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Aroma de Amistad: Sentimiento que florece

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Blurb

En el pueblo de Tinaquillo – Estado Cojedes cuenta la historia de Leonardo, un muchacho de 25 años que siempre ha vivido alegre toda su vida, ha recibido una gran enseñanza de su mamá Doña Rosa, le gusta ayudar a los demás para que se motiven a vivir en obras el sentimiento de la Amistad, todos los días expresa que la Amistad es un Aroma que construye la hermandad en la sociedad y es una bendición de DIOS, conservar un mejor amigo es un gran obsequio de la vida ya que a su lado compartes sueños, ilusiones, siempre esta allí en las dificultades y te ayuda a salir de cualquier problemas, el verdadero amigo se ve en las obras, no en las palabras, amigo no solo es aquel que te dice AMIGO, el Amigo se conoce en las acciones que siempre está a tu lado apoyándote y que en cualquier dificultad nunca te da la espalda, más bien te da apoyo hasta el final, el sentimiento de la Amistad es un valor universal que puede crear un mundo mejor donde todos se vean como hermanos y compartir lo maravilloso que es existir y cumplir los proyectos en la vida.

Leonardo siempre se la pasa escribiendo en un cuaderno todo lo que piensa, en sus páginas lo que ha reflejado es lo hermoso que es la Amistad y que algún día quiere graduarse de Educador y escribir un libro que enseñe sobre el Valor de la Amistad. Esta historia enseñará que los amigos sin existen, solo hay que estudiarlos para conservarlos para toda la vida y que a nuestro compartan momentos maravillosos y vivir la Felicidad.

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Capitulo 1 (Continuación)
-Por algo tienes que empezar, yo a tu edad empecé como cajero en un supermercado y mira a la final logre mi meta, hice mi propio supermercado, si yo lo logre, tu también lo puedes lograr, se me había olvidado que eres un vividor, tú no sabes lo que es un sueño, estas pendiente de que te den dinero y ya, para ver si aprendes a ganártelo con el sudor de tu frente, te ganaras el dinero, es tan así que vas a ganar el sueldo mínimo. Y Saúl se sorprende, y le dice: -¿Qué?, no puede ser, voy a ganar el sueldo mínimo, es el sueldo del pobre, lo siento pero no lo acepto, soy tu sobrino, tu no me puedes humillar de esta manera. -No te estoy humillando, solo te estoy dando trabajo para que te ganes el dinero honradamente, para que aprendas a no ser un vividor, bueno me voy a mi oficina, te quiero ver en el muelle trabajando, dentro de un rato te iré a supervisar-, dice Don Richard. Y se va a su oficina, y Saúl se pone furioso, diciendo: -¡Maldita sea!, esto me lo va a pagar mi tío, él no sabe de lo que soy capaz, cuando lo decida lo quitare de mi camino para quedarme con toda su fortuna. Mientras, en un club, Mayerling está sentada con unas amigas jugando cartas y bebiendo coctel frente a la piscina, también tomando un poco de sol, se van bronceando. -Amiga, la verdad debo cuidar muy bien mi cuerpo, a lo mejor hoy si encuentre al amor de mi vida, tiene que ser un hombre que tenga mucho dinero, ustedes saben que siempre me han gustado los hombres multimillonarios, en este club siempre vienen unos que están buenos, están maduros pero buenísimos, quiero conquistar a uno-, dice Mayerling. -Mayerling, no entiendo porque quieres conquistar un hombre si tienes un tío muy rico que tiene un supermercado, te da todo lo que necesitas, no entiendo porque quieres tener más dinero, lo que tienes que hacer es enamorarte de un buen hombre por su corazón, aun eres una mujer joven, ya tu hijo es grande, tienes que hacer tu vida-, dice una amiga. -Amiga, la verdad desde que el padre de Saúl me hizo daño no quise relacionarme más con ningún hombre, sufrí mucho con ese desagraciado, por eso vivo la vida feliz, me encargo de mi cuerpo para mantenerlo bonito siempre, me lo cuido mucho, me quiero operar para hacerme más los senos, estoy ahorrando para eso, quiero verme más buena de lo que estoy, nunca he pensado enamorarme pero si divertirme con un buen hombre. -A lo mejor ese hombre ha llegado a tu vida y no te has dado cuenta, me imagino que lo quieres joven así como de la edad de tu hijo, o menor, dicen que son más tiernos. -¡Claro que sí!, me gustan los hombres que están empezando su vida s****l. Y llega al club un muchacho que es multimillonario que se llama Antonio de 21 años, anda con guardaespaldas, y otras mujeres se quedan viéndolo, diciendo: -¡Que hombre tan lindo!, yo quiero uno así para mi vida y se ve que es muy rico. Y Mayerling lo ve y queda impresionada, con una sonrisa, pensando: -Es el partido perfecto para mí, como que a este si le voy a dar, se ve que es millonario, puedo aprovechar para sacarle todo el dinero, es muy joven y tierno, ¡Que divino! Y entra Antonio, se quita la ropa, solo se deja el traje de baño, y se mete a bañar a la piscina, nada con velocidad, es un nadador profesional, se siente como un pez en el agua, siempre ha llegado a la meta, dura hasta mucho tiempo bajo el agua y da hasta unas vueltas boca arriba, y dice: -Nadar es mi vida, lo bueno es que el mundo ya me conoce, lo que tengo que hacer es seguir prosperando, seguir dando lo mejor de mí, estoy listo para ir a las próximas Olimpiadas, tengo fama y me llueven las mujeres que quiera, también dinero, puedo comprar todo lo que me antoje, soy el mejor en todo, puedo tomar a la mujer que yo quiera, estoy seguro que la voy a conseguir, quiero viajar por el mundo, al lado de la mujer de mis ojos, hoy la puedo conseguir aquí mismo en el club. Y sale de la piscina, ve a Mayerling y se cautiva, pensando: -Se ve que es una mujer madura, pero es la más bonita que he visto en mi vida, ¡Que bella! Y Mayerling le tira un beso, y piensa: -Por lo que veo le guste, hoy si es mi día de suerte. En Tinaquillo-Leonardo está en un Automercado c***o embalando un mercado, parado en una caja, va metiendo los productos en bolsas y los coloca en orden, el cliente se queda impresionado por su orden que le da una propina de 100 Bolívares fuertes, le dice: -La verdad eres un embalador muy ordenado, por eso te doy 100 Bolívares fuertes, las otras veces que se ha venido me lo han puesto desordenado pero tú eres ordenado, hijo. -¡Gracias, señora!, estos 100 se van a seguir multiplicando en mis propinas, la verdad muchas gracias, como siempre hago mi trabajo con amor-, dice Leonardo. Y el cliente se va cargando sus compras, y Leonardo guarda el dinero en el bolsillo, se alegra, diciendo: -¡Gracias, Papa DIOS!, cada día que pasa me dan buenas propinas. Y se le acerca una embaladora que se llama Albanis, de 18 años, le dice: -¡Hola, Leonardo! ¿Cómo te ha ido hoy con los clientes? ¿Te han dado buenas propinas? -Si me han dado buenas propinas, el ultimo me dio 100 Bolívares fuertes y eso que no le embale un mercado tan grande, pero gracias a DIOS me ha ido excelente, bueno debo seguir trabajando, ¿A ti te han dado buenas propinas?-, dice Leonardo. -No me han dado buenas propinas, lo único que he hecho son 200 bolívares en todo el día, la verdad ya yo estoy cansada de embalar, es que aquí en Tinaquillo no hay esperanza para nada, lo que tengo que hacer es irme a Valencia para ver si consigo un trabajo del bueno, mañana mismo me voy para Valencia, es que me siento tan pobre-, dice Albanis. -Albanis, nunca te digas que eres pobre, recuerda que hay riqueza en el Amor de DIOS, veras que algo bueno vendrá para tu vida, no pierdas la fe, eres una muchacha muy bonita que merece lo mejor de la vida, no puedes caerte así, la esperanza existe, solo hay que luchar para construir un propósito en la vida, sabes que tienes mi amistad, puedes contar siempre conmigo, cuando me necesites estaré allí para ayudarte-, dice Leonardo. -¡Gracias, Leonardo!, eres un muchacho tan bueno, tienes buenos pensamientos, así son tus sentimientos, cualquier muchacha se enamoraría de ti. -No me digas eso que me pongo rojito, bueno vamos a seguir trabajando, hay que multiplicar las propinas, así que no hay que darse por vencida, tenga fe que algo bueno vendrá para tu vida, Albanis, no pierdas la confianza en ti misma. Y ambos siguen embalando, ella siente tanta alegría, y piensa: -Ojala Leonardo se diera cuenta de que me gusta, de lo mucho que lo amo. En Valencia-en el barrio Francisco de Miranda, que está ubicado cerca de Plaza de Toros, en una casa vive la familia Blanco, Claudia es una mujer de 40 años, que está muy enferma del corazón que tiene que estar guardando reposo, pero nunca dejar de tomarse los medicamentos; en este momento, se empieza a sentir mal de nuevo, va a la cocina a buscar en la nevera la pastilla y se lo toma, diciendo: -Pronto se me van acabar las pastillas, tengo que ir a la farmacia a comprar más, lo malo es que no tengo dinero, me da tanta tristeza no ir a trabajar, me da cosa que mi hija tenga que trabajar, no puede estar perdiendo su juventud, debería estar aprovechando el tiempo para estudiar, pero Roger es un gran muchacho, ¡Que DIOS me lo bendiga siempre! Y llega Dennys, su hijo menor, de 20 años, tomándose una cerveza, y se sienta en el mueble y monta los pies en una mesita con los zapatos llenos de barro, y le dice: -¡Hola, mamá!, me la pase muy bien con los panas del barrio, como siempre, es lo que puedo hacer, lo bueno es que ya soy parte de la pandilla, me tienes que felicitar, el grupo más popular del barrio me aceptaron en su equipo, tú me tienes que felicitar, mamá, tu hijo será muy famoso en toda la Zona Sur de Valencia. -Hijo, no me gusta que te pongas así, te veo tan mal, ese grupito del barrio son unos malandros, el otro día salí para el centro de Valencia y los vi robando en la Plaza Bolívar, mira en lo que te han convertido, tengo miedo de que te vuelvas malandro, no quiero que mi hijo agarre esos malos pasos, tienes que aprender de tu hermano Roger que si se gana el dinero honradamente, si dejas ese grupo mucho mejor-, dice Claudia. -Mamá, tu si eres fastidiosa, nunca voy a dejar el grupo más famoso de todo el barrio Francisco de Miranda, deja de estar diciendo que sea igual que mi hermano, Roger es Roger y yo soy yo, sabía que siempre lo has visto como tu favorito, claro porque estudia, porque trabaja en la bodega de Don Pepino donde gana una miseria de sueldo, no quiero que me vuelvas a decir que sea como él, me choca que me lo digas, a veces quisiera agarrarlo a golpe pero tú no me dejas, siento que lo odio-, dice Dennys. Y Claudia le da una fuerte cachetada, y le dice: -¡Dennys, respeta a tu hermano!, te he visto últimamente muy rebelde, te exijo que dejes de ver a esos malandros que no te van a llevar a nada bueno en la vida, te lo digo porque soy tu madre y te quiero mucho, tienes que agarrar el buen camino, hijo. -Mamá, la verdad es que tú eres fastidiosa, yo no estoy por el mal camino, esto que me hiciste nunca te lo voy a perdonar, ya yo estoy mayorcito para hacer todo lo que me dé la gana, no me vuelvas a pegar, por eso es que no me gusta estar aquí en la casa, todo el tiempo es una discusión contigo, ya me harte, como que me voy de esta casa. -Dennys, si te lo digo es por tu bien, no tienes por qué hablarme así, es verdad que te pegue, lo que pasa es que tú me obligas a pegarte, no quiero que andes por el mal camino, tienes que aprender de tu hermano Roger que si está trabajando y luchara hasta para entrar a la Universidad, también debes proponerte a crearte un sueño, eres joven, a este mundo se vino a soñar, lo que quiero es que vivas un sueño hecho realidad. -Mamá, la verdad que tus palabras me dan dolor de cabeza, me voy de nuevo con mis amigos, me voy a beber una caja de cerveza, no me esperes que no voy a volver. Y Dennys se va, y Claudia se acerca a su altar de la Virgen de Coromoto, y le ora: -¡Virgencita de Coromoto, Patrona de Venezuela!, ilumina a mi hijo Dennys para que agarre el buen camino, la verdad es el único que me preocupa, mi Roger no, es otra persona, trabaja para salir adelante y todo para sacar adelante esta casa, quisiera sentirme mejor para volver a mi trabajo, me encomiendo mucho a ti, Madre del Cielo, si me haces un milagro te prometo que voy a llevarte flores a tu Santuario en Guanare. AMEN Mientras, Roger, de 25 años, es el hijo mayor de Claudia, trabaja en una bodega, en este momento, anda acomodando la mercancía en los estantes, y llega el dueño que es Don Pepino, y le dice: -¡Hola, Roger!, necesito hablar contigo, es de algo muy grave, tu sabes cómo está la situación difícil en el país, ya la gente no viene mucho a la bodega, prefieren mil veces hacer cola en el mercado para comprar los productos regulados, en el mercado una harina pan cuesta 7 bolívares y aquí lo vendo en 20 bolívares, son muy poco la gente que me compra, lo único que vendo son detergentes y los refrescos, la verdad es que no tengo lo suficiente para seguir pagándote el sueldo mínimo, lo siento pero no podrás seguir trabajando conmigo, Roger, la situación está difícil en el país, esta crisis nos atormenta a todos, prefiero ser sincero, no te podre seguir pagando. -Señor Pepino, usted y yo lo hablamos el otro día, no importa si me paga menos, a mí me urge el trabajo, aquí trabajo medio tiempo para ayudar a mi mamá que está enferma, no me eche de aquí, yo me siento mejor atendiendo su bodega, se lo suplico, usted mismo lo dice, la situación está difícil, mi mamá no puede trabajar, es que no puedo conseguir trabajo en ningún lado, deme un chance, no quiero dejar este trabajo-, dice Roger. -Roger, quisiera dejarte aquí pero como te ayudo si no hay dinero para pagar, te dije que las ventas están bajas, no quiero que pierdas el tiempo aquí en mi bodega, tú te mereces un trabajo mejor, tranquilo que te voy a liquidar muy bien por el tiempo que tienes trabajando para mí, hablare con el contador, mañana puedes venir a buscar el cheque, lo siento pero no puedo hacer nada, yo también le quiero ganar a mi bodega, no puedo trabajar para solo pagarte a ti, lo siento, eres un gran muchacho, estoy seguro que conseguirás un mejor trabajo, te conozco de niño, eres un muchacho productivo-, dice Don Pepino. -¡Señor Pepino, se lo suplico, por favor! -Roger, ya te dije que lo siento, hasta hoy trabajas en mi bodega, a mí me duele más. Y Don Pepino se va, y a Roger le salen lágrimas, y dice: -No puede ser, ahora me quede sin trabajo, ¿Qué hare ahora? En Tinaquillo-en la noche, Leonardo aún está en el supermercado c***o, cuenta el dinero que se ha ganado en el día, y se acerca el dueño que es el c***o William, y le pregunta: -¿Cómo te fue hoy, Leonardo? -¡Muy bien, William!, la gente me dio muchas propinas, lo bueno es que me llevo un buen dinerito a la casa, y eso que hay clientes que no dan dinero, ya me voy porque voy al cine con mi amigo Yoandry, después de una larga jornada me lo merezco-, dice Leonardo. -Leonardo, lo siento pero no te iras todavía, necesito que me ayudes a subir una mercancía al depósito, es que los muchachos que hacen ese trabajo se fueron, hazme esa segunda, recuerda que tienes que colaborar, tú haces dinero aquí en mi supermercado, no son muchas cajas, hazme esa segunda, recuerda que te estoy dando un espacio aquí para que trabajes, tampoco puedes ser un mal agradecido-, dice William. -Yo no soy un mal agradecido, mi tarea aquí es limpiar el piso, ya pase coleto, te deje limpio toda esta área de caja, también me vas a pedir que te ayude a subir unas cajas, no es justo, yo quiero ir al cine, no quiero hacer esperar a mi amigo Yoandry-, dice Leonardo. -Que se espere, hazme esa segunda, recuerda que me tienes que colaborar, sino bueno no podrás embalar más aquí, recuerda que todo embalador tiene que colaborar, ganarse el sitio de trabajo, tu eres un muchacho que te gusta ayudar, así que quiero que me ayudes a levantar las cajas, te lo voy agradecer, yo solo no puedo-, dice William. Y Leonardo va ayudar a William a subir unas cajas con mercancía al depósito, empieza a sudar porque son muy pesadas. En este momento, en un centro comercial, Yoandry está sentado en la feria de comida, tomándose un refresco, ve el reloj, y dice: -Es raro que Leonardo este tardando, lo bueno es que la película empieza en diez minutos pero igual, le voy a pasar un mensaje para ver si ya salió del supermercado. Y saca su teléfono celular y le escribe un mensaje: “Amigo, ¿Dónde estás?”. En Valencia-son las 7:00 de la noche, Roger aún está en la bodega trabajando, se siente muy triste, llega un cliente, y le dice: -¡Hola, Roger!, por favor dame una harina pan, desde hace días que no comemos arepa en la casa, cuando voy al mercado siempre esta full el mercado, es increíble lo que hay que hacer para comprar productos regulados, la situación está cada día difícil aquí en Venezuela, no me quedo de otra que venir a comprar aquí en la bodega, aunque sea una. -¡Claro, le voy a dar una harina pan! Y Roger le da una harina pan, y le dice: -Son 20 bolívares. Y el cliente le da el dinero y se lleva la harina pan, y Roger mete el dinero en la caja, y se pone a llorar, diciendo: -¡DIOS mío!, ahora que voy hacer, ahora mañana tengo que buscar otro trabajo, será que me dan trabajo en el supermercado que está aquí en Plaza de Toros, espero que sí, me han dicho que se necesita pasillero, podría ir a trabajar, allí tendría más beneficios, mañana voy para allá para ver si hay una oportunidad de trabajo, la verdad la situación es fuerte, lo que estoy es pelando, solo le pido a mi DIOS que me ayude a conseguir otro trabajito. Y llega Dennys, y le dice: -¡Roger, hermano!, vengo a pedirte dinero, es que lo que me diste el otro día se me acabo, necesito juntar para una caja de cerveza, tú me dijiste que cuando necesitara te pidiera, ¡Anda, hermano!, es que voy a tomar con los panas de aquí del barrio, me da cosa llegar con los bolsillos vacíos, yo sé que tú tienes dinero allí, de tu bolsillo, o lo puedes sacar de la caja donde están las ventas, ese viejo de Pepino no se daría cuenta. -¡Lo siento, Dennys!, yo no me atrevería quitarle al señor Pepino ni un bolívar, así que lo siento, tu si gastas dinero, ahora tendrás que trabajar tu también, ya estas grandecito para estarte manteniendo, mañana ira a buscar trabajo y punto, hasta hoy trabajo aquí en la bodega, el señor Pepino me dijo que no me va a poder seguir pagando por la situación, lo siento pero tendrás que trabajar tu también, Dennys, ya me canse de estarte manteniendo, recuerda que tengo que comprarle las medicinas a mamá-, dice Roger. -Roger, tu no me puedes hacer esto, ese viejo desgraciado de Pepino como se atreve a botarte si le has servido durante meses, ese viejo que tiene mucho dinero no se merece ninguna consideración, hablare con la pandilla del barrio para que lo asalten mañana mismo, tu deberías aprovechar y robarle dinero de la caja-, dice Dennys. -Dennys, tu sabes que yo no soy ningún ladrón, mi mamá está preocupada porque tu andas con esa pandilla del barrio, para ver si sientas cabeza de una vez porque también me estoy cansando, ¿Qué quieres hacer con tu vida?, no puedes estar de vago toda la vida, tienes que prosperar, tú me ves aquí trabajando pero deseo tanto ir a la universidad-, dice Roger. -Tu también me vas a estar criticando, ya estoy cansado que me critiquen, deja de estar diciéndome las cosas, yo estaré con quien me dé la gana, tu no me vas a estar diciendo, no eres papá, desde que se murió papá me he sentido muy solo, tu sabes que papá y yo éramos unidos, a lo mejor si estuviera vivo yo fuera distinto, lo extraño mucho-, dice Dennys. -Yo también extraño mucho a papá, más bien por él debes tomar el buen camino, la verdad me preocupas, eres mi hermano y te quiero mucho, deseo lo mejor para ti, si quieres yo esperare, primero estudia tú y luego lo hago yo, con el trabajo que voy a conseguir te pagare un tecnológico, yo esperare un tiempo, por lo menos saca un TSU, busca tu horizonte, estar con una pandilla no te va a traer nada bueno. -Tú la verdad eres fastidioso, ya te dije que no quiero estudiar, mejor me voy con mis panas, esos no me critican, veré donde busco dinero para la caja de cerveza. Y Dennys se va, y Roger se queda preocupado, y ora: -¡DIOS mío, ilumina a mi hermano!, que tome el buen camino. En Tinaquillo-Leonardo aún está en el supermercado c***o subiendo cajas al depósito, está sudando mucho, saca un pañuelo y se seca, lo que hace el c***o es ver, y le dice: -¡Gracias, Leonardo!, sin tu ayuda no lo hubiera podido lograr. -Bueno ya estoy terminando, me tengo que ir al cine, me dijiste que un momento y ya llevo aquí como una hora subiéndote las cajas, no me dará tiempo para bañarme. Y Leonardo ve su teléfono celular, ve muchos mensajes de su amigo Yoandry, y le contesta: “Amigo, ya voy para allá, es que estoy ayudando al c***o a guardar mercancía en el deposito”. En Valencia-en el supermercado La Amistad, Saúl está en el muelle, se siente casando de levantar cajas pesadas, suda mucho, y dice: -Esto nunca se lo voy a perdonar a mi tío, que me haya puesto como un obrero a levantar caja, lo que más deseo es que se muera para quedarme con su fortuna, podría manejar este mercado a mi manera, esta humillación jamás se lo voy a perdonar a mi tío. En este momento, aun el mercado está lleno de gente comprando los productos regulados, Don Richard está supervisando todo, y dice: -Todos los días si hay gente, es de noche y todavía hay gente comprando, ya como que voy a cerrar de una vez el mercado, por la zona tengo miedo que me roben el supermercado. Y se acerca al vigilante, y le dice: -Quiero que me cierres el mercado de una vez, que no entre más gente. Y, luego se va al muelle, ve a su sobrino Saúl, y le pregunta: -¿Qué tal el trabajo, sobrino? ¿Cómo se siente ganarse el dinero con el sudor de su frente? -Tío, no puedo creer que me hagas esto, me duele todo el cuerpo, no voy a poder rumbear esta noche por lo cansado que estoy, y eso que unos amigos me están llamando para bailar hoy en la calle de los café, no podré ir porque estoy cansado, la verdad es que tú eres malo, me duele todo, hasta la espalda, nunca pensé que el sobrino del dueño tenga que cargar caja aquí en el muelle del supermercado-, dice Saúl. -¡Deja de quejarte, Saúl!, esto es una lección para que veas que la vida no es fácil, hay que ganarse el dinero con el sudor de la frente, piensa que de ahora en adelante te estas ganando tu propio dinero y que podrás irte a rumbear las veces que quieras, piensa lo positivo, ya no te voy a estar dando dinero para nada, deja de quejarte que eso es malo, te vas a poner viejo rápido y eso que eres joven, ya te puedes ir a la casa-, dice Don Richard. -¿En serio? ¿Ya me puedo ir a la casa?, estoy muerto-, dice Saúl. -Si te puedes ir a la casa, mañana vendrás a la misma hora a trabajar, tendrás dos días libres como todos los trabajadores de aquí del supermercado, es tan así que te voy a dar para el taxi para que te vayas a la casa, espero que hoy hayas aprendido la lección, sobrino. -¡Viejo desgraciado!, esto me lo vas a pagar-, piensa Saúl. Mientras, Mayerling está en el club todavía jugando cartas con las amigas, y les va ganando, ellas se sorprenden, y le dicen: -Amiga, la verdad eres muy buena en este juego. -Bueno todo el tiempo estoy en la práctica, bueno ya me tengo que ir a la casa, quiero dormir, estoy cansada, lo bueno es que mi lindo cuerpo esta bronceado, tengo ganas de ir a la playa pasado mañana, para ver si planificamos para ir-, dice Mayerling. -¡Claro que sí, vamos a planificar! Y Mayerling se levanta, se despide con dos besos con cada una, y va a la puerta, y se le acerca un hombre llamado Rommel, y le dice: -¡Hola, Mayerling!, después de tanto tiempo te vengo a encontrar, ahora si me pagaras todo el daño que me has hecho, lo que hiciste no tiene perdón, por tu culpa nunca más volví a jugar futbol, mi pierna quedo marcada para siempre, ahora vengo a vengarme de ti, pagaras por este mal que me hiciste, te odio con todas las fuerzas de mi corazón. -Rommel, ¿Cómo me lograste encontrar?, no puedo creer que hayas atravesado el mar para encontrarme, podemos llegar a un acuerdo, tu sabes muy bien que fue sin querer cuando cayó el aceite caliente, no te quería hacer daño, de verdad-, dice Mayerling. -Esto me lo vas a pagar, desgraciada, te voy a quitar la vida. Y Rommel saca un cuchillo y se lo clava a Mayerling, y luego se va corriendo, ella cae al suelo sangrando y empieza agonizar, sale Antonio, la ve, y le dice: -¡Resiste, mujer!, te voy a llevar con un médico. Y la carga y se la lleva a una clínica. En Tinaquillo-Yoandry está saliendo del centro comercial muy triste, y llega Leonardo corriendo, ve a su amigo, y le dice: -¡Yoandry, amigo! ¡Perdóname!, lo que pasa es que el c***o me puso a cargar las cajas. Y llegan unos ladrones para robarle a Leonardo, le intenta quitar la cartera, pero Leonardo no se deja robar, ellos sacan un cuchillo, Yoandry se interpone y recibe la puñalada. -¡Yoandry, amigo!-, grita Leonardo.

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