—¡No! nada de divorcio, ni siquiera se te ocurra introducir esos papeles. Tienes razón, tengo que decidir si creerle a Sofía y darle un voto de confianza, lo cual vamos a tener que trabajar bastante. De eso me di cuenta esta mañana, pero tú vas a averiguarme todo lo de Elisa. Además, ya se me está ocurriendo algunas cosas. —Elisa es muy astuta, ha sabido manipularte muy bien con el niño y no lo vayas a negar. Sabe que esa es tu debilidad. —Lo primero que voy a hacer es hablar con mi suegro sobre las empresas, voy a resolver ese asunto de una vez. Luego voy a hablar con mis padres y mi hermanita sobre su comportamiento y lo que andan diciendo, que no deben. Después, con Elisa. Una vez que haya hablado con ellos, decidiré hablar con Sofía y ver qué vamos a hacer. —Me parece una decisión j

