Cuando ambos jóvenes salieron del edificio, caminaron durante un incómodo silencio hacia un pequeño restaurant que estaba por la misma cuadra. En el camino, Jeremiah no soportó ese silencio, y es por eso que decidió cortarlo cuanto antes. —Quieres mucho a Isaías ¿No es así? —Comenta Jeremiah, viendo de reojos a Zacary, notando que en esta ocasión, no se mostraba tan expresivo como lucia con Isaías minutos atrás. —Mas que solo quererlo. Yo lo amo, Isaías es literalmente la única razón del porque estoy vivo—Contesta Zacary sin mirar a Jeremiah, el cual hizo una mueca en su rostro. —Que intenso…—Murmura el joven, viendo de reojos al otro chico que claramente decidió ignorarlo. Una vez en el restaurante, el par de jóvenes se sentaron en las mesas que tenía al aire libre el establ

