27. Quedarse sin aliento. Cielo se planta en frente de la puerta y comienza a llamar. —¿Puedo pasar? Dulce no contesta a la primera. —¿Puedo pasar? Cielo piensa que lo ha arruinado todo que seguramente le pedirá el dinero que le ha dado. No se lo devolveré, ni que estuviera loca para hacerlo. Con ese mal pensamiento vuelve a insistir y llama a la puerta una vez más. Esta vez, para su sorpresa la puerta se abre. —Pasa. Dulce sale del baño y Cielo entiende por qué no le abría antes y se relaja un poco. —¿Quieres que nos bañemos como ayer? —le pregunta Dulce, sin notar que le pasa algo. —Si no te importa. —Claro que no. Pasa. Cielo entra algo más relajada y vuelve a sentirse en confianza. —Quería decirte que soy una boca suelta, mi madre siempre me da una paliza por eso, por eso…

