Andrew comenzó a viajar cada vez que podía a visitar a Olivia, pero mientras más se afianzaba su amor más dificultades se le presentaban para mantener las constantes visitas a Irlanda, sea por la situación económica en que se encontraba estando todavía sin trabajo como también el tiempo que dejaba de compartir con familiares y amigos, era agotador las idas y venidas constantes de un lugar a otro, tanto que comenzó a sentir que no tenía estabilidad en ningún lugar, el tiempo invertido en horas de traslado y en tratar de quedar bien con todos comenzaron a hacer mella en él, constantemente se sentía agotado y de mal humor, lo que estaba dañando aún más la relación difícil que tenía con su padre.
Así que finalmente tomo la decisión de seguir al amor, siendo un excelente estudiante y uno de los primeros en su promoción, le habían comenzado a llover ofertas, pero decidió no aceptar ninguna en Escocia porque eso solo le alejaría más de la mujer que conquisto su corazón, —Andrew estás seguro de lo que vas a hacer, vas a dejar todo por seguirla y solo tienen unos meses de conocerse, ¿Por qué no esperas un poco más hermano?—, le pidió Michael.
—Cuando llega el amor lo sabes, simplemente quieres hacer que su mundo sea perfecto, algún día te ocurrirá y me darás la razón.
—Está bien amigo te apoyaré como siempre en tus decisiones, no importa lo que pase siempre estaré contigo.
—Gracias, sabes también que a pesar de que estemos lejos puedes contar conmigo para lo que sea.
A Andrew le llego la oportunidad que lo cambiaría todo, para hacer unas pasantías en un bufete de abogados en Belfast Irlanda, al principio la paga no era prometedora, pero ofrecían opciones de crecimiento en base a su experiencia y preparación, tomo sus pocos ahorros que le quedaban, su ropa, sus sueños y se fue.
—Que emoción amor, al fin vamos a estar juntos, me has sorprendido alquilando esta habitación para ambos, tenemos nuestro propio lugar, un hogar.
—Así es amor y ya verás cómo poco a poco y con esfuerzo podremos lograr las cosas que deseemos, lo importante es que estamos juntos.
—Por ahora es todo lo que deseo, a ti.
Al comienzo todo fue especial, hacían el amor constantemente, salían a caminar o al cine, Olivia comenzó a trabajar en el mismo Pub pero en el horario de día, le hacía ilusión esperar a Andrew llegara por las noches en un pequeño porche que tenía una bonita vista hacia las montañas, a veces él llegaba tarde y la encontraba dormida allí, su vida era modesta pero él se esforzaba por lograr la oportunidad de crecer en su trabajo para poder cumplir los sueños que ambos tenían de tener una casa y luego una familia.
En la firma cada profesional se especializaba en un área determinada, Peter era un abogado de divorcios con más de 10 años de haber comenzado allí, pero tenía una oportunidad laboral en Estados Unidos y esto le abrió las puertas a Andrew quien al ofrecerle el puesto no dudo en aceptarlo, debía hacer un esfuerzo mayor pues tenía que alternar el trabajo con cursos de preparación, pero todo valía la pena, esa noche llego a casa con una botella de vino y el postre favorito de Olivia.
—Tengo buenas noticias, me ascendieron princesa.
—Qué bueno, viste que todo el esfuerzo y la paciencia que has tenido están rindiendo sus frutos, es justo la oportunidad que esperabas.
—También es gracias a ti, a tu apoyo, a tu amor.
—Eres lo más importante para mí, sé que esto solo será el principio, siempre te apoyaré a seguir tus sueños porque también son los míos.
Esa noche hicieron el amor con auténtica entrega y pasión, se sentían como en la gloria el éxito y la felicidad estaba detrás de la puerta. Para el mes siguiente ya Andrew estaba de lleno en sus responsabilidades, a la par que crecía su carga de trabajo crecían sus beneficios, pronto se estaban a una casa en una mejor zona y condición, vivían más desahogados económicamente y con el pasar del tiempo Olivia dejó el trabajo y se quedó en casa, quería estudiar diseño gráfico y él la apoyó, pagó su instituto y hasta la llevaba en la mañana a clases, se sentía orgulloso ambos estaban creando un futuro mejor para ambos.
Michael siempre se mantenía en contacto, no se habían visto desde hace mucho tiempo pues desde que había comenzado a trabajar allí usualmente tenía trabajo hasta el sábado, sin embargo, el mensaje de voz que recibió ese día lo dejó en shock el padre de su mejor amigo había muerto, él sabía que tenía cáncer pero siempre albergo la esperanza que lograra salir de la difícil situación con el tratamiento que recibía, no podría asistir a su funeral pues estaba con muchos casos acumulados por procesar y lo lamento muchísimo, solo pudo intentar consolará Michael y Elizabeth su madre por teléfono pero se sintió terrible, él había sido como un padre para él también siempre con consejos acertados y eterna sonrisa, esa noche al llegar a casa lloró como un niño y Olivia estuvo allí para consolarlo.
Pasaron los meses y muchas veces Andrew llegaba tarde, en la firma se había forjado un lugar, era respetado y estimado por sus compañeros y socios, quienes no paraban de comentar que el joven prometedor pronto estaría ocupando un mejor lugar, por su parte Olivia había aprendido a lidiar con la soledad, entre clases, asignaciones y reuniones con sus compañeros, Andrew se sentía afortunado la vida le estaba sonriendo a pesar que siempre extrañaba su familia, su país y costumbres. Era encantador y despiadado, todo caso de divorcio que llegaba él resultaba triunfador, se volvió popular entre los ricos que eres quienes tenían luchas más duras a la hora de los divorcios y separación de bienes.
Es así que llegó a sus manos el caso de Mario Esteffano un empresario inmobiliario que se estaba divorciando de la que había sido su esposa por cinco años, según su contrato prematrimonial si él cometía adulterio ella recibiría la mitad de su fortuna, él había infringido y contrató a la firma de Andrew para que lo sacara del lío, eso trajo muchas más horas de trabajo, duro días casi sin dormir hasta que encontró una falla técnica en el documento que habían firmado antes de casarse y lo cual lo hizo victorioso en el juzgado, ese día su jefe lo envió a casa a celebrar se lo merecía, había trabajado duro y estaba agotado, se detuvo a comprar algo especial para la cena y se enrumbo a casa feliz.
—Olivia, amor, ¿estás arriba?, traje algo rico para cenar, tengo buenas noticias—, subió las escaleras lleno de ilusión y al llegar a su habitación la encontró en la cama engañándolo con un compañero de estudios.
Andrew primero se paralizó, sintió como si estuviera viendo todo desde fuera de él, como un ser espiritual que observa desde arriba una escena, luego como si una daga de fuego lo despertara de su letargo cuando lo atraviesa, siente que su corazón arde, pasan por su mente un millón de cosas, retrocede y la pareja finalmente se fija de su presencia.
—Andrew…
—Olivia, creo que no hay nada que decir, todo está claro, te agradezco que para mañana te hayas desaparecido de mi vida y mi casa.
—Espera te puedo explicar.
—No me creas tan imbécil, no hay nada de lo que puedas decir que cambie lo que vi.
Después todo quedó en silencio y Andrew salió disparado a la calle, no sabía donde ir, estaba solo en un país extraño y no había hecho lazos con nadie, se había dedicado a trabajar y a una relación que creía real, en medio de la desesperación solo vino alguien su amigo fiel Michael, quien solo tardó unas horas para llegar hasta el.
Bebieron y lloraron juntos él por su desengaño y su amigo por su padre, se consolaron y abrazaron, alquilaron un lugar y pasaron la noche cada uno en una habitación, al otro día Andrew se reportó enfermo necesitaba ese fin de semana para pensar en que hacer, su carrera estaba despegando y no quería echar todo por la borda, así que al siguiente día regresó a aquella casa junto con su amigo recogieron todo y se alquiló en un lugar lejos de allí.
Michael se quedó con él una temporada para acompañarlo y también buscar su propio equilibrio, de Olivia no supieron nada más, Andrew le envió con un colega abogado una suma de dinero con el quenpodria pagar toda su carrera y un dinero para comenzar, pero de resto nunca más quiso saber de ella a pesar que durante meses Olivia le llamó con insistencia hasta que decidió cambiar de número.
De su pasado y sus comienzos no quería recordar nada más, sería uno de los mejores abogados del Reino Unido, era su convicción y nunca más volvería a entregar su corazón, la ironía era su modo de interpretar el mundo a su alrededor y esa era la única verdad.