Al día siguiente por la mañana, al despertar Fadila se dio cuenta de que Alek no estaba. —Genial, se acuesta con la asistente y al otro se arrepiente, ahora me ignorara. Se levantó para darse una ducha y después arreglarse para bajar a desayunar, se visitó con un pequeño vestido blanco, el largo era arriba de las rodilla, la falda circular permitía apreciar su estrecha cintura, la parte de arriba dejaba los hombros al descubierto, se coloco unas sandalias en color café de igual color era su bolso, se dejó el cabello suelto en ondas, se maquillo ligeramente y salió de la habitación para bajar al restaurante. Al entrar en una mesa al fondo se encontraba Alek acompañado por Chuvak y la rubia, hizo como que no los vio, se sentó en una mesa cerca de la ventana, el aire matinal pegó suavemen

