PVO Ayde. —¿En serio estás bien, Ayde? —insiste Garrett una vez que llegamos a mi casa—. Si pasó algo malo en el hotel debes decírmelo, para así yo... —No, no —Trato de calmarlo—E-estoy bien, no pasó nada, es solo que vi a alguien desagradable, alguien que no veía desde hace mucho, pero nadie sin importancia. Trato de sonreír para no preocuparlo más de la cuenta, pero no sé si funcione. —¿Segura, Ayde? —toma mi mano, haciendo que un cosquilleo me invada. —S-segura. ¿Acaso nunca has tenido a una persona que no te caiga y no la quieras volver a ver nunca? —sonríe. —Sí, mi hermana —se burla—. Aunque tengamos la misma sangre, no es más que una garrapata que solo pide y pide para sus gustos, sin aportar nada. Garrett suelta una risa genuina, tan agradable que por un momento logra borrarm

