Kevin ya estaba cansado de la manera de proceder de su hija, era hora de ponerle un alto, sino su temperamento nunca iba a cambiar y estaría muy lejos de ser una persona madura, en quien confiar su empresa en el futuro.
—¿Tienen hambre? La cena estará lista en veinte minutos— Kevin miro la hora en su reloj de muñeca.
—Señor Mckenzie ¿Su hija está bien? Me preocupo por ella. Se desmayo...— Dijo señalando a Katherine.
—Por fin convencí a un idiota que me crea— Pensó mientras simulaba el desmayo, en ese momento estaba sonriendo por dentro.
—Lo está, si no despierta en unos minutos llamaremos a la ambulancia y que la sometan a unos análisis. Deja que descanse en el suelo por el momento— Dijo despreocupado, sabía perfectamente que estaba fingiendo y no le iba a evitar la vergüenza.
—Creo que se merece un Oscar a la mejor actuación del año— Si no conociera a su hija no sabría que estaba fingiendo.
Pidió a los sirvientes très tazas de café y un vaso con agua helada. Este último lo pidió en voz muy bajá.
—¿Qué comeremos?— Pregunto Amin, al entender lo que estaba haciendo Kevin.
Cuando Yassir entendió la regla del juego sonrió y siguió la corriente.
—Me gusta mucho la comida de aquí— Exclamó Yassir.
Cuando estaban discutiendo sobre la comida vino una sirvienta con el café y el vaso de agua helada.
—Gracias, puedes retirarte— Respondió con gentileza a la sirvienta.
La mujer dejo las cosas sobre una mesa ratona y se marchó.
Katherine escucho como la estaban ignorando y sintió una gran rabia por dentro, no entendía como podían dejarla en el suelo, y hablar de forma indiferente.
—¿Que pasaría si realmente me desmayo?¿Me dejarían aquí en el suelo?—
Incluso los sirvientes pasaban a su lado y nadie hacía nada. Por otra parte, Kevin, les ordenaba con señas que la dejen allí mismo.
Mientras Kevin discutía con el príncipe y su hijo tomo el vaso de agua helada, y camino en dirección a su hija.
—¡Ahhh, eso está muy frío! ¿Por qué hiciste eso?— Espeto temblando de frío en el suelo.
—¿Vieron? Estaba fingiendo— Se dió vuelta y los miró con una sonrisa.
Amir soltó una carcajada y la cara de Katherine se tiñó de rojo escarlata, mientras se incorporaba para levantarse.
—Me despertó el agua fría— Frunció los labios y se levantó.
—Ve a cambiarte de ropa y después baja para comer. Tienes díez minutos— Dijo su padre señalando las escaleras.
Cómo no le quedaba ninguna carta bajo la manga subió con la cabeza a gacha, murmurando por lo bajo en contra de ellos, no tenía ningún deseo de bajar a comer con ellos.
Al entrar a su habitación tomo la computadora portátil y se conecto al chat con Tania.
—Katy, ese sujeto es realmente candente y creo que le gustas ¿Notaste cómo te miraba?—
—Ese sujeto es de Arabia Tania, jamás saldría con alguien de allí—
—No importa su nacionalidad, es rico y completamente apuesto, mucho mejor que Zach, además tiene una postura bien masculina. Dale una oportunidad—
—¿Estás loca o te drogas?¿Sabes qué si me involucró con un sujeto así terminaré en restricción total de mi libertad? Esas culturas son machistas. En mi vida me involucrare con un musulmán, por mas guapo y varonil se vea—
—Esta bien me rindo, pero por lo menos deberías probar sus labios... Yo que tú, no esperaría al idiota de Zach que coquetea con Débora. Si no lo quieres déjamelo a mí Katy— Katherine puso los ojos en blanco.
—Haz lo que quieras. Necesito me recojas está noche a las once. No me perderé esa fiesta por nada en el mundo, Zach será mío—
—¿Cómo escaparas de tu casa vigilada?—
—Descuida, yá tengo un plan, debo seguir la corriente de mi padre. Ahora bajaré a comer y me pondré un vestido decente, sabes que no se contiene a consentir mis caprichos cuando me veo tierna—
Tania envío una señal de okey y se desconecto.
—Haber, ¿Qué uso?...— Repaso su armario con detenimiento y busco en los vestidos que tenía, optó por uno color rosa de encaje y lo combinó con unos zapatos del mismo color.
Antes de salir se miro en el espejo y coloco un poco de base.
Salió de la habitación y dejo la puerta abierta con la computadora prendida en el chat con Tania.
Su padre le estaba enseñando el dormitorio donde iban a dormir el príncipe y su hijo. Justo pasaron por la habitación de Katherine que había quedado abierta.
—Esa es la habitación de Katy. Siempre deja todo desordenado... Bueno al parecer ya bajo, iré a hablar con ella y ustedes pueden acomodarse— Kevin salió del corredor después de mostrarles las habitaciones y bajo las escaleras.
Yassir miro de reojo dentro de la habitación, como percibió que no estaba entro y cerró la puerta, camino el dirección a la computadora y leyó la conversación con su amiga. Frunció el ceño por lo que ella escribió. En ese momento llego un mensaje de Carl.
—Katy, te espero está noche, mi princesa—
Yassir ya había leído que el joven que le gustaba no era Carl, sino un tal Zach, pero igual respondió en su lugar.
—No soy tu princesa, búscate otra. Ya tengo el mío—
Carl no volvió a enviar ningún mensaje, pensó que era ella, ya que siempre lo rechazaba sin piedad.
De fondo de pantalla había una foto de ella y su madre, en la imagen estaban juntas de frente sonriendo. Katy era muy parecida a ella.
Después de hurgar en la habitación de Katherine salió sigilosamente dejando todo como estaba.
—Piensa escapar está noche... Está mujer me gusta— Hablaba consigo mismo mientras bajaba al comedor.
Katherine estaba discutiendo con su padre en el comedor mientras los sirvientes servían la comida y está se mostraba dócil para que el confíe en ella nuevamente.
—Debes disculparte con el príncipe y su hijo— Ordenó de manera irrefutable.
—Esta bien padre... Se que me equivoqué, por favor, perdóname— Frunció los labios y lo miro con cara de cachorrito.
—No quiero que esto vuelva a ocurrir. Mañana empezaras con tus clases de árabe. Sino estarás castigada por el resto de tu vida—
En ese momento llegaron el príncipe y su hijo a la mesa y este se sentó frente a ella.
—Amir, Yassir... Mi hija tiene algo para decirles—
Miró de forma severa a su hija.
—Dilo—
—Yo... Quería disculparme por haber ofendido su cultura— Dijo en voz baja y la cabeza a gacha tragando su orgullo, y apretando los dientes.
Yassir sabía que no lo decía en serio y quería vengarse por lo que leyó en su computadora.
—Disculpe Katy, pero, no oí bien lo que dijo ¿Podría decirlo de nuevo y más fuerte? Por favor— La miro fijo con una sonrisa maliciosa.
—¡Disculpen!— Dijo en voz alta, hirviendo de furia.
—¿Se disculpa por cuál motivo? Si no especifica, no podemos tomar sus palabras en serio— Tenía su mirada en sus ojos y Katherine ya estaba poniéndose incómoda.
—Por haberlos ofendido hace un momento... No fué mi intención hacerlo. Por favor, perdóneme— Contesto tartamudeando y cerrando los puños por la furia, pero debía tragarse su orgullo, para que su padre no sospeché de sus planes.
—No suena del todo sincera, así que, tomo sus disculpas de forma réticente, Katy— Yassir estaba bebiendo una copa de jugo y la miraba con detenimiento, no entendía el por que, pero se sentía atraído hacia ella. No era solo su belleza inigualable.