Respiró aliviada. La Frisa revuelve mi cabello, ¡Dia de mierda! estrello mis puños en el volante enojada. pero reacciono al instante, este auto no es mio.
ahora lidiar con el sermón de Jasper. me gustaría tener un arma y me dispara en la cabeza, así acabaria con todos mis problemas. Me estaciono sentándome en el capo del auto, a esperar que me vea y me mate enseguida.
Sonrió, al ver salir a Jasper entre las personas. alzó mi mano llamando su atención, pero este ni me mira ya que su atención esta en el auto. lo revisa para ver si no le hice ni un rasguño, Suspiro cansada.
—¿Que haces con mi auto?
Lo miro incrédula.
—Hello. ¿Como estás?,Gracias por recogerme, cada vez regresar peor.
Me abraza con desgana, pongo los ojos en blanco. unos hombres me comen con la mirada, Jasper me abraza con más fuerza. Y si es celoso, los acribilla con la mirada. sonrió de lado, los hombres se van casi corriendo. cualquiera pensaría que si somos pareja, suelto una carcajada al soltarme de golpe.
—despues dices que no me quieres- me mira mal—mete la maleta, ya vámonos.
Abro la puerta para conducir.
—espera, no vas a conducir.
—claro que si.
—claro que no, la última vez que conduciste parecías una loca. no quiero morir- sonrió divertida.
—no seas cobarde y vámonos.
Demandó. Este me mira mal, le extiendo una caja de pollo frito y un té helado, me mira confundido.
—discúlpeme, por tomar tu auto. me quede con Sonia ayer y no tenía transporte.
Me extiende el té para que tome un sorbo. sonrió, el esposo de mi tia es un amor de persona, me trata como si fuera una hermana pequeña.
—no te preocupes, solo quería molestarte. ¿cómo te fue con tus vacaciones?
—estuvieron bien, el único problema es que me he encontrado con alguien no deseado.–asiente, mantengo mi vista en la carretera.
—por cierto, ¿Vas a volver al trabajo?
Abro los ojos como plato, se me olvidó por completo pero no me atrevería a regresar. ahora Tengo que aprender otros idiomas. ¡maldito!
—no lo creo, he tenido un día de mierda. no creo que vaya a volver...
El resto de la tarde y la noche me quedé donde Sonia. Le conté todo lo que me pasó. mi tío no deja de recalcarme que fue una irresponsabilidad de acostarme con un hombre desconocido. que ahora me hará la vida una mierda y no lo dudo, quisiera salir corriendo e irme lejos.
Mi tío me deja en la empresa, le entrego las llaves de mi apartamento. no pude dormir bien y tengo sueño y lo peor de todo es que mi tortura está allá adentro, al parecer seré su diversión.
—¡Hey!–Me chasquea los dedos para que reaccione— no te preocupes, llámame si pasa algo. te recojere más tarde, ¿okay?
deposita un beso en mí frente, mi mirada se encuentra con la de Daylon, que sale del auto con un hombre que jamás había visto. se acomoda los gemelos, abro los ojos dando media vuelta para irme casi corriendo.
presiona el botón varias veces, las manos me sudan. entro al ascensor respiro aliviada cuando las puertas metálicas se van cerrando. pero un maletín lo impide abriendose las puertas dejando ver a daylon bien vestido. su cabello bien peinado hacia atrás, Mi paz y mi alma abandona mi cuerpo en ese momento. El hombre también entra presionando el último piso. me mantengo en silencio, siento un frío recorrer mi espalda. Su aroma a maderada me calma, pero su aura me da miedo.
—tu mentora llegará en media hora. Haz espacio en tu agenda y dile a tu secretaria que te ayude con tu trabajo. necesito que aprendas lo más rápido posible.
—pero señor a andre… digo a mi secretaria se le dificultaría, ya que tiene que ocuparse de otros asuntos, no creo que sea lo….
— no me interesa–me corta—pídele ayuda a uno con 20 años de experiencia. a la final por ellos se echó la soga al cuello.
llego a mi piso siento un nudo en la garganta. Sujeto con fuerza mi bolso este hombre es un maldito hijo de perra.
— sí señor, como ordene.
este ni se me molesta en mirarme, el ascensor se cierra frente a mis ojos. Una lágrima se escapa, con el dorso de mi mano la limpio. me siento tan indignada, le hago seña a Andrea para que me siga a la oficina.
Dejo mi bolso encima de la mesa dejándome caer en la silla, al parecer otro día de mierda...
—Buenos días Natalia, te he traído café–dice cantarina de sonríe de lado.
— André, creo que en estos tres meses estarás más ocupada…. lo que quiere decir, que tendrás que ocuparte de mi trabajo. bueno, no todo mi trabajo solo lo necesario.
no merece una carga tan grande. por mi culpa estamos en esta situación, ahora con gusto tendrán de qué hablar. Si antes decían que mi trabajo era fácil que no hacía nada, ahora sere una vaga que por mi linda cara me ganaré el dinero más fácil.
¡Dios! en qué infierno me he metido.
—¿Por qué hablas como que trataras con una niña pequeña?, si necesitas ayuda solo dímelo. además estoy muy agradecida por trabajar contigo. Estaría dispuesta ayudarte en todo lo que necesites, solo tienes que hacerme lo saber.
Me levanto. Envolviendo la en un abrazo, que se siente tan cálido, soltamos una carcajada.
Escuchamos unos leves golpes en la puerta, acomodo mi chaqueta dándole un asentimiento a Andrea para que abra la puerta. Una mujer de cabello rubio y ojos verdes se hace pasó en la oficina, con una tableta en las manos.
—estoy buscando a Natalia spencer.
Asiento, la mujer sin más toma asiento dejando su bolso en la mesa.
—¿Desean algo de beber?, ¿Un café, un té o agua?…
—agua.
está mira a Andrea por encima de su hombro, asiento para que se marche. sonrió para que mi boca no suelte las palabras adecuadas para ella.
—bien, ahora necesito que estés lo más relajada posible y que nadie te interrumpa.– intento hablar—Mi nombre es alaina baker, soy tu mentora de idiomas y estaré contigo en un periodo de tiempo corto.
Me extiende la tableta. la tomo dudosa, la pantalla se ilumina al parecer con los temas que estudiaremos durante estos tres meses, forzó una sonrisa dejando la tablet sobre la mesa.
—señorita spencer, necesito que este comprometida. Daylon me pidió que la enseñara en el menor tiempo posible. Asi que nos enfocaremos en lo que es relevante, y es que pueda mantener una conversación en los negocios.
Andrea llega con el agua, se va sin pronunciar palabra alguna. ahora solo me quedaré aquí con esta mujer escuchándola que contenidos nos debemos enfocar.
En eso recibo una llamada de Jasper, la ignoro ya que la manera en que me mira me obliga a tener la mirada al frente. el sonido insistete en mi telefono la interrumpe haciéndose notar la molestia.
—disculpe, atendere un momento la llamada.– bajo su escrutinio contesto—dime Jasper– el silencio del otro lado del teléfono para mi se hace eterno— Jasper, si no es importante tendré que colgar estoy ocupada.
—sonia está en el hospital
—¿Que?,Cómo está… ¿está bien?
—no. No está bien– dice en un hilo de voz—la señora gloria la llevo al hospital por urgencias, ahora voy al hospital.
La respiración se entre corta, el corazón siento que me palpita con rapidez. cuelgo, tomo mis cosas sin decir nada ya que las palabras no me salen. tomo el ascensor, todas las miradas están puestas en mi ya que mi mentora me llama pero no me detengo.
Llegó al primer piso para tomar un taxi, los oídos me suban y lo único que domina mi mente, son los pensamientos de situaciones malas que talvez le paso a Sonia, froto mis manos en mi piernas ansiosa.