—Ya que entraste y conoces la casa, sírvete algo mientras me arreglo. ¿A dónde vamos? Necesito saber que ponerme — tiene una actitud molesta y a la vez cansada. —Ponte, lo que desees. Si quieres ir así no tengo problema — y no lo tengo, solo me extraño, ella es muy coqueta y vanidosa como toda empresaria de moda —pero ponte lo que te haga sentir cómoda. Me ve con un traje n***o, corbata, quizá debí ponerme otra cosa menos formal —Bien, ya vengo. Unos minutos después sale con un vestido tipo cóctel Vinotinto, ceñido al cuerpo, resaltando toda su figura, tacones negros, cabello suelto y un maquillaje suave. Se ve extremadamente hermosa. —Estoy lista — sigue teniendo ese tono duro y una actitud de mal humor. —Sofí, si no quieres salir, no lo hacemos. Es evidente que no estás de humor — m

