—Hola Edward, hola mi Lady —levanté una ceja ceñuda,ante la confianza con la cual le habló y no pude evitar decir: —¿Siempre le habla así a todos los hombres? —tras lanzar aquella pregunta, la mujer me miró sorprendida al igual que Edward, por el rabillo del ojo pude ver una sonrisa de lado. —Solo a los especiales.Me gusta —dijo y miro a Edward —no te vería así de enamorado,con tu prometida de florero que tenían asignada para ti. —Yo... gracias supongo —Edward titubeo algo nervioso. >. Pero esa parte no la mencioné,solo quedó en mi memoria. Al llegar a la casa,María me estaba esperando para cambiarme como siempre.Suspiré a sabiendas que no me escaparía de aquella tortura.Ya estaba bañada y cambiada,yo me bañaba con regularidad.Maria se la pasaba diciendo que se me arruinaría la pi

