La puerta se abrió mientras Adeline y Máximo estaban abrazados. -¡Máximo!- gritó asombrada Rose desde la entrada. Malek miró a su hija y luego miró a Petrova junto a su esposa. La rabia acumulada comenzó a brotar por su piel, entonces no lo pensó dos veces y se abalanzó hacia aquel hombre que estaba “intimidando” a su querida esposa. -¡Malek no!- gritó Adeline, pero fue demasiado tarde, Malek le propinó un certero golpe en el rostro a Máximo. Petrova era 3 veces más joven y ágil que Malek, pero no hizo nada, se mantuvo quieto recibiendo cada uno de esos golpes. Sabía que de alguna manera se los merecía, y solo quizás así podría borrar algo su culpa. -¡Papá, por favor detente!- gritó Rose con lágrimas en sus ojos al ver lo mal que estaba quedando Máximo. Ella lo odiaba por lo qu

