8

1117 Words
Keith Tome a la persona del cuello y la estampe contra el piso. Mis ojos lograron enfocar la mirada cansada de McCall. - Te...Teniente. - dijo con esfuerzo. - ¿Por que abandonaste tu posición soldado? - pregunte molesto. -Ata...que. - dijo y toco su cuerpo. Me aleje y examine su pequeño cuerpo. Note a donde llevaba su mano, sangre escurría de una herida a la altura de su cadera. La habían atacado. - Resiste, me darás los detalles apenas lleguemos al helicóptero. - dije y la tome en brazos. - El... Murió. - pronuncio orgullosa. - Muy bien Alexa, lo hiciste bien. Resiste, todavía debes darme tu informe de la misión, no es momento de descansar. - le dije intentando mantenerla despierta. - ¿Todo en orden teniente? - oí la pregunta de Kellan. - McCall fue atacada, estoy caminando con ella herida al punto de extracción. - respondí.- Jake mantente alerta. Camine con ella en brazos. Estaba perdiendo demasiada sangre y temía que fuera a entrar en shock. Los últimos metros trate de correr, sentía que se nos acababa el tiempo. Dos helicópteros aguardaban por nosotros, Jenna corrió cojeando hasta mi para atender a Alexa. - Haga presión en la herida teniente. - me ordeno y asentí.- Inyectando morfina, debemos apurarnos o comenzara a convulsionar, necesita sangre. Subimos al helicóptero, cargue a Alexa y la deje en una camilla improvisada en el medio de todos. Seguía haciendo presión sobre su herida mientras Jenna controlaba sus pulsaciones. Por suerte iríamos a una base aliada y de ahí tomaríamos el avión con rumbo a nuestra base de operaciones. - Haz que esta mierda vaya rápido. - ordene al piloto. El vuelo en helicóptero se sintió eterno hasta que llegamos a donde aguardaba por nosotros el avión. El avión estaba equipado con todo para asistir a los heridos. No quería ninguna baja en esta misión, menos de los nuevos. McCall había tenido un desempeño excelente, me resultaba injusto que se hubiera llevado la peor parte. - ¿Qué sucedió? - pregunto Jake. - No lo se, alcanzo a decirme que la atacaron pero que quien sea que fuera murió. - respondí.- Debe haber alcanzado a defenderse pero igual fue herida. - No entiendo como se nos pudo haber pasado un enemigo por alto. - dijo Chase. - Puede que hayamos pasado algún detalle por alto. Tal vez tenían a algún guardia merodeando la zona, no lo se. - murmuro Jake. - Situación. - pidió Callum, una de las enfermeras a bordo una vez que entramos al avión. - Perdida del conocimiento, inyección de morfina. Herida en la cadera, no sabemos con que fue realizada. - respondí. - Pulsaciones lentas y respira con esfuerzo. - dijo Jenna. Alina Callum, asintió y comenzó a examinar la herida. Quito el vendaje improvisado que habíamos realizado de camino aquí. El sangrado ya no era abundante, Alina se coloco los guantes y metió sus dedos en la herida, no había bala. - No hay bala pero la herida coincide con ello. - dijo confundida.- A menos que... Examino nuevamente y suspiro. - Los rusos son unos hijos de puta. - murmuro.- Pásame dos bolsas de sangre, necesita transfusión ya y seguro nos quedaremos cortos, hay que apurarnos. - ¿Qué sucede? - pregunte alarmado. - Utilizaron un cuchillo cyclone, ha desgarrado sus nervios, músculos y parte de sus intestinos. - suspiro.- Esto va a requerir cirugía y muchos cuidados, considera darle la baja a esa niña porque su recuperación será lenta. ... Alexa Intente abrir mis ojos pero mis párpados se sentían demasiado pesados. Cuando intente por tercera vez la luz blanca de la habitacion me cego obligándome a cerrar mis ojos con fuerza. Diablos, parecía que tenía el sol en la cara. - Llama a la doctora, está despertando. - oí una voz lejana que desconocía. Finalmente pude abrir mis ojos apenitas. Observe las paredes celestes de la habitación, estaba en una habitación de hospital. ¡La misión! Ese maldito ruso me había salido de la nada, no tuve tiempo a reaccionar cuando ya había sentido su cuchillo desgarrar mi carne. Me quite las sabanas y mire la herida ya cocida, cicatrizando... ¿Cuanto llevaba aquí? - Señorita McCall, soy la doctora Callum. - Hola... Agua por favor. - pedi. Mi garganta ardía. - Toma. - me tendió un vaso con el líquido cristalino.- Informaré al teniente que has despertado, llevas una semana inconsciente. Me atragante con el agua, una semana por una simple puñalada, demonios. Me sentía avergonzada, seguro era una decepción para mi equipo. No quería ni imaginar el sermón que me daría el teniente y peor aun, no quería ni imaginar cómo estaría mi padre al enterarse. - ¿La misión fue un éxito? - me anime a preguntar y la doctora sonrió. - Fue un éxito, no hubo bajas. Puedes quedarte tranquila con eso. -respondió y suspire aliviada. Al menos me reconfortaba el saber que no habia arruinado la misión. Lamentablemente era mala en el ataque cuerpo a cuerpo, por algo el ser francotirador era lo mío. La distancia me daba ventaja. Además que el ruso que me atacó fácilmente medía dos metros y pesaba cien kilogramos. La doctora salió de la habitación y me quede pensando, no sabía cómo continuaría después de mi herida. Todavía recordaba el dolor insoportable que sentí apenas el cuchillo se incrusto en mi carne. Entonces caí en cuenta de que había matado al ruso, había cobrado una vida. Mi padre siempre me había hablado de esa sensación extraña. - Soldado. - murmuró el teniente sacándome de mis pensamientos. Voltee a verlo sobresaltada, no lo había sentido entrar. Vino muy rápido. - Teniente. - respondí.- Me disculpo por no poder saludarlo de pie. - No es ningún problema. ¿Cómo te sientes? - pregunto. - Honestamente bien por la medicación pero siento que morire de dolor apenas pase su efecto. - respondí. Note que sonrió por como se achinaron sus ojos. Llevaba cubierta la mitad de su cara como siempre. - Sabía que despertarías antes de lo esperado, hice bien en no haberte dado la baja. - ¿Me iban a dar la baja? - dije sorprendida.- Lo siento, no volverá a pasar. De verdad, seré más precavida, más atenta, entrenare el doble. Perdón. El teniente me miro y suspiro. - Tu desempeño en la misión fue sobresaliente, McCall. No debes disculparte por nada, no fue tu error que te ataquen, fue de todo el equipo. - dijo intentando calmarme.- Se suponía que habíamos observado la zona y no se nos había pasado nada por alto... Pero evidentemente no notamos el guardia que patrullaba la zona, que fue el que te ataco. Continuará...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD