Autor: Marcos Alejandro Moreán Correa
“LEONARDO, UN MUCHACHO QUE ENSEÑA EL BELLO SENTIMIENTO DE LA AMISTAD”
En el pueblo de Tinaquillo – Estado Cojedes cuenta la historia de Leonardo, un muchacho de 25 años que siempre ha vivido alegre toda su vida, ha recibido una gran enseñanza de su mamá Doña Rosa, le gusta ayudar a los demás para que se motiven a vivir en obras el sentimiento de la Amistad, todos los días expresa que la Amistad es un Aroma que construye la hermandad en la sociedad y es una bendición de DIOS, conservar un mejor amigo es un gran obsequio de la vida ya que a su lado compartes sueños, ilusiones, siempre esta allí en las dificultades y te ayuda a salir de cualquier problemas, el verdadero amigo se ve en las obras, no en las palabras, amigo no solo es aquel que te dice AMIGO, el Amigo se conoce en las acciones que siempre está a tu lado apoyándote y que en cualquier dificultad nunca te da la espalda, más bien te da apoyo hasta el final, el sentimiento de la Amistad es un valor universal que puede crear un mundo mejor donde todos se vean como hermanos y compartir lo maravilloso que es existir y cumplir los proyectos en la vida.
Leonardo siempre se la pasa escribiendo en un cuaderno todo lo que piensa, en sus páginas lo que ha reflejado es lo hermoso que es la Amistad y que algún día quiere graduarse de Educador y escribir un libro que enseñe sobre el Valor de la Amistad. Esta historia enseñará que los amigos sin existen, solo hay que estudiarlos para conservarlos para toda la vida y que a nuestro compartan momentos maravillosos y vivir la Felicidad.
Es una mañana hermosa en el pueblo de Tinaquillo, el sol sale a iluminar el nuevo día, Leonardo aún está durmiendo, suena el despertador de teléfono celular, y se levanta aun con sueño, calla el despertador, se levanta para estirarse, y abre la ventana de su cuarto, ve el sol dando luz la mañana, y sonríe, diciendo:
-¡Qué bello es el nuevo día en mi Tinaquillo!, lo que tengo que hacer es ir a trabajar para seguir ayudando a mi mamá con los gastos, ya no quiero que mi mamá siga trabajando por mí, ahora es mi turno darle lo mejor del mundo, me voy alistar para ir a trabajar, pero antes tengo que darle de comer a las guacamayas, me imagino que tienen hambre, como siempre cada mañana se respira una Aroma de Amistad, es un gran sentimiento que nos da color, el mismo Jesucristo nos enseñó que la Amistad puede unir a la humanidad, es un sentimiento que florece por siempre, conservar buenos amigos es lo mejor de la vida.
Y saca de su gaveta la bandera de Venezuela, y la abraza, expresando:
-¡Mi bella Venezuela!, solo le pido al Altísimo que te ilumine para que des buenos frutos, lo que estamos viviendo ahorita no es fácil, cada día que pasa hay más desunión, escasez de comida, un país tan bello como este debe dar buenos frutos para el futuro, no dejo de tener fe en mi Venezuela linda y querida, amo a mi país, admiro sus bellos campos, cada día le pido a DIOS y a la Virgen de Coromoto “Patrona de Venezuela” que iluminen mi tierra para que sea diferente para que se acaben los conflictos, el desempleo, la delincuencia, es triste ver la realidad, pero no dejo de tener fe en mi Venezuela, si nos unidos podemos sentir ese Aroma de Amistad en mi país, ¡Viva Venezuela!
Y besa con tristeza la bandera, y luego va a la cocina, saca pan dulce, lo parte en trozos en todo el plato y luego lo moja con leche, y un envase con agua, y se va al porche donde están las guacamayas verdes dentro de una jaula grande, ellas empiezan a gritar y empiezan a decir:
-¡Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
Y Leonardo se alegra oírlos hablar, y le dice:
-¡Hola, mis amiguitos!, aquí les traje su comida como siempre, más tarde les voy a comprar girasoles para que coman, tengo tiempo que no les pongo semillas, lo bueno es que a ustedes les puedo contar todo, quiero que sepan que me siento muy feliz como siempre, cada mañana me despierto con una gran motivación para vivir, es tan lindo de verdad, esta alegría es un milagro de DIOS, les pondré su comidita.
Y abre la jaula, y les coloca la comida y el agua, las guacamayas empiezan a comer; y sale Doña Rosa, lo ve, y le dice:
-¡Hola, hijo, buenos días!
Y él la ve, y le dice:
-¡Buenos días, mamá! ¿Por qué te levantaste?, yo te dije que siempre iba a colocarles la comida a las guacamayas, lo que tienes que hacer es descansar, ahorita me voy alistar para ir a trabajar, iba a ir a tu cuarto para que me dieras la bendición como siempre, mi mamita, hoy amanecí muy feliz y no sé porque, se lo estaba expresando a las guacamayas.
-¡Mi niño!, tu siempre amaneces muy feliz, pero quiero que crezca más esa felicidad, veo reflejado en tus ojos un futuro glorioso, tienes que cumplir tu sueño de ser un Educador, y un Escritor, no te puedes dar por vencido, ya te he dicho que vayas a Valencia y entres a la Universidad de Carabobo, nunca es tarde, desde que te graduaste del bachillerato lo único que has hecho es trabajar para ayudarme, es hora de que pienses en ti, te prometo que voy a estar bien, lo que quiero es que cumplas tus metas, hijo-, dice Doña Rosa.
-Mamá, para todo hay tiempo, es que no te quiero dejar sola, ya tú no puedes trabajar, después de todo lo que has hecho por mí, desde que murió papá te has dedicado a mí en cuerpo y alma, ya es mi turno para que te ayude, tú no puedes estar trabajando, quiero ayudarte, mamá, te prometo que algún día cumpliré mis sueños.
-Hijo, te quiero ver ya graduado en la Universidad, que hagas realidad tus sueños de ser un Educador, tu siempre me has dicho que los niños son el futuro y que hay que educarlos en los Valores Cristianos, no entierres tus sueños, ese es mi consejo, hijo, soy tu mamá y quiero lo mejor para ti, hijo, quiero mayor felicidad, te lo mereces después de que has sido un gran hijo, solo le pido a mi DIOS y a la Virgen de Coromoto que te motiven a estudiar, lo que quiero es que florezcas, mi amor, estoy seguro que si lo vas a lograr, todo lo que te propongas lo harás realidad, ya lo veras, hijo mío, te acordaras de lo que te digo.
Y Doña Rosa le da un beso en la frente a su hijo, él como siempre siente la ternura de su madre, y la abraza, diciendo:
-¡Mi mamita hermosa, gracias por tanto amor!, siempre recordare tus bellas palabras, ya verás que si voy a cumplir mis sueños, tú has sido mi mejor amiga, con la que puedo confiar siempre, gracias por estar allí para motivarme, bueno ya me tengo que alistar para ir a trabajar, así que te quiero ver descansando, mamá, hazme caso, en ti se respira ese Aroma de Amistad, eres una mujer ejemplar que lo único que ha hecho es darme alegría.
-¡Hijo mío!; tu si tienes palabras hermosas, le pido a mi DIOS que siempre te ilumine.
-¡AMEN, mamá! ¡AMEN!
En la ciudad de Valencia – Estado Carabobo, en la Mansión de la familia Flores ubicado en el Sector Guaparo, vive Don Richard, un hombre que está enfermo del corazón, y le queda poco tiempo de vida, antes de morir quiere dejarle su dinero y su Supermercado a familiares bondadosos, aun no le llega a la mente a quien puede heredar, vive con su sobrina Mayerling de 40 años, una mujer que todo el tiempo se la pasa en el club y en los salones de belleza para verse bien y su sobrino nieto Saúl de 27 años, hijo de su sobrina, todo el tiempo se la pasa en fiestas y no quiere estudiar, su ambición es que su tío le herede toda su fortuna; en este momento, Don Richard está sentado en el jardín tomándose un café y leyendo el periódico, muy sorprendido por lo que pasa cada día, diciendo:
-Es increíble que cada día sucede algo diferente, es triste ver que la mayoría de los muertos son jóvenes, todo está peligroso hoy en día, lo que le pido a mi DIOS es que ilumine al mundo para que se acaben las desgracias, hoy tengo la visita del abogado, tengo que acomodarme para ir al Supermercado, lo más seguro es que hoy lleguen más productos regulados y debo estar presente para mantener el orden en los clientes.
Y se acerca la sirvienta que es Hilda, de 20 años, con un plato de lechosa picada, y le dice:
-Señor, aquí le traigo su desayuno, le lechosa es buena, se lo mando el dolor, es buena para la salud, se lo tiene que comer hasta el último trozo, aquí se lo pongo para que desayune.
-¡Gracias, Hilda! Una pregunta: ¿Dónde está mi sobrino?, es raro que no esté desayunando aquí con su tío abuelo, me imagino que llego tarde de una fiesta como siempre, la verdad es que ese muchacho no tiene remedio, lo que hare es ponerle mano dura, cada día que pasa está peor, siempre quiere hacer lo que le da la gana, la mamá no hace nada, Mayerling tiene muy consentido a ese muchacho, pero yo lo voy acomodar, subiré al cuarto de ese muchacho para llevármelo a trabajar hoy mismo al Supermercado-, dice Don Richard.
-Señor Richard, no debe agarrar rabia, primero coma y después busque a su sobrino, el joven Saúl llego muy tarde anoche, debe tener sueño aun, no se altere, recuerde que no le hace bien a su corazón, lo que tiene que hacer es comerse su lechosa-, dice Hilda.
-¡Claro que sí, Hilda!, tienes toda la razón, voy a comer, pero después voy al cuarto de ese flojo para llevármelo al Supermercado, si quiere dinero entonces que se ponga a trabajar, no le daré ni un centavo más a ese jovencito, estoy harto de que viva de uno.
Mientras, Saúl está en su cuarto durmiendo, y entra su mamá Mayerling, y le dice:
-Como siempre este muchacho durmiendo, anoche debió llegar tarde de la fiesta, la verdad es que este hijo mío no tiene remedio, lo voy a despertar con agua fría, pero hoy me tiene que acompañar, hay que ver al abogado que hará el testamento a mi tío.
Y así ella va al baño, llena un tobo con agua fría, y después se lo echa encima a Saúl, éste despierta todo furioso, ve a su mamá, y le dice:
-Mamá, tu eres loca o que, esa agua está demasiado fría, anoche llegue tarde de una fiesta y quiero seguir durmiendo, no me puedes despertar así, tu sabes muy bien que no me gusta, la verdad es que tu no respetas ni mi privacidad, si traigo una mujer para tener relaciones también entras, tu si eres una pasada de verdad, no quiero que lo vuelvas hacer.
-Hijo, hay que ir hoy a ver el abogado que está haciendo el testamento de tu tío Richard, hay que ofrecerle dinero para que nos ponga a nosotros en el testamento, aunque nosotros somos los únicos familiares de tu tío, no creo que nos deje en la calle, toda la vida hemos vivido con él, tengo miedo que mi belleza se pierda porque no lo puedo pagar, ser bella cuesta mucho dinero, si quieres seguir teniendo una mamá bella entonces tienes que ayudarme para que seamos los herederos del dinero de tu tío-, dice Mayerling.
-Mamá, ¿Por qué no vamos otro día?, la verdad es que estoy muy cansado, ahora por tu culpa tengo que cambiarme para seguir durmiendo, ve tu sola, después me dices lo que te dijo el abogado, siempre se la pasa en el club donde vamos, ese abogado nunca le quito los ojos de encima, por eso no te preocupes, tu sabes que por dinero soy capaz de hacer lo que sea, tú me conoces, entonces ve tú y después me dices, recuerda la vez que quite del medio al vigilante porque escucho nuestros planes, lo mate sin piedad-, dice Saúl.
-Sí, lo recuerdo, la verdad hijo es que tu das miedo, bueno hoy iré a ver al abogado, lo bueno es que tengo unos ahorros para soltarle dinero, lo más seguro es que hay que darle un adelanto, lo bueno es que tengo fondo en mi cuenta del banco-, dice Mayerling.
-Entonces ve tú, y deja de fastidiarme, se me puede olvidar que eres mi madre.
Y ella se va, y Saúl se va al baño para cambiarse de ropa. En este momento, en la cocina, Hilda está sentada en la mesa picando la cebolla y el tomate, y se empieza a sentir mal, y entra otra sirvienta que es Doña Yajaira que es su tía, llega con unas compras, y le dice:
-¡Hola, sobrina!, salí tempranito a comprar en el mercadito donde todo es barato, es increíble que el Señor Richard con todo el dinero que tiene me diga que vaya a comprar en un mercadito para pobre, fui al mercado de Plaza de Toros, ese no compra ni en su propio Supermercado, compre todo para la cena, hare una sopa que me va a quedar como para chuparse los dedos, lo hare de pollo, y es tu favorito, sobrina.
-Tía, últimamente me he sentido muy mal, me da nauseas, tengo mucho miedo de que sea algo grave, quiero que me acompañes para el médico para examinarme-, dice Hilda.
-Sobrina, es muy extraño que te sientas mal, a lo mejor te comiste algo que te cayó mal, eso de las náuseas me parece como si estuvieras embarazada, pero a juro no tiene que ser por eso de que estés embarazada, también puede ser porque te cayo algo mal que te comiste, mañana vamos al médico para que te examines, mi niña, yo te lo he dicho, hay que hacerse exámenes de rutina, hay que cuidarse mucho, la salud es lo importante, hija, bueno hare el almuerzo, hare un arroz con pollo que me va a quedar delicioso, quiero que me ayudes a picar el pollo y a sacarle el pellejo-, dice Doña Yajaira.
-¡Esta bien, tía!, gracias porque siempre me estás dando tus consejos, te ayudo a picar el pollo, tengo ganas de salir hoy para distraerme un poco-, dice Hilda.
-¡Claro que sí, hija!, te lo mereces después de lo mucho que trabajas, hasta el señor Richard me dijo para que salgas porque todo el tiempo te la pasas trabajando en esta casa, tienes que salir con tus amigos, disfrutar de tu juventud, tener un novio, me imagino que debes tener muchachos que están detrás de tus huesitos.
-¡Ay, tía!, ahorita no hay nadie que me eche los perros, la verdad no está en mis proyectos tener un novio, me estoy dando cuenta que los hombres son unos mentirosos, hablan mucho y poco hacen, es lo que no me gusta de ellos, lo sé por una amiga.
-Hija, tampoco todos son iguales, tu tío que en paz descanse era un buen hombre, bueno vamos a trabajar, hagamos el almuerzo, trabajemos más y hablemos menos.
Hilda saca pollo crudo de la nevera y se sienta a picarlo, y piensa:
-¡DIOS mío!, espero que no sea lo que estoy pensando, yo no puedo estar embarazada.
En Tinaquillo-Doña Rosa está sirviendo el desayuno en la mesa, que es sándwich con jamón y queso acompañado con café, y sale Leonardo ya listo para ir a trabajar, se sienta a comer, y le dice:
-Mamá, tu como siempre sirviendo la mesa muy alegre, bueno voy a comer rápido porque no quiero llegar tarde al supermercado, quiero agarrar una caja donde me dejen más propinas, hoy si voy a juntar mucho y después iré al banco a depositar, ya tengo ahorrado mucho dinero, estoy juntando para comprarte una casita en el campo, mamá.
-Hijo, la verdad me gustaría ayudarte, también quiero trabajar, aquí me siento una inútil, mejor voy a buscar trabajo de medio tiempo, soy capaz hasta de ir a embalar contigo a ese supermercado c***o, también quiero cooperar para comprar la casa-, dice Doña Rosa.
-Mamá, recuerda que es un regalo mío, yo mismo juntare el dinero para comprarte la casa, tú lo que tienes que hacer es descansar, con que hagas comida para los obreros de la construcción de al frente es suficiente, tú haces el mejor arroz con pollo del mundo, espero probarlo, hoy si quiero probar tu arroz, quedara delicioso como siempre-, dice Leonardo.
-¡Esta bien, Leonardo!, eres un buen hijo, ojala pronto decidas ir a estudiar, quiero que disfrutes tu juventud, lucha por tus sueños, no te des por vencido, es lo que te digo, mi cielo, agarra consejos, tu eres un gran muchacho, después de todo lo que has hecho mereces lo mejor de la vida, tanto esfuerzo tiene su fruto, quiero darte un escrito que me dio tu abuelo antes de morir, es un Salmo que ha compartido por generaciones en la familia, es el Salmo 1: 3, un Salmo para dar buenos frutos en la vida, trata que en la vida hay que cumplir un sueño, una meta, en el camino hay obstáculos como todo, siempre hay gente que te hace sentir mal, pasas momentos difíciles, pero tu amor es lo que tiene valor en la vida, tu amor por la vida, valorar ese don maravilloso que DIOS te dio, tú lo puedes construir, léelo cada noche, pero léelo con fe, lo tengo dentro de mi Biblia.
Y Doña Rosa busca su Biblia en una gaveta, saca un pergamino antiguo donde está escrito un Salmo, se lo da a Leonardo, y le dice:
-Hijo, es un pergamino que ha pasado por generaciones en mi familia, ahora me corresponde darte a ti este mensaje que ha ayudado a muchos a creer que las metas si se cumplen, después se lo tienes que dar a tus hijos y después a los hijos de ellos, que este mensaje sabio siga ayudando a construir fortaleza en la vida.
Y Leonardo se alegra al tener el pergamino, y le dice:
-Mamá, te prometo que siempre lo voy a conservar conmigo, el Amor de DIOS es lo más bello de la vida, claro que me dará fortaleza en mi vida, lo leeré todas las noches.
Y lee lo que está escrito en el pergamino, mensaje de sabiduría:
La vida es un regalo de DIOS, uno nace con un propósito, uno vino a este mundo a ser feliz, como todo en la vida hay muchos obstáculos, momentos difíciles, pero la seguridad es que el Amor de DIOS consuela a sus hijos, las metas están escritas en el corazón, solo hay que dar buenos frutos con esfuerzo y dedicación, este es el Salmo 1: 3: “Es como árbol plantado junto al rio, que da fruto a su tiempo y tiene su follaje siempre verde, todo que él hace le resulta”, seamos sal y luz para la tierra, para darle gloria a DIOS.
Y a Leonardo le salen lágrimas de los ojos por el mensaje, y le dice:
-¡Qué bonito mensaje, mamá!, se me hizo agua los ojos, pero de alegría al recibir un mensaje tan bonito de la vida, claro que hare con obras mis metas, ya lo veras, mamá, te vas a sentir muy orgullosa de mi, lo voy a leer cada noche.
Y él le da un beso a su mamá, y le dice:
-¡Te amo, mamá! ¡Gracias por todo el amor que me has dado!
-¡Yo también te amo, hijo! ¡En tu mirada puedo ver una gran nobleza!
En Valencia-en la mansión de los Flores, Don Richard está sentado en su oficina revisando los balances del supermercado, los va a guardando en una carpeta, diciendo:
-Tengo que ordenar estos balances por mes, lo bueno es que las ventas están buenas a pesar de que hay productos regulados, como que voy a llamar a mi querido sobrino, se va a poner a trabajar, no quiero parásitos en mi casa, lo voy a levantar.
Y entra Mayerling, y le dice:
-¡Hola, tío, buenos días!, veo que ya te vas para el supermercado.
-Antes de irme voy a levantar al flojo de tu hijo, ya no quiero verlo sin hacer nada, todo el tiempo hace lo que le da la gana, me lo llevare a trabajar conmigo al supermercado, lo llevare al muelle a cargar los productos que van llegando, aprenderás a ganarse el dinero con el sudor de su frente, ese Saúl aprenderá a trabajar, no quiero flojos.
-Tío, no quiero que te portes así con Saúl, tu sabes que Saúl es un muchacho que merece un mejor puesto en tu supermercado, no puedes ser cruel con él, es mejor que te calmes, tienes que darle un puesto importante, ¿Qué tal si es el gerente general del supermercado?, es joven e inteligente para agarrar ese cargo, es tu sobrino, ya tú te tienes que retirar, no vas a estar toda la vida en el supermercado, Saúl es tu familia, le debes dar ese puesto tan importante, no se lo puedes dar a un desconocido, tío-, dice Mayerling.
-Es que la familia es la primera que echa broma, ni loco voy a poner a Saúl como gerente general, no ves que es muy inmaduro, tu eres su madre y no lo ves, por tu culpa es que Saúl es así porque desde niño siempre lo dejaste hacer lo que le diera la gana, esta grosero, altanero, el supermercado lo tiene que dirigir una persona con valor, con amor, eso no lo tiene Saúl, por la cabeza de Saúl pasan puras rumbas, nunca agarra nada en serio, es mejor que veas la realidad de tu hijo, tu eres la única culpable de que Saúl sea así un parasito, pero hoy se acabó, hoy mismo me lo llevo al supermercado para que trabaje, estoy harto de mantener a un bueno para nada, iré a despertarlo.
Y Don Richard va corriendo al cuarto de Saúl, y lo despierta quitándole la sabana, y Mayerling está detrás de él, y le dice:
-Tío, trata de calmarte, por favor.
Y Saúl se enfurece, y se vuelve arropar con la sabana, y le dice:
-No me quiero levantar, ¡Déjame dormir, tío!
-Ya es hora que te levantes, no te voy a seguir manteniendo, sobrino, así que te levantas, te iras en este mismo momento para el supermercado conmigo para que empieces a trabajar, cuento tres y llevo 2. 99, estoy hablando en serio, si no trabajas entonces te iras hoy mismo de mi casa porque no te voy a seguir manteniendo, eres un parasito, lo único que haces es rumbear y estar con mujeres, ahora si quieres darte esos lujos tendrás que ganarte ese dinero con el sudor de tu frente, ¡Te levantas, Saúl!, te lo estoy diciendo, como te dije no te voy a seguir dando dinero, ahora te lo ganas, muchachito-, dice Don Richard.
-Tío, no puedo creer que me hagas esto, que me pongas a trabajar en el supermercado, bueno mi aspiración es ser el gerente del supermercado, allí si entro a trabajar como un rey, no quiero que me pongas a trabajar en otras áreas donde hay gente pobre, no me quiero mezclar con ellos que son inferiores a mí-, dice Saúl.
-¡Saúl, respeta!, esos inferiores como tú dices son más seres humanos que tú, a lo mejor aprendes algo de su humildad, quiero que te vista que hoy mismo te vas conmigo al supermercado a trabajar, estoy hablando en serio, te espero en el carro, voy saliendo para allá, tú no tienes el talento para agarrar un puesto tan importante como gerente general.
-¡Viejo estúpido!, no tienes idea de cuánto te odio, te quitare de mi camino-, piensa Saúl.
En Tinaquillo-Leonardo está saliendo de su casa, se dirige caminando al lugar de trabajo, se le acerca su mejor amigo Yoandry de su misma edad, y le dice:
-¡Hola, amigo, buenos días!
-¡Hola, mi amigo! ¿Cómo estás?, bueno me voy a mi trabajo, veo que de nuevo te vas para Valencia para visitar a tu novia, yo te acompañaría pero tengo que trabajar, pero si quiero ir mañana para allá porque averiguare en la Universidad de Carabobo para inscribirme, he decidido estudiar una carrera, yo sé que costara mucho entrar, pero no imposible, cumpliré con mis metas, ya es hora que me ponga a estudiar-, dice Leonardo.
-Leonardo, de verdad me contenta que hayas decidido estudiar, para mí es un honor acompañarte para mañana a la Universidad de Carabobo, la visita a mi novia lo puedo dejar para mañana mejor, están estrenando una nueva película bien buena, es venezolana, la gente dice que es buena, se llama: PAPITA, MANI Y TOSTON-, dice Yoandry.
-Me han dicho que esa es buena, si la vamos a ver, me han dicho que trata que un hombre que es de los Leones del Caracas se enamora de una mujer que es de los Navegantes del Magallanes, que tiene una trama diferente a las otras películas venezolanas, claro que la quiero ver, también quiero ver AZUL Y NO TAN ROSA, que gano un premio y todo, vamos a ver una de las dos, si es taquillera es porque debe ser buena-, dice Leonardo.
-Vamos a ver cuál se agarra primero para ver, esta noche se va al cine, te digo que mañana se celebra un día muy importante y tú lo debes saber ya que crees en la Amistad.
-Sí, yo sé, mañana es el día de la Amistad, claro que lo vamos a celebrar, es tan así que ya te tengo listo tu regalo y todo, pero no te lo daré aun, solo lo hare mañana, tú has sido mi mejor amigo desde que era un niño, espero tener siempre tu amistad, dijimos que siempre íbamos a ser amigos hasta que estemos en el cielo a lado de DIOS.
-¡AMEN, amigo! ¡AMEN para que se haga realidad!, bueno nos vemos esta noche para ver la película, hoy iré ayudar a mi tía a trabajar en la computadora, quiere pasar unos balances de su empresa, quiere aprender a usar la aplicación de la hoja de cálculo.
-¡Dale, amigo! ¡Nos vemos en la noche!, tengo mucho que contarte, amigo.
Y ambos siguen su camino. En Valencia-en el Supermercado La Amistad, es la empresa de Don Richard, está ubicado en el Sector Plaza de Toros de la zona Sur de la ciudad, venden todo tipo de comida, hay licorería, charcutería, c********a, pescadería, se llena de gente es cuando hay productos regulados como la leche en polvo, la harina de trigo y la harina pan, en este momento, está lleno de gente haciendo cola para comprar los productos escasos, los trabajadores en caja están estresados a facturar a tanta gente, muchas veces hasta se alborotan y pelean, hay un hombre que agarra una leche que va ve sola, pero otro se lo trata de quitar, y empiezan a pelear con palabras ofensivas, diciendo:
-No seas egoísta, esa leche es mía, eres un muerto de hambre.
Y llega Don Richard, ve la multitud de gente, y dice:
-No puede ser, llego otro producto regulado, mi mercado esta full de gente, me voy a mi oficina, pero ya no cabe más gente, como que voy a mandar a cerrar la puerta de entrada, esto parece un nido de loco y eso que hace un calor infernal.
Y entra Saúl, y le dice:
-Tío, ¿Qué es lo que voy hacer?, no me digas que voy a controlar a estos marginales.
-¡Cállate, Saúl!, deja de decir que son marginales, la gente está angustiada porque la comida esta escasa en el país, no tienes porque hablar así, vamos al muelle, allí vas a trabajar cargando la mercancía que va llegando, le pediré al encargado de muelle que te busque una faja y unas botas para que te pongas, es por seguridad-, dice Don Richard.
-Tío, no puedo creer que me pongas un trabajo de pobre-, dice Saúl.
-No es un trabajo de pobre, es un trabajo como cualquier otro, como te dije aprenderás a ganarte el dinero con el sudor de tu frente, ya estoy cansado que vivas de mí, ya no más, así que vas aprender, vas a cargar cajas y punto, espero que no me causes problemas.
-Tío, me debes dar el puesto de gerente, soy tu familia, no me puedes hacer esto, no me puedes mandar a cargar caja en el muelle del supermercado, como tu sobrino nieto merezco un puesto muy importante en esta empresa, no quiero ser un obrero.