33. Una terrible confusión. Cielo se siente extraña con ese color de pelo, debe bajar con Dulce, es la hora en que se supone, Oscar, llegaría. Dulce se arregla el pelo, ante sus ojos, ella siempre se ve bien, pase lo que pase. Bajan lentamente y con mucho cuidado de no ser vistas, ven a Amanda tomando el café con Lucinda, se ve que se lleva mejor que con su padre. Se quedan en la puerta de la cocina, y ven los bocadillos preparados. Doña Luz prepara algo que no llegan a ver, Dulce entra y toma algunos. Cielo teme la reacción de su madre y decide quedarse afuera. —Mi niña, ¿dónde ha estado? Su mamá ha estado preguntando… —¿Le has dicho lo que te pedí? —Así es… pero… ¿ha estado con el joven? —trata de ver hacia afuera pensando para comprobarlo. —¿Tú qué crees, doña Luz? —le devuelve la

