Una llamada.

1471 Words
No sé qué es lo que estoy pensando, todo es confuso. Por un lado intento librarme de una estúpida demanda que apareció de la nada, y por otro lado, parece que casarme sería un problema aún mayor. El caso es que no quiero casarme, no tiene sentido, pero tampoco quiero ir a prisión, pero decir que sí, me dará tiempo para buscar otra solución. Ángel esperando unas palabras de aliento, algo que la haga cambiar de opinión de la absurda pero gran decisión, llama a su madre. ─Mamá. ─susurra esperando no ser escuchada fuera. ─¿Qué pasó?, ¿qué hiciste? ─grita del otro lado del teléfono con disgusto. ─Tengo un problema. ─suspira apretando sus labios. ─lo del libro... ─¡¡Yo sabía!! ─grita tan fuerte que aun a cierta distancia se la puede escuchar. ─¡¡¿En qué diablos pensabas?!! ─reprocha con furia. ─¡No sirves para nada!, ¿y ahora qué vas a hacer con tus hijos? ¡Ni creas que te los voy a cuidar!, son tu hijos a mi no me digas nada, tu veras que haces. ─termina su llamada. No sé porque esperaba que fuese algo diferente esta vez, siempre ha sido así. ─¿Todo está bien? ─sale del baño Fernando, secando sus manos con un pañuelo de papel. Le ha dado tanta privacidad como lo merecía la llamada, pero sin salir de la habitación. Seca sus lágrimas dejando escapar un suspiro, dejando ver una sonrisa falsa. ─Sí. ─asiente. ─él está bien, Los mayores también... ─suspira con nostalgia, sabiendo que mientras ellos estén con su familia paterna estarán bien. ─Al parecer, solo yo no lo hago bien. ─se lamenta. ─no debe preocuparse por nada, hablé con mi hermana, en cuanto reciba el alta regresará a su casa. ─Se acerca a tomar el teléfono, ya que Ángel tiende su mano para entregarlo. Entra una enfermera con algo de prisa y cambia la intravenosa de Ángel. ─Eso es complicado... ─¿qué es eso? ─pregunta a la enfermera, con mucho interés ignorando lo que ha dicho Ángel. ─Para ser amigos, viajó muy lejos... ─intenta bromear y cambiar el tema, pero Fernando está ensimismado. Inicio de Flashback ─Debí saberlo antes, debí estar aquí contigo, debí... ─solloza. ─No quería que lo supieras, no tienes que... ─inhala profundo terminando en una aparatosa tos. ─No te muevas, no hagas esfuerzo... ─la abraza con delicadeza. ─el doctor dijo que no debías moverte, ni levantarte. ─Mírame, estoy hecha un desastre... ─se lamenta al ver su cabello algo reseco. ─Eres hermosa, y debo decir que eres la mas hermosa en este hospital... ─dice Fernando aguantando sus ganas de llorar, desvía su mirada a la puerta, pues una impaciente lágrima a hecho de las suyas y ahora hay una fugitiva secándose en el suelo. ─no quería que me vieras así, no quiero que llores. ─intenta girar su rostro mientras una enfermera cambia su medicación intravenosa por una con un color amarillento. ─No lo hago, solo pensé que alguien vendría, y no quería que nos interrumpieron. ─dice volviendo su mirada a ella, pero sin rastro de lágrimas. ─¿la boda sigue en pie?, espero no me dejes plantado. ─sonrie cambiando el tema. ─¿cómo quieres aún casarte con alguien como yo? ─balbucea mirando sus manos. ─¿cuantas veces hablaremos de esto? ─acaricia su mejilla. ─no quiero casarme si no es contigo. Y ya compré el traje, así que... ─Entonces, ¿solo lo haces por que no quieres perder el pago del traje? ─sonríe mientras se rasca sus manos, y frota sus pies uno con otro. ─¿Sabes lo costoso que es hoy en día, un traje? ─bromea. ─Seguro... ─balbucea mientras rasca una vez más de manera incesante sus manos y se sonroja hasta tener un color carmesí en su rostro entero. ─¡¡Doctora!! ─grita al ver como suelta su mano. La primera en entrar es una enfermera, a la que le toma solo un par de segundos en darse cuenta de lo que sucede, y corre hacia la chica y le arranca de manera abrupta la intravenosa. ─Lo siento, pero era necesario. ─dice tomando otro químico que otra enfermera le da a cambio, del que le está sacando. Lo apartan rápidamente mientras varios médicos con equipo entran a la habitación, todo sucede muy rápido, más de lo que Fernando puede entender, antes de siquiera poder preguntar, ¿qué sucede?, la chica está con oxígeno, electrodos, otras vías intravenosas, y aún ella no despierta. ─¿qué sucede? ─insiste en preguntar mientras lo están sacando de la habitación, pero nadie dice nada. Fin de flashback. ─¿Estás bien? ─pregunta Ángel al ver que Fernando está paralizado. ─solo es... para hidratar. ─dice mirando a la enfermera y a él, de manera aleatoria. ─¿está bien? ─pregunta la enfermera. ─oye. ─toca su mano suavemente. ─¿estás bien? ─vuelve a preguntar. ─Si... es solo que, estoy cansado. Es todo. ─se levanta. Tocan la puerta, y la abren enseguida. ─Señorita Torres. ─toca la puerta Charles, el asistente de Edward. ─Su cuenta de hospital ya está paga, según el informe médico su alta se dará por la mañana, y será llevada a su residencia. ─dice con tal formalidad que la hace sentir importante, y a Fernando incómodo.. ─No era necesario, yo... ─intenta nuevamente levantarse. ─Lo era. ─interrumpe tajante. ─Si bien el señor Argento no tiene responsabilidad alguna en este altercado, su seguridad debió evitar que hubiese personas armadas en el lugar, así que... ─Pero aún así, yo no quiero deber más... ─Y no lo harás, ahora mismo me encargaré de todo. ─dice Fernando sacando su teléfono. ─Fernando... ─levanta su mano intentando intervenir, pero él hace caso omiso. ─Le recomiendo no intervenir en asuntos con mi prometida. ─dice regresando Edward con el doctor a la habitación. ¡Joder! ─pensó mientras tira de su cabello internamente gritando como desquiciada. ─¿Prometida? ─voltea a ver a Ángel. Su mirada es más que solo desilusión. ─¿Eso es cierto? Conozco esa mirada, no es algo común en él, es la manera en la que me mira, sus ojos buscando otra respuesta, su mandíbula tensa por callar lo que quiere decir, ¿y si me equivoqué?, ¿y si realmente él me ve como algo mas que una amiga?, y yo lo acabo de echar a perder. ─Es... ─Será mejor que regrese en otro momento. ─musita el doctor algo incómodo. ─No es necesario. ─musita Fernando, sacando de su bolsillo un sobre, lo deja sobre la mesa pequeña junto a la cama. ─Yo ya me iba. ─dice dejando un teléfono encima del sobre. ─Esto es suyo. Quien diría que aun siendo adulta, e independiente hago estupideces. ─Charles. ─musita Edward discreto ladeando su cabeza, lo que hace que su asistente salga tras Fernando. ─Señorita Torres, pese a haber recibido dos impacto de bala, al recibirlas en tejido blando, puede recibir el alta. Siempre y cuando los exámenes salgan perfectos. Debe regresar en ocho días para retirar los puntos. ─Dice algo incómodo por la situación. ─creo que eso es todo. En cuanto revise los exámenes, y le entreguen el medicamento para el dolor, podrá irse. ─insiste antes de salir. ─Gracias. ─dice ella al verlo tan incómodo con la situación por lo que acaba de pasar. No puedo con la vergüenza, no se supone que las cosas se darían así, y ahora resulta que por alguna razón me siento mal, me siento horrible por la manera en la que él se fue, y quiero ir tras él. ─¿qué fue eso? ─pregunta en cuento se sale el medico, dejándolos solos. ─¿Habla de la rabieta de ese hombre que claramente esta interesado en usted, pero que usted acaba de darse cuenta? ─se gira a ella con cierto aire de gloria. ─¿qué? ─pregunta casi boquiabierta. ─No es de interés ya. Ahora él lo sabe, y pronto sus conocidos, por lo que no será extraño que pida su documentación para el matrimonio. ─aclara, pero es la manera en la que lo dice lo que la hace ver que realmente lo hizo con maldad. ─Claro. ─sonríe falsamente. ─Si no le importa, haré una llamada. ─dice tomando el teléfono y el sobre a la vez. ─Mi asistente le traerá ropa para salir del hospital. ─dice y esta vez su tono es mas suave, casi como de arrepentimiento mientras sale de la habitación. ¡¡¿Qué mierda hice?!! Se supone que ya no haría estupideces, se supone que ya soy una mujer adulta y que toma buenas decisiones, y aquí estoy yo, cagando todo como siempre. ¿por qué? Tan pronto sale de sus pensamientos empieza a revisar el teléfono, lo primero que buscó fue los números de contactos, detiene su dedo que ha deslizado la pantalla hacia arriba hasta que ve el nombre de Fernando.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD