Tom se acercó a Venecia, ella le miraba con compasión, tocó su hombro con lentitud —Todo va a estar bien, Tom. —Lo sé. —Lastimaste a Liv con tus palabras y ella también te hirió a ti, pero verás que pronto, cuando estén juntos, podrán perdonarlo todo y ser felices. Tom no dijo nada, sonrió un poco, el optimismo de Venecia siempre lo había maravillado y deseó ser tan positivo como ella. Cuando Venecia levantó la vista al frente se quedó pasmada —¿Tú que haces aquí? —exclamó con voz firme —Lo siento, no quería interrumpir, ¿Quién es este señor? —preguntó Igor con voz déspota —Él es Thomas Nielsen y es un gran amigo de mi marido. Igor asintió despacio, era notable su mirada de desprecio y a Tom ese tipo le dio muy mala señal, pues su postura se volvió defensiva —¿Qué quieres aquí, Ig

