31. Patitas casera, patitas, comprame señorita. Antes de bajar del micro, unas dos cuadras antes del mercado, Cielo revisa la lista: cuatro cajas de huevos de codorniz, Cuatro paquetes de pan molde lactal y picadillo. Ps, no sé si con cien pesos me va a alcanzar, igual solo compraré lo que alcance, en vano trabaja con esa familia de ricos, son más tacaños que el más pobretón que conozco. No pues, no me ha dicho cuánto picadillo hay que comprar… Cielo llega al mercado de Miraflores, los puestos en tarimas y al aire libre regados en orden hacen fila, a un costado de la calle y al centro, ocupando toda la extensión de la calle. Una mujer regordeta, de pollera y mantas viejas, en la esquina, grita a todo pulmón: “Patitas, joven, patitas, señorita, llévese sus patitas” Un indio lleva en su es

