Narra Kaguya: Pasamos la noche juntos abrazados, él no se despegó de un segundo de mí, eso me puso feliz ya que sabía que a pesar de nuestros deberes lucifer se quedaba conmigo y me cuidaba, me escuchaba, procuraba consentirme y que estuviera bien. Cuando desperté el me dio los buenos días con rosas y peluches, me sentí una adolescente enamorada y ahora estábamos pensando nombres para el bebé. - Azul - digo mirando la libreta. - No será un color el niño - dice abrazándome y yo bufo. - Isabel si es niña y Ciro si es niño- digo con una sonrisa y este niega. - ¿Qué tal si les podemos nombres noruegos? - dice jugando con mi collar y yo suspire. - Bien, pero deben ser bonitos - digo dejando en sus manos el nombre del bebé. - Ahora dejemos de lado esto y mejor pasemos hacer otra cosa

