Minutos más tarde Luego del fugaz sexo en el camerino ajeno, Thomas se encontraba en el camerino que realmente le pertenecía a su novio, el cual en ese instante se estaba cambiando para comenzar su presentación, sin embargo Thomas no le hacia la tarea fácil, puesto que este, estaba prácticamente encima de él, como un súcubo besándole y acariciándole. —¡Imbécil! Te he dicho que no me hagas esos chupetes en el cuello ¡Son visibles!—Grita Jacob, empujando a Thomas a un lado, y el joven a regañadientes, lo permite. —Si supieran que tienes todo el pecho lleno de chupetes—Responde Thomas entre una risa, mientras se cruza de brazos. —Cállate, nadie lo sabrá de todas formas… —Responde Jacob, regresando su atención hacia el espejo. —Por cierto… hoy quiero hacerlo. Ya hemos esper

