Alexa
Me coloque en posición, era los ojos del escuadrón desde la distancia. Mis compañeros avanzaban hacia el objetivo. Debíamos extraer la información sobre dos nuevo misiles ultrasónicos imperceptibles por radares, los rusos pensaban vendérselos a los iraníes y eso no era nada bueno.
El teniente lideraba el primer grupo, avanzando por el flanco izquierdo, se movía como una pantera, era sigiloso y ligero, apenas y dejaba marcada sus pisadas.
- Veo movimiento. - informe por mi intercomunicador.- Permiso para disparar, blanco en la mira.
Observe al soldado que hacía guardia, fumaba despreocupadamente un cigarro. Tenía la guardia baja.
- Autorizado. - oí la voz del teniente.
Suspiré profundo y dispare, el retroceso del rifle fue leve ante mi postura firme. La bala viajó en el aire hasta dar en la cabeza del tipo. El silenciador del rifle suprimió todo el sonido, lo único que pudo alertar al enemigo fue el despliegue de las aves asustadas.
Todos se quedaron en posición esperando alguna reacción pero aparentemente nadie notó la baja.
- Despejado. - informó Kellan, el otro francotirador.
- Avanzando.
El equipo continuó moviéndose y nosotros mirando desde la distancia cualquier movimiento. Kellan estaba ubicado a casi un kilómetro de distancia de mí para poder cubrir todos los puntos posibles de visión.
- Veo trampas. - informó Kellan.- No descarto minas, atención a donde pisan.
- Copiado. - respondió Jake.
Sentí ruido a mis espaldas, abandoné mi posición para mirar. Un pequeño zorro se movía entre la maleza pero nada de qué preocuparme. Suspire y volví a mi posición. Entonces vi aparecer dos camionetas blindadas a toda marcha.
- Llegan dos camionetas por la derecha. Verán el cadaver. - informe.
- Jake, toma el cuerpo y ocúltalo. - ordenó el teniente.
Jake se movió rápidamente, tomó al hombre y lo tiró entre unos arbustos. Rápidamente volvió a su posición. Las camionetas blindadas se estacionaron, bajaron ocho personas en total.
- Situación. - pidió Keith.
- Ocho hombres, no se ven armados tampoco tienen equipo táctico. Parece que vienen por negocios. - respondió Kellan.
- Todavía no sale nadie de la base a atenderles. - dije yo.
Observaba a cada hombre, ninguno traía sus caras cubiertas así que me las memorice por si luego había que hacer algún tipo de reconocimiento. Papá siempre me enseñó a ser precavida en esos detalles.
- Salieron cuatro hombres. Todos rusos, tienen la insignia. - dijo Kellan.- Creo distinguir al líder.
- McCall tú tienes mejor vista, trata de enfocarlo y confirmar identidad. - ordenó Keith.
Ajuste la mira del rifle y observe más de cerca a quien suponíamos podía ser el líder. Repase los informes de la misión en mi cabeza y ¡bingo! Sin dudas teníamos al objetivo en mira.
- Confirmado. Es el Capitán Vulkov. - informe.- Lo tengo en la mira, esperando órdenes.
- Dispara. Se nos está acabando el tiempo. Deberá ser a las malas. - dijo Keith.
Suspire y dispare. La bala le dio de lleno en el cuello. Cayó y rápidamente los hombres a su alrededor se dispersaron buscando cobertura. Los que habían llegado en camioneta sacaron a la luz sus pistolas mientras que los de la base portaban rifles de asalto con mira y láser.
- Atentos. Tienen pistolas y rifles con mira y láser. - informó Kellan.
Comenzó a sonar una sirena y supimos que se acababa de ir todo a la mierda. Sentí los nervios remover mi estómago pero suspiré alejando todo eso. Estaba a una distancia segura y tenia un buen área de tiro limpio.
- Cubran nuestras espaldas. Entraremos. - dijo Jake.
- Copiado. - respondimos Kellan y yo a unísono.
Comenzamos a disparar a objetivos visibles mientras nuestros compañeros entraban en acción. Jenna estaba asustada y claramente la jodio, quedo atrapada en una trampa para osos como idiota por correr cual novata sin mirar.
...
Keith
- ¡Maldicion! - oi a nuestras espaldas y voltee para ver a la rubia.
- Se nos informó de las trampas, debías estar atenta. - gruñí.- Boston ayúdala y regresen a cubierto. Los demás continuaremos.
Una bala roso mi casco y dispare en respuesta. El ruso cayó sin vida al recibir el impacto de mi fusil de asalto.
- ¡Andando! No sabemos cuántos hay dentro, debemos ser rápidos.
Todos avanzamos juntos, logramos entrar a la base y comenzamos a recorrer los pasadizos hasta llegar al área de operaciones. Notamos dos cajas enormes y dentro de ellas los famosos misiles. O'Donell robó toda la información y la guardo en un chip. Suspire aliviado, el objetivo había sido cumplido pero todavía no la consideraba una misión exitosa al menos no hasta que tuviera todo mi equipo a salvo.
- Teniente están llegando más camionetas. - informó McCall.
- Tiempo. - pedí.
- Tres minutos como mucho.
Suspiré. No teníamos tiempo suficiente para destruir los misiles, tampoco sabíamos el alcance del mismo y a ciento ochenta kilómetros había un pueblo. Maldije para mis adentros.
- Información lista. - dijo O'Donell y asentí.
- Debemos salir ahora.
Ordene y comenzamos a desplazarnos a la salida. Llegando nos encontramos con más hombres pero nuestros francotiradores nos ayudaron a despejar la salida. Me hubiera gustado plantar un c4 para hacer volar los misiles pero no conocíamos su alcance y podía ser de destrucción masiva. Corrimos a cubierto y tratamos de perderlos en la maleza.
Finalmente luego de lo que se sintió una eternidad, una vez nos perdieron el rastro solicité la extracción.
- Situación. - pedí.
- Se devolvieron a la base. - respondió Kellan.
- ¿McCall? - pregunté, su línea permanecía en silencio. - Kellan localízala.
Teníamos que desplazarnos a pie unos setecientos metros para llegar al punto de extracción y abandonar todos salvos el lugar.
- McCall, responde. - volví a hablar por el intercomunicador.
- No está en su posición. - informó Kellan.
- ¿A cuánto estoy de su posición? - pregunté.
- A doscientos metros señor.
- Cúbreme, iré a ver. - ordene. - Los demás diríjanse al punto de extracción, los veré ahí.
Dicho eso recargue mi arma y me encamine hacia donde se suponía debía estar McCall. Estaba atento a cualquier sonido. Comenzaba a atardecer y por ende íbamos a perder visibilidad. No era lo mejor para el equipo seguir aquí al anochecer. Volví a centrarme en encontrar a la recluta, no había escuchado ningún forcejeo ni tampoco la respiración agitada. No era posible que la hayan atacado sin haberlo notado por el audífono.
- Movimiento a las tres. Es una persona. - informó Kellan.
Tome mi cuchillo y deje el arma en mi espalda. Prefería ser sigiloso, un disparo causaría demasiado ruido.
- Teniente no logró divisar bien si es ella o un enemigo, cuidado. - dijo Kellan.
- Copiado.
Continuará...