Alexa
El periodo de prueba estaba llegando a su fin.
- Dime que decidiste. - me pidió Jenna luego de comentarme que quería quedarse en la base, se adaptó bien y quería seguir.
- También me quedo. - respondí y la rubia chillo feliz.
- Seremos grandes amigas, no lo dudo.
Sonrei y asenti, era buena compañera y también creía que podíamos llegar a ser buenas amigas. Mire al resto de mis compañeros y observe como algunos se veían derrotados, seguramente habían pedido el pase a otra base.
- En breve anunciarán los que hemos decidido quedarnos y quienes pidieron el pase. - suspiro Jenna y asentí ansiosa.
De repente apareció nuestro teniente junto con los demás superiores. Ese hombre no demostraba nada y usando su máscara era aún más difícil siquiera adivinar. Todos se posicionaron y lo saludaron, él dio el asentimiento y volvieron a sentarse.
- Buen día. A continuación anunciare los soldados que han decidido quedarse en la base y pasar a ser parte formalmente de esta unidad, también quienes han sido aceptados y quienes consideramos deben replantearlo. - habló el teniente.- O'Donell, Laswell, McCall y Wester. Bienvenidos, a partir hoy son parte de mi escuadrón, serán como familia. Trabajamos en equipo y velamos por el bienestar de cada uno. Unidos por la patria.
- Unidos por la patria. - respondieron todos los miembros de la base.
- Ahora informare los traslados aprobados y los que considero deben replantearlo. - hablo el segundo al mando.- Grace traslado a Texas. Tremos traslado a San Francisco. Palmer y Solten replanteen su decisión y procedan a informárselo a mi segundo al mando. Gracias a todos por su atención, continúen con sus actividades.
Dicho eso cada uno volvió a los suyo, los nombrados para sus traslados fueron a preparar sus bolsas porque hoy mismo abandonaban la base.
- O'Donell, Laswell, McCall y Wester. - nos llamó el teniente.- En dos horas los espero en la sala de reuniones, comenzaremos con los detalles de su primera misión.
Todos asentimos, mire sus ojos azul cielo y sentí un extraño calor atravesar mi cuerpo, sentí calidez aunque sus ojos intentaban demostrar frialdad y autoridad. Se fue y quedó el aroma de su perfume en el ambiente, sentí a Jenna suspirar a mi lado y la mire. Estaba sonrojada y no tarde en adivinar que era por nuestro teniente.
- Tienes que disimular. - dije por lo bajo.
- Necesito meterme entre sus sábanas. - admitió y rei.
- Calma esas hormonas.
Me fui a la sala de tiro a practicar, me sentía ansiosa por la primera misión oficial con este equipo. Las misiones que había tenido anteriormente fueron leves y dentro de todo, fueron en territorio americano. Mañana sabría lo que era el peligro realmente. Mi puntería era impecable y me sentía orgullosa por ello, mi padre me había hecho practicar hasta el cansancio. Había momentos en los que mis dedos llegaban a sangrar de tanto presionar el gatillo, mis músculos ardían por mantener el equilibrio y la posición perfecta, donde el aire y las condiciones de mi entorno no afectarán mi disparo.
- Excelente tiro. -sentí a alguien mis espaldas.
Miré sobresaltada y asentí en señal de agradecimiento por el halago.
- No usas los protectores para tus oidos. - afirmó Boston.- Soy Christofer por si no recuerdas.
- Si te recuerdo, no tengo mala memoria. - rei.- Mi padre me entrenó a tal punto que me acostumbre al ruido e increíblemente sigo teniendo buena audición.
- Sorprendente. Entonces tu padre también era militar...
- Si, se retiró con honores. Es Alexander McCall, seguro lo has sentido nombrar.
...
Keith
Miraba atentamente los informes sobre la misión. El nivel de la misma era alto, demasiado para los recién llegados pero no había manera de omitirlos en la misión, suspiré molesto. Debía asegurar el objetivo de la misión y no conforme con eso evitar que los reclutas nuevos metieran la pata. Las posibilidades de fallar en algo eran muy altas y eso era algo que me tenia intranquilo.
- Teniente, hora de partir. - me aviso Jake y asentí.
Me coloque mi máscara y ajuste mi casco táctico. Sali al área de despliegue y vi el avión ya con sus motores en funcionamiento. Todos estaban formados esperando mi orden para comenzar a subir. Asentí y todos comenzaron a subir. Mire a los francotiradores, entre ellos McCall, estaba vestida toda de colores marrones claros, había estudiado la zona por lo visto y estaba vestida acorde a la geografía del lugar para camuflarse, impecable.
- Sin inconvenientes. - me hablo Jake.
- Sorprendente. - murmure.
Di la señal y el avión cerró sus puertas, finalmente comenzó a moverse. Me coloque unos lentes oscuros y disimuladamente miraba analizando a cada uno. Los nuevos estaban nerviosos, sobre todo la chica Wester, movía sus manos ansiosamente y no dejaba una de sus piernas quieta. Todo lo contrario a su compañera, McCall quien reposaba cómodamente y llevaba su rifle cómodamente sobre sus piernas.
- Respira y calma tu mente. - ordene a Wester.
Ella se sobresalto y asintió.
- Si teniente.
- Los nervios pueden jugar una mala pasada y arruinar la misión. Podrías ponerte en peligro a ti y a tu escuadrón, relaja tu mente, es una orden. - dije fuerte y claro.
Ella asintió algo sonrojada por la vergüenza. Note que McCall le susurro algo y le dio un apretón de manos. En ese preciso momento noté una actitud que me sorprendió, Boston toco la pierna de McCall y le sonrió susurrando algo que no llegue a oir por el ruido de las turbinas del avión. McCall sonrió en respuesta y asintió. No sé en qué momento ellos se había vuelto cercanos y menos para tener tal confianza. No permitía ese tipo de acercamientos o confianza entre mis soldados, no permitía las relaciones íntimas y amorosas, había olvidado aclararle ese detalle a los nuevos.
Continuará...