CAPITULO 63 EL PAQUETE ANÓNIMO Mi esposo me llevo de regreso a casa, durante el camino tomaba mi mano y besaba tiernamente mis mejillas, ojalá pudiera contarle mi experiencia en el hospital, confesarle que verlo llorar y pedirle a un Dios que el dudaba que existiera me había demostrado el inmenso amor que sentía por mí, estar al filo de la muerte me había hecho entender que ni siquiera acabando con mi vida podría olvidarlo, el siempre será el amor de mi vida. La casa estaba decorada con rosas y globos pasteles, las niñas corrieron a mis brazos junto a mis sobrinas y mi hermoso hijo mientras Jean lucas se quedó rezagado sonriente mirándome regresar a casa. —¿No vas a saludarme? —Si —dijo corriendo a mis brazos —. El tío Massimo me ha enviado a la escuela y tengo un amigo nuevo. —¿El t

