¿Qué hace ese niño aquí ?

1060 Words
Años atrás Pedro se fue de la casa, es el día más feliz de mi vida, había deseado este momento hace mucho tiempo, lo único bueno que obtuve de él es mi hijo Tadeo, hoy es su primer día de escuela, esta tan emocionado, se ve adorable con su uniforme y esta igual de feliz que yo al saber que su padre se fue, aunque parezca extraño, el hecho de que Pedro se vaya con su amante es una noticia maravillosa, mi ex, es un hombre violento y fracasado, Sara es la pareja ideal para él, es igual de tonta y fracasada. Lo único que me preocupa es mi trabajo, Tadeo se quedaba en la guardería hasta que yo lo recogía, pero ahora tendré que llevarlo a la oficina al salir del kinder, solo espero que mi jefe acepte. -Mamá, ¿de verdad papá no regresará? - pregunta mi pequeño con preocupación. -Espero que no - contesto sabiendo que su preocupación no se debe a la ausencia de él, sino a la posibilidad de que regrese. -Voy a pedir de deseo que nunca regrese - responde con una gran sonrisa y abrazando mi pierna, yo solo acaricio su cabecita. -Es hora de que entres, vendré por ti a la salida y te llevaré a conocer donde trabajo, pero debes portante bien como lo hablamos. -Si mami, no te daré ningún problema - contesta entusiasmado de saber que estará conmigo. Al llegar a la oficina pienso como hablar con mi jefe para pedirle permiso qué Tadeo pueda venir conmigo después de la escuela, el licenciado Valencia es muy serio, casi no he tenido la oportunidad de hablar con el directamente. -Quizá sea mejor no avisar, una vez que Tadeo esté aquí, será más probable que acepte - digo en voz alta mientras subo por el ascensor. -Buen día señora Martha - saludo a la secretaria del licenciado, es una señora bastante soberbia y engreída, pero estoy aprendiendo mucho de ella. -Bien día - responde sin mirarme. Martha se jubilara en unos días, yo seré la nueva secretaria, por el momento soy auxiliar, una vez que ella no esté, ocuparé su puesto, lo cual me tiene nerviosa, el licenciado es demasiado guapo y su presencia me provoca sensaciones inadecuadas. El día transcurre con rapidez, reviso los contratos y hago las modificaciones necesarias antes de entregarlos al jefe, cada vez que entro a su oficina respiro hondo ese perfume que tanto me gusta e imagino como se sentiría estar más cerca de él. -Date prisa niña, no tenemos todo el día- me ordena la pesada Martha. -Estoy por terminar - contesto lo más educada que puedo, en mi posición, no puedo permitir tener algún conflicto, desde que comencé a estudiar, siempre he trabajado y ahora que por fin consigo un empleo donde puedo ejercer mi profesión debo aprovechar la oportunidad. Tenía 19 años cuando conocí a Pedro, era un chico encantador, nos hicimos novios casi de inmediato, sin embargo, su actitud cambio, comenzó a ser grosero y a tratarme mal, decidí terminar mi relación con él, pero mis padres se opusieron, yo no quería verlo más, pero descubrí que estaba embarazada y mis papás me corrieron de casa; en ese momento sentí que mi mundo se derrumbó, mis papás no eran amorosos, nisiquiera los consideraba buenos padres, pero al menos podía vivir con ellos, Pedro les ofreció dinero a cambio de casarme con él y por su puesto ellos aceptaron, yo no tenia a donde ir, así que no tuve más opción que aceptar e irme con él, tenía demasiado miedo de terminar viviendo en la calle estando embarazada, después de eso, no quise volver a ver a mis papás, aunque me hablan con frecuencia para pedirme dinero, apenas conocen a Tadeo, lo han visto pocas veces, a ellos no les interesa su nieto, solo el dinero que pueden sacar de mí, afortunadamente, no vivimos en la misma ciudad, así que cada vez son menos las posibilidades que tengo de reunirme con ellos. Comencé la universidad a los 18 años, tuve que conseguir un empleo y estudiar en sistema abierto para poder costear mis gastos, ahí fue donde conocí a Pedro, él también era estudiante, pero dejó la escuela para poner un negocio de autopartes, siempre supe que no conseguía las piezas de manera legal, pero no podía hacer nada, para ese entonces mis padres ya me habían corrido, aunque no me casé con él, vivíamos juntos como pareja, nunca me dio dinero ni para mi, ni para los gastos del departamento qué alquilamos, siempre me hice cargo de todo, incluso de los suyos, pues siempre me quitaba el poco dinero que me quedaba. Antes de que mi hijo naciera, Pedro consiguió una amante, Sara, se dedica a lo mismo que él, entre los dos manejan el fracaso de negocio que tienen, su amorio me dio mucha satisfacción, pues Pedro siempre estaba con ella y no volvió a forzarme para tener relaciones. Ahora mi hijo está por cumplir tres años y yo acabé la universidad siendo madre y trabajadora, dejé mi antiguo empleo para venir a trabajar a la empresa Valencia, la paga es muy buena y eso me tiene contenta, a mi hijo nunca le ha faltado nada, pero siempre estoy apretada con los gastos, ahora podremos vivir mejor y en paz sin el lastre de Pedro. -Terminé - digo mientras me levanto para entregar el documento al jefe, tengo prisa, pues a la hora de mi descanso recogeré a Tadeo. -Licenciado, el contrato esta listo - toco la puerta y anuncio el motivo. -Adelante - contesta él y yo abro la puerta para colocar los papeles en su escritorio. -Gracias - responde sin levantar la vista de su computadora. Salgo de la oficina, tomo mi bolso y voy directo al ascensor para no llegar tarde por mi hijo. Cuando llego a la escuela, Tadeo me recibe con un gran abrazo y después de algunos consejos caminamos juntos para comer en la fonda junto a la empresa. Mientras comenos, Tadeo me cuenta todo lo que hizo en la escuela. Entramos al edificio y nos observan, Tadeo va saludando con la mano a todos los empleados, yo estoy demasiado nerviosa, sujeto su pequeña mano y entramos al elevador. -¿Que hace ese niño aquí? - pregunta Martha haciendo un ademán de desagrado.
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