Aretta buscaba en cada parte del escritorio de Stephen, abría con la llave maestra, pero nada era lo que buscaba, se sentía tonta, solo pensaba en Igor, si ella no cumplía con lo que él deseaba ¿Qué podría pasar? Tuvo tanto terror que siguió buscando, su vientre dolía y sentía las pataditas de su bebé, tan fuertes, su cabeza parecía romperse en dos, y sus manos temblaban, cuando llegó al último cajón observó un sobre grande con el nombre escrito de «Henerik Olsen» se apuró abrirlo, leyó con rapidez «Testamento Universal» Respiró para ahogar un grito de celebración, se levantó con pesadez, y tomó el documento para guardarlo bien entre sus vestiduras, salió de prisa, y antes de salir se encontró con Harald, casi lanzaba un grito al verlo —Señora Aretta, ¿Está bien? —Sí, lo siento. Haral

