Es él

1495 Words

Mi décima cita fue con un nutricionista. Sí, un tipo con bata blanca, sonrisa protocolaria y la mirada de quien cree que conoce todos los secretos del cuerpo humano. Al principio me pareció divertido: hablamos de frutas exóticas, de ayunos intermitentes, de batidos “que te cambian la vida”. Pero justo cuando el camarero nos trajo la bruschetta y el vino, él me miró con esa mezcla de compasión y disciplina y me soltó, muy serio: “Comes descontroladamente”. Como si yo fuera un experimento clínico. ¡Casi me caigo de la silla! ¿Quién se atreve a hablar así en una primera cita? Lo terminé, no pude soportarlo. Me marché antes de que pidiera la cuenta, y mientras caminaba por la calle pensé en lo absurdo de sentarme frente a alguien que convierte el placer en culpa. No era para mí. La undécima f

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD