Al llegar a la mansión Jane, sus dos hermanas Ivana y Magda, la están esperando para asegurarse que no le paso nada y que se encuentra muy bien. Al verla, salen a su encuentro y le preguntan…
- ¿Qué paso? ¿Cómo ocurrió esto y la seguridad?
- Jane responde… me sorprendieron cuando me fui a montar en la camioneta, con la fortuna que el vigilante de guardia en las cámaras observa lo que ocurre y le aviso a los demás, todos corrieron hacia la calle, porque ese fue mi error, no salir en la camioneta, sino espere que cerraran para montarme, los hombres estaban pendientes en un vehículo nuevo, del año, que fue robado hoy en la tarde en un centro comercial de la zona sur. Al verse delatados y cercado fueron recogidos por unos motorizados, pero el chófer del vehículo, lo abandono más adelante muy cerca de la empresa, los muchachos de seguridad lo custodiaron hasta que llego el cuerpo de investigaciones quien se llevó el vehículo.
- Ivana… hermana, debió ser un susto muy grande ¿Qué hiciste? ¿Cómo te sentiste?
- Jane… si supieras… estaba tranquila, la acción de nuestro equipo de seguridad fue tan rápida, que no me dio tiempo para asustarme y sonrió.
- Magda… Jane, vas a tener que buscar un guardaespaldas, porque venían por ti, no debes salir sola.
- Jane… no creo que sea para tanto…
- Magda… yo sí, tu siempre eres la última en salir. Eres muy confiada en ese sentido. Por favor, al menos por un tiempo, dile a Robert, que te busque un escolta, así sea del mismo personal que ya tenemos de seguridad, al que tenga experiencia en esa actividad, al mejor, que si lo hay.
- Ivana, dirigiéndose a Jane… hermana Magda tiene razón. Necesitas con urgencia un escolta, sino lo haces tú lo haremos nosotras, ya somos dos votos en contra de uno, falta Anthony, mañana hablaremos con él.
- Jane, sin estar de acuerdo con ellas, no le quedo más, que decir… está bien acepto que me asignen un escolta.
Ella asistiría a la empresa ese día, porque tenía unas actas pendientes por redactar y enviar al registro, sobre todo la relacionada con su nombramiento, la cual para que surta efecto frente a todo el mundo, debía registrarse. Pero ahora, todo había cambiado, porque la comisión encargada para investigar sobre su posible secuestro, le solicito hacer la denuncia, y para ello le habían solicitado presentarse a las once de la mañana.
- Ivana de inmediato se ofreció para acompañarla y llamar al apoderado de la empresa para que las represente, en este acto.
- Jane, respondió, algo fastidiada, porque para ella estaban exagerando, como ustedes digan, despidiéndose de sus hermanas subió las escaleras y les dijo… me avisan en la mañana temprano ¿Qué decidieron?
- Magda… claro que te lo informaremos.
- Ivana… aun contra tu voluntad, te cuidaremos, hermanita, porque te amamos, tú ¿te imaginas eso? Si te llegan a secuestrar ¿Quién peleara con nosotras? ¿Quién nos hará los ricos postres? No, hermanita, yo no estoy dispuesta a arriesgarme a quedarme sin mi chef favorita… y las tres sonrieron, de escuchar, las locuras (como siempre ellas dicen, que solo se le ocurran a Ivana). Así rompieron el momento de tensión vivido y Magda comento…
- Te imaginas que mañana Jane no pueda asistir a la cita con Don Rómulo… es que le da un sincope… y ahí sí es verdad, que tendremos otra serenata como la que le llevo Ángel a Ivana y nuevamente las hermanas rieron, dos al pie de la escalera y la otra en lo alto de la misma. Las tres cansadas pero muy sonrientes, se dirigieron cada una a sus recamaras, despidiéndose hasta más luego.
Jane, en su recamara, se desviste y observa la imagen de su cuerpo ante el espejo, aun se ve joven, bella y atractiva. Ella no entiende porque estos últimos días, ha sentido esa necesidad de tener un compañero, alguien con quien compartir los triunfos, éxitos, logros y porque no, las cosas que no salen tan bien… Esta nostálgica, recordando de forma constante como perdió al ser que tanto amaba, con quien había conocido los deleites que brinda el amor. Pensando en esto se quedó dormida.
Siendo casi las diez de la mañana, Jane baja de su habitación, ya lista para ir al cuerpo de investigaciones para formalizar la denuncia, su hermana Ivana la estaba esperando en el comedor y había hecho venir hasta la casa a la apoderada de la empresa para que las acompañara en este acto. Jane, las mira y sonríe, ella no consideraba necesario la presencia de la apoderada, pero si ya estaba ahí, entonces aprovecharía para que la acompañe, así Ivana se puede quedar para disfrutar a su nieta la mayor, quien se quedó a dormir con ella…
- Buenos días, saluda Jane
- Buenos días, Doctora, le responde la abogada
- Buenos días hermana, responde Ivana ¿Cómo amaneciste?
- Jane… excelente, gracias a Dios.
- Ivana… me alegro… te estamos esperando
- Jane… hermana si quieres disfruta de tu nieta y yo voy con Carmen Cecilia a la delegación, además ahí nos debe estar esperando Robert Castañeda el Gerente de Seguridad.
- Ivana… ok, quedo más tranquila porque sé que no estarás sola.
- Jane… tranquila e incluso Anthony me llamo y me dijo que ya está allá, esperando.
- Ivana… excelente, ahora si me quedo más tranquila, entonces, esperare a Jean Carlos que viene con Dayber y los niños a pasarse el día conmigo.
- Jane, disfruta tranquila, en todo caso, apenas termine ahí, me vengo para ver a mis nietos, porque son tan tuyos como mío…
- Ivana… eso yo lo sé, bastante que consentiste a Jean como si fuera tu hijo, así que tienes todo el derecho de llamar a mis nietos, tus nietos y sonrió con ella. ¡Éxitos hermana!, que te vaya muy bien, aquí te espero.
- Jane… gracias, nos vemos. Y salieron juntas hacia su camioneta, la cual es conducida desde hace como tres años por un chófer, porque ella decidió no conducir más. Pero observa que estaba otra persona con su chófer.
- Este le dice… buenos días Doctora, soy Albert Rincón, su guardaespaldas, me envió, el gerente de seguridad, el señor Robert Castañeda.
- Jane… es un placer, gracias por venir, y mirando a su chófer, le dice… vamos Gilbert, nos están esperando en la delegación.
- Gilbert le responde… listo señora. Suben todos a la camioneta y salen en dirección a la delegación.
- Una vez que salen, son escoltados por otro vehículo, en el cual iba el gerente de seguridad y los dos vigilantes que tuvieron de cerca a los delincuentes que intentaron secuestrar a Jane.
Mientras en la mansión, Ivana sube a su habitación para saber si Sofía ya se despertó. Al entrar la encuentra acostada pero despierta viendo la televisión.
- Ella le informa… ya tu papi está por llegar con tus hermanitos.
- Sofía… que bueno abuelita ¿podemos bajar a la piscina?
- Ella… si pero conmigo, vamos a esperar lleguen todos y bajamos.
- Sofía… ok abue, estoy viendo unas comiquitas.
- Ella… tranquila mi amor. Voy a hacer una llamada y ya bajamos.
- Sofía… como digas…
Ivana llamo por teléfono a una amiga quien es la dueña de una agencia de inflables, y estaba contratando uno para el día, para que sus nietos y los de Magda pudieran disfrutar de este entretenimiento de moda y con el cual los niños se volvían locos, brincando o deslizándose en el mismo, porque el que estaba alquilando era como especie de tobogán. Una vez que colgó, le pregunto a Sofía…
- ¿Bajamos de una vez?
- Su nieta… ya vamos abue, por favor, espera que termine la comiquita…
- Ivana… me avisas
- En eso tocan la puerta, Ivana abre, era su hijo, Jean Carlos, quien la besa y le pide la bendición. Ella bendiciéndolo, lo recibe y le pregunta por Dayber y los niños, a lo que él responde…
- Están abajo con tía Magda y sus nietos…
- Sofía… bendición papi
- Jean Carlos… Dios te bendiga mi amor ¿Cómo amaneciste?
- Sofía… muy bien papi, la cama de abuela esta divina, suavecita y me gusta mucho…
- Jean Carlos… que bueno, me alegro te guste ¿bajamos? Tus hermanitos te esperan…
- Sofía… vamos papi. Jean Carlos, la levanta en sus brazos y baja así con ella
- Dayber… buenos días, mami Ivana…
- Ivana… buenos días mi amor… Vengan Jean y Dayber la bendición y el beso para abuela…
Los niños corren a los brazos de su abuela y se emocionan de ver a su hermana Sofía, a quien su papa baja de sus brazos, para que pueda compartir con sus hermanos. La niña abraza a sus hermanitos y los toma de las manos para jugar con ellos, pero su abuelita, les pregunta…
- ¿ya desayunaron? Porque Sofía no la ha hecho
- Sofía… abue, pero no tengo hambre…
- Ivana… pero debes desayunar primero…
- Ella… si, pero me acompañan mis hermanitos.
Ivana… si mi amor, me parece excelente, que tus hermanitos te acompañen.
- Jean Carlos… mami los de seguridad, que está llegando un camión de una agencia con un inflable… ¿los autorizo?
- Ivana… si mi amor es para que los niños pasen un día diferente…
- Jean Carlos… sí. Voy a estar pendiente y salió al jardín, mientras Ivana se dedicó a sus nietos.
Una vez instalado el inflable, Jean Carlos, busco a los niños. Además, estaban los tres hijos de su primo Joseph y los dos de su prima Shayla. Una vez reunidos todos en el jardín, los niños disfrutaron del inflable.
Mientras los niños se divertían, Jean Carlos, se sentó a conversar con su mama y aprovecho para preguntarle…
- ¿Qué tienes con Ángel?
- Ivana… nada mi amor, tú sabes que desde hace bastante tiempo él ha mostrado interés en mí, pero, no sé, no me llama la atención, me agrada como amigo y lo quiero mucho pero hasta ahí…
- Jean Carlos… ¿porque no te das otra oportunidad?
- Ivana… no es cuestión de aceptar a alguien por tener una compañía, yo quiero algo más, porque para compañía los tengo a todos ustedes, yo disfruto sus compañías, bueno mi amor, tu eres mi hijo, y siempre has sido todo para mí, igual Dayber, yo la quiero mucho, mis nietos, a todos los amo, igual que a mis hermanos…
- Jean Carlos, pero si no intentas, con otra persona, papi, vuelve a llegar y al encontrarte sola, te vuelve a convencer…
- Ivana, riéndose… tranquilo que ya ese lazo lo corte, ya como dice el sabio… ya mate la vaca y me libere.
- Jean Carlos… te lo digo porque ya me escribió hace días, que vuelve al país, que regresa solo, porque se separó de la última mujer que tenía y me estaba preguntando por ti…
- Ivana… ¿Qué te pregunto?
- Jean Carlos… ¿si estabas sola o acompañada?
- Ivana… ¿Qué le dijiste?
- Jean Carlos… que a ciencia cierta no lo sabía, porque tú siempre has tenido buenos pretendientes, que incluso no entiendo como no te buscas a alguien, porque tu no aparentas la edad que tienes, que te ves muy bien y cosa por el estilo. No me dijo cuando llega, solo me dijo que pronto me daría la sorpresa y que quería ver a sus nietos.
- Ivana… me parece bien lo que le dijiste, pero, a estas altura de mi vida no puedo iniciar una relación simplemente para alejar a tu padre de mí.
- Jean Carlos… no digo que te metas en una relación estable o permanente, pero al menos ten un amigo, con quien divertirte…
- Ivana… pero no puedo dar ese mal ejemplo a mis nietos… o que a estas alturas hablen de mí…
- Jean Carlos ¿Cuándo a ti te ha interesado lo que dicen de ti?
- Ivana… es por nietos, mi amor, quiero dar buen ejemplo…
- Jean Carlos… deja eso a nosotros, es más, tú eres un ejemplo, un orgullo, nosotros nos sentimos orgullosos de ti, yo lo estoy…
- Ivana, sonriendo, levantándose de la silla donde estaba y besando a su hijo le dijo… gracias mi amor, no te imaginas el bien que me hacen tus palabras. Sé que cuento contigo, pero no sé, en todo caso, vamos a esperar… no me voy a ofrecer… risas…
- Jean Carlos… no, no es eso lo que quiero, quiero verte y sentirte feliz.
- Ivana… gracias mi amor, infinitas gracias. Dios no me pudo regalar mejor hijo… y lo beso.
- Magda que había estado escuchando la conversación entre madre e hijo, al retirarse Jean Carlos al inflable para ver que le pasaba a uno de los niños, se acercó a Ivana y le dijo… Que corazón tan noble tiene Jean y además tiene razón en todo lo que te dijo, si Jean Carlos, el viejo, te vuelve a llegar y te encuentra sola, vas a volver a caer en sus redes…
- Ivana… sé que las mejores palabras nunca se dicen, pero ya me libere de él. Gracias a mi Señor Jesucristo, a quien le he pedido tanto me ayude a cortar el yugo al que estaba sometida con él. Y ya eso es pasado…
- Magda… aunque yo soy partidaria que es preferible estar sola que mal acompañada, para evitar que caigas nuevamente en las redes del viejo Salamanca, mejor busca un amigo o acepta las invitaciones de Ángel, para ver cómo te va…
- Ivana… no prometo nada… pero tratare de darme una oportunidad…
Suena el teléfono e Ivana contesta, si buenas tardes… era Rómulo llamando a Jane…
- ¿Cómo estas Ivana?
- Bien gracias a Dios, Rómulo ¿y tú como estas?
- El… me alegro, estoy excelente. Ivana me entere lo que paso anoche al salir del evento ¿Cómo esta Jane?
- Ella… bien gracias a Dios, hasta ahora parece solo fue el susto… En este momento está en la delegación formulando la denuncia, los tipos escaparon pero la policía se llevó el vehículo que dejaron abandonado los delincuentes.
- ¿Anda sola?
- Ivana… No, desde hoy tiene escolta, el chófer, la apoderada de la empresa y el gerente de seguridad.
- Rómulo… Ah, qué bien, me alegro, pero no le hicieron nada ¿verdad?
- Ivana… No gracias a Dios nada, no pudieron hacer nada porque la seguridad de la empresa actuó de inmediato, lo malo es que lograron escapar, pero en las cámaras de vídeo, se ve claramente el rostro de dos de los delincuentes.
- Rómulo… que bien. Le puedes decir que la llame y que si me devuelve la llamada se lo agradezco, estoy completamente a sus órdenes para lo que necesiten…
- Ivana… gracias Rómulo, se lo diré.
- Rómulo… gracias y feliz día.
- Ivana… igual para ti. Al colgar, Magda comenta…
- Te fijas, ese es un hombre realmente interesado y preocupado, lo que Jane necesita, para ver si la doma un poco… las dos rieron…
Luego de esto, todos se dirigieron al jardín donde estaba ubicado el inflable, para disfrutar de las risas y alegrías de los niños. Al rato llego Anthony con Chiqui y los dos nietos, a quien Jean Carlos había llamado para avisarle que trajera a los niños. El había acompañado a Jane a la delegación…
Y más atrás, llego Jane, quien viene acompañada de su escolta y su chófer. Ella cuenta los pormenores de lo ocurrido en la delegación y de cómo debe estar atenta para cuando la llamen para reconocer a los delincuentes. Jane toda emocionada de ver a los niños en la mansión, de una vez ordena hacer una parrilla y llamar al resto de los que faltan para que vengan a celebrar que gracias a Dios no pasó nada y ella está sana y salva.
Entre ellos mismos se distribuyeron el hacer las llamadas e invitar a los que faltan. Ivana, habla con Jane y le relata lo conversado con Rómulo, quien llamo muy preocupado, para que le devuelva la llamada.
- Jane… ya lo llamo para agradecerle su preocupación
- Ivana… invítalo has que venga a la mansión y le dices que estamos celebrando con una parrilla que no te paso nada…
- Magda… me parece muy bien, que lo invites… todos mantenemos muy buena amistad con él y sus hijos.
- Jane… Dios… por lo visto, tiene muchos dolientes, ya lo llamo.
Jane, lo llamo, converso con el muy brevemente y lo invito. Este acepto de inmediato la invitación y en menos de una hora, ya estaba ahí, con una botella de whisky en la mano. Todos lo saludaron y le dieron la bienvenida, en una de las mesas alrededor de la piscina, Jane lo atendió pudo disfrutar de su amable compañía, era un hombre muy caballero, alegre, echador de broma, altamente positivo y con mucho mundo, era una persona que había viajado bastante… Jean Carlos, Joseph, Anthony y Anthony junior conversaron mucho con él, e intercambiaron opiniones, sobre los países conocidos, así como del área automotriz.
Él fue invitado por Jane a recorrer los jardines de la mansión, para poder conversar tranquilamente y que este le asesorara sobre materia de seguridad. El de inmediato, le presto toda colaboración e información, incluso realizo algunas llamadas para poner en contacto a los instructores con el gerente de seguridad de la empresa propiedad de los hermanos Morillo Suarez.
Jane, realmente disfruto de esta visita, hablaron como grandes amigos, que hasta la fecha nunca lo habían hecho, siempre se encontraban en los eventos y fiestas del gremio pero nunca un compartir como el que hicieron hoy. Desde este momento Jane sabia contaba con un gran amigo, que de repente después tenga derecho, es otra cosa.
Y así, Rómulo también pudo disfrutar de las alegrías y risas de los nietos putativos de Jane, ya que ella nunca tuvo hijo. Ya cerca de la cinco de las tarde, Rómulo se despide porque estaba ahí desde la 11 am y no quería abusar, siendo esta la primera vez que lo invitan y a su propia casa. Le agradeció a Jane el haberlo dejado compartir con su familia. Asimismo la felicito por tener un grupo familiar tan extraordinario, unidos, colaboradores, amables y muy servicial.
- Jane lo acompaña y lo despide hasta la salida y el, le recuerda… tenemos una invitación pendiente, comprendo que por ahora como medida de seguridad reduzcas las salidas, sobre todo de noche, pero podemos almorzar ¿te parece?
- Ella… si, avísame día, hora y lugar y ahí estaré.
- El, le dio toda la información y quedaron de verse el martes al mediodía. Con esto, se despidió de ella, no sin antes darle un abrazo y un beso en la mejilla.
Al regresar Jane al grupo familiar, todos la aplaudieron y brindaron porque este sea el hombre que le de la felicidad que ella se merece y chocaron las copas con la de ella, deseándoles excelentes augurios. Todos estaban muy contentos. Pero Jane, no estaba tan convencida como todos ellos, así que prefirió no decir nada.