elmer le hace un gesto para qué se detenga—Deme una razón señorita Spencer. por la cual no debería despedirlos- siento que el corazón se me quiere salir del pecho.
—¿Como puede hacer eso?– le pregunto para mantener la calma— ¿Despedir a personas que han dedicado más de 20 años de su vida a esta empresa?. además, nunca a trabajado en esta empresa y no sabe cómo trabajamos. Por último jamás lo hemos visto.
—no puedo permitir que la empresa pierda dinero por mantener a personas que ya no son productivas.
La manera tan seca como se expresa de ellos me llena de rabia e impotencia que quiero gritarle tantas cosas.
—¿No so productivas?–repito incrédula—¿Cómo puede decir eso? Estás personas han dedicado su vida entera a la empresa y han trabajado duro para hacerla crecer.
—la realidad es que ya no pueden mantener el ritmo. La empresa necesita personas más jóvenes y dinámicas para seguir adelante.
—¿Y qué pasa con la lealtad?– le pregunto, siento que la ira se esta incrementando y las ganas de llorar de la misma–¿Que pasa con la gratitud hacia las personas que han hecho que está empresa sea lo que es hoy?.
—la lealtad y la gratitud… lo siento señorita spencer así funciona el negocio.
Me siento impactada por sus palabras ¿Como puede ser tan insensible? ¿Cómo puede venir a despedir sin sentir ningún remordimiento? Ahora me doy cuenta que Daylon solo ve a las personas cómo si fueran objetos desechables.
-bien. Tal vez tengas razón. No los voy a despedir... por ahora. Pagaras las consecuencias de faltarme el respeto, quiero todos los informes de los últimos meses en media hora- abro los ojos de par en par - eso no sera un problema, ya que es la mas eficiente.
«maldito»
Lo que le sobra de atractivo, le falta en carisma. me trago mi orgullo junto con la impotencia levantadome para retirarme. si las miradas mataran ya estuviera muerto. estoy a punto de explotar, con grandes zancadas llego a mi oficina, tirando al suelo lo que esta encima de mi escritorio....
—señorita Natalia, ¿Está bien?, ¿Que paso allá adentro?- pregunta Andrea Aterrorizada. la miro mal,esta da un paso atrás debe estar asustada.
—Natalia gracias por lo que hiciste por...
Entran los demás empleados me revuelvo el cabello frustrada. Andrea se pone de cuclillas para recoger el desastre que hice.
—No. déjalo, yo lo hago.
—¿Estás bien, Natalia?, déjanos ayudarte-la señora Gloria, de contabilidad me sujeta del brazo. para que tome asiento en el sofá —tranquilizate, nosotros nos encargamos, Archie traele un café.
Me dejó caer en el sofá para respirar. Archie coloca música para relajarme, me siento agotada. observo los papeles que estan encima de la mesa.
«quiero todos los informes de los últimos meses en media hora» , «eso no sera un problema ya que es la mas eficiente»
—andrea, ¿Donde estan los informes de los demás departamentos?
—Bueno están... están en bodega. ¿por que, Los necesitas?
—yo me encargo de esto. ayundeme con sus informes que están a su cargo de los últimos meses.- asienten marchando se—veamos ahora con que estás dispuesto a joderme....
Me encaminó hacia la oficina de mi actual jefe. la secretaría me observaba con atención, voy con un carrito de comida para llevar lo que me a pedido mi jefe. me hago paso en la oficina, el señor Elmer está de pie con daylon junto a la ventana. tomo aire para poder hablar y no explotar en el intento.
—perdon por la interrupción. señor e traído todo lo que me pidió.
Daylon mira sin expresión los papeles en el carrito. hago todo lo posible por no Reírme .ver su cara es muy gracioso, me mantengo erguida sin emitir ni una palabra, el señor Elmer mira confundido.
—¿Que es todo esto?
—Fue lo que me pidió, esos son los informes de los últimos meses de todo el departamento en general. no sabía si solo era el área de administración así que los traje todos. con eso concluyó mi tarea, como puede ver soy eficiente.
Río por dentro, su cara esta que explota.
—natalia. cuéntame sobre tus vacaciones, te extrañe durante una semana.
El señor Elmer me hace un gesto para que tome asiento.
—bueno. estuvieron fascinantes, debió acompañarme, la vista era hermosa desde el barco.
—ya estoy viejo. me hubieran sentado bien, pero voy a descansar ahora que ya me e jubilado. aunque voy a hechar de menos tomar el café contigo todas las mañanas, me sentiré vacío.
Sonrió. El señor Elmer, lo admiro tanto porque es todo lo que pido en un padre. me trata como si fuera su hija, no entiendo cómo de un señor tan amable y cariñoso, pudo salir un hijo de puta.
—no se preocupe. cuando tenga tiempo libre iré a visitarlo, para tomar un café.
Daylon solo nos observa
—Bueno. me tengo que ir, los veo este fin de semana- deposita un beso en mi frente. le susurra algo a daylon dejándonos solos, recorro con la mirada la oficina incómoda.
—si no tengo nada más que hacer, me retiro- me encaminó hacia la salida, pero daylon me detiene.
—No hemos terminado, siéntate.
Toma asiento. no deja de observarme bajo mas mi falda acomodando mi blusa se deja caer en el espaldar con las manos cruzadas en el pecho sus ojos azules se oscurecen.
—ya estoy empezando a creer que el mundo es un pañuelo, hace dos días estabas encima de mi. debes de sentirte incómoda de acostarte con un desconocido que resulto siendo tu jefe.
Trago saliva, este hombre no tiene prudencia en esa boca. le extiendo el pañuelo de seda negra.
—deberia dejar en el pasado lo que sucedió en el crucero, seamos profesionales en el trabajo. ahora, devuelvame mi vestido.
Este pasa los dedos en el pañuelo
—¿Por que razón debería devolvérselo?
—porque es mio, ¿Que pretende hacer con el?, no puede solo dármelo.
Muevo mi pierna ansiosa quisiera borrarle esa estúpida sonrisa, se deja caer en el espaldar mirándome con atención.
—señorita Spencer ¿cuántos idiomas sabe hablar usted?- pregunta
Solo ignoró mi pregunta al parecer quiere quedaserlo. alzó la mirada.
—hablo seis idiomas ¿por que?
—ya veo, ¿como cuales?
—bueno... hablo español, inglés, coreano, italiano, francés y alemán.
Se cruza de brazos mirándome fijamente. acomodo mi cabello para distraerme, su mirada me incómoda.
—aprenderas turco y ruso en tres meses- me suelta. me levanto de golpe
—¿Que?! Pero... ¿por que? y en tres meses. me costó aprender los otros idiomas durante mi vida y me exiges que aprenda dos idiomas en 3... meses ¡estas loco!- grito furiosa «maldito mil veces maldito como puede pedirme algo así»
—espero que haga bien su trabajo,quisiera confirmar si eres la empleada estrella que tanto presume mi padre.
Aprieto los puños para comprimir la ira. le sostengo la mirada desafiante, me importa una mierda si eres mi jefe o el mismísimo diablo pero tu a mi no me vas a pisotear. me encaminó hacia la puerta para irme, respirar el mismo aire me da náuseas.
—señorita Spencer, recuerde que tiene una responsabilidad- me detengo—si usted comete un error se irá junto con ellos ¿está claro?- asiento- retirese.
Su voz tan ronca se volvería mi obsesión por ser tan jodidamente sensual en mis oídos se me eriza la piel provocándome un escalofrío recorrer mi espalda. Me dirijo hacia mi oficina con el corazón a mil me dejó caer en el sofá para tranquilizarme cierro los ojos pensando. Ese hombre demuestra imponencia y poder si hubiera sabido que todo esto iba a suceder lo más probable es que me hubiera lanzado del barco así mi situación no fuera tan difícil.
-Natalia
Escucho mi nombre, unos toques suaves en mi pierna me hacen despertarme. Froto mis ojos soñolienta no puedo creerlo me quedo dormida.
-¿Se encuentra usted bien?
Pregunta Andrea, Asiento
-¿Que pasa?- me siento a un frotando mis ojos
-Bueno... Se quedo dormida hace dos horas, me preocupe ya que no había salido almorzar pero no respondias, debes de estar cansada.
Revuelvo mi cabello frustrada observando la ciudad. la calle está más despejada, me quede dormida dos horas increíble.
-¿Qué hora es?
¿Tendré tiempo para comer?
-faltan cinco minutos para que sean las dos.
Abro los ojos de par en par ¡Que! Me levanto de golpe acomodó mi cabello. Sonia me va a matar hace 5 minutos debería estar en el aeropuerto pero no porque me quedé dormida recojo mis cosas apresuradamente.
-andre, puede avisar abajo que necesito mi auto, si llegan a preguntar por mí solo dile que me fui emergencia. gracias.
Aveces me impresiona como puedo correr en tacones sin caerme presionó el botón varias veces miro la hora son las 2 llamo a Sonia tomado el ascensor.
«Hola»
Escucho del otro lado
«Sonia ya...Jasper ¿Esta en casa?»
Segundos de silencio que se vuelven eternos empieza a reír ruedo los ojos.
«se te ha olvidado ¿Verdad? No te preocupes yo le llamaré y te mando un mensaje para avisarte si aún sigue alli»
Cuelgo. Luis me abre la puerta le doy las gracias, nunca estaba tan desesperada. doy la vuelta las llantas resuenan en el pavimento. La carretera está vacía gracias a Dios. voy la más rápido posible y lo peor es que Jasper cuando me vea con el auto lo más probable es que me ahorque ¿Será castigo o premio?
Miro mi teléfono llegó un mensaje de Sonia.
«estas de suerte hace poco aterrizaron»