Narra Kaguya: Me molesta que Lucifer no piense en el gran peligro en el que pone a nuestros hijos. Es decir, meterse con esa gente puede costarle la vida a él, y también a los bebés o a mí, pero supongo que lo ciega el hecho de querer acabar con esa gente. Me encuentro poniéndome los pendientes y arreglando mi maquillaje, al menos de esta forma haré que se enoje y sienta lo que yo siento: enfado e impotencia, por no poder hacer nada y tener que ver lo que ocurre de callada. —Señorita, ¿Desea que cuide a sus bebes por estas horas? —pregunta la niñera, y yo asiento. —Solo será por unas horas; luego volveré y me encargaré yo, gracias —respondo poniéndome mi abrigo arriba del vestido dorado ceñido al cuerpo. —Desde luego, señorita… Que tenga una bonita noche —dice haciendo una revere

