Milena estaba muy confundida, sintió el rechazo de Shayla, aunque ella no sabía por qué tenía esa actitud tan osco con ella, si no se conocían de nada, pero no le dio mucha importancia, esa noche, era su noche, la puesta en escena del “Lago de los Cisnes” estuvo espectacular, y agradeció que Alexander hubiera tenido la delicadeza de invitarla, hacía mucho que no iba al teatro, le encantaba, pero regularmente, no tenía con quien ir, Sara se quedaba dormida, odiaba la música clásica y ella, no era particularmente una persona con muchos amigos, su vida era más bien solitaria; en Washington, algunas veces salía con su madre, pero incluso a ella, le tenía casi que suplicar para que la acompañara, en cambio Alex, era el compañero perfecto, se notaba que había disfrutado cada movimiento y cada me

