16Muerte maldita

2517 Words
Vivenka Günther —Ya tengo todo listo, deja de preocuparte tanto-la mirada de Blaz se apagó un poco, ¿Tanto le dolía dejarme ir por unos días?, sonreí y le di una mirada tranquilizadora Se acercó despacio para luego agarrarme mis dos manos y enlazarlas con las de él, en sus ojos había mucho temor, ¿Qué me ocultas, Blaz? —Escucha Vivenka, hay una persona que hace muchos años quiere hace daño a nuestras familias- me sorprendí y quise apartas mis manos pero él no lo permitió —Puede que está persona esté relacionado con la difunta prometida de mi abuelo, tu tía y tengo una persona en mente pero prometo contarte todo cuando regreses de tu viaje, te lo prometo Vivenka lo haré pero quiero que te concentres en los negocios de allá- asentí aún algo aturdida, ¿Una persona detrás del daño de nuestras familias?¿Podría ser eso posible? eso explicaría muchas cosas —Ahora entiendo porque los guardaespaldas, está bien tendré cuidado pero tienes que contarme todo, absolutamente todo cuando regrese- le señalé con mi dedo luego de que me soltara de sus manos, él se rió y asintió Aún veía la preocupación en sus ojos así que me acerqué y le di un cariñoso beso en la mejilla para luego atrapar sus labios y nos fundimos en un romántico beso, pero por alguna razón tenía un mal presentimiento, sin embargo no permití que eso opaque mi sonrisa —Señora, sus maletas ya están en la cajuela del auto y todo se encuentra listo- asentí y con el brazo izquierdo enlazado a su brazo de Blaz salimos de la habitación, todas las empleadas nos saludaron y nosotros solo atinamos a sonreírles Al llegar Blaz me plantó otro beso que causó un jadeo entre todos los demás empleados, reí al separarme y negué con la cabeza, nos abrazamos y me subí al auto, me despedí con la mano y le ordené al chófer que condujera al aeropuerto —Proteganla bien- ordenó Blaz a los hombres que iban conmigo, reí y el conductor empezó a manejar En el camino sentí una fuerte opresión en el pecho, miré a los guardaespaldas que iban conmigo, estoy segura no tengo porqué preocuparme —Para el auto- el chófer confundido asintió e hizo lo que le ordené, no podía ignorar este mal presentimiento aún así no podía huir de el sino que enfrentarlo —Uno de ustedes cambie de uniforme con el chófer, ahora. Tengo un mal presentimiento así que uno de ustedes fingirá ser el chófer, así me cuidarán mejor hasta ingresar al aeropuerto- ninguna puso queja pero uno se atrevió a hablar —Si tiene un mal presentimiento, ¿No sería mejor regresar?- reí y coloqué dos dedos debajo de mi barbilla, miré a quien había hablado, ya habían elegido quien cambiaría lugar con el chófer y se estaban cambiando atrás donde la cajuela —Una Günther nunca huye de los problemas, los enfrenta aunque eso le pueda costar la vida pero tranquilas, lo dudo, soy muy valiosa para morir de esta manera- los tres tipos se miraron por un momento y asintieron Regresaron y ahora el que había sido mi chófer se sentó a mi lado, le sonreí y le agradecí con una sonrisa, todos ellos con solo verlos puedo ver lo leales que son, y aunque no entendía porque querrían matarme, tenía una ligera sospecha pues ya habían asesinado a una heredera Günther antes y eso nos costó una alianza Estábamos llegando a un túnel cuando todo ocurrió, dos autos nos interceptaron por adelante, bajé la cabeza así que esto era el plan, no querían que sea cerca del aeropuerto querían una buena distancia prudente, debí imaginarlo —Uno de ustedes encóndase en la cajuela, denle el mando, lo que sea que escuche no salga de ahí, esa persona es nuestra única esperanza para dar aviso- avisé, varios tipos se nos empezaron a acercar y como todo estaba oscuro, uní logró escabullirse —Señora, la respeto y daremos la vida por usted- negué, si me quisieran muerta ya habrían disparado hacia aquí —Los necesito con vida, solo obedezcan- ordené, esto no era la mafia, uno tenía que actuar con inteligencia —Bájense- ordenó el tipo cubierto con una máscara la cara, así que me querían viva... Asentí y les ordené que bajaran, a regadientes me hicieron caso, mis tacones fueron lo único que resonó en todo el lugar, el tipo me miró de pies a cabeza para luego empezar a acercarse a mi, mis hombres hicieron un ademán de detenerlo y de inmediato los otros tipos sacaron a relucir toda clase de armas, negué y les di la señal de retroceder a mis hombres, era absurdo pelear porque nos superaban en número y si hubieran querido matarme ya lo hubieran hecho —Bien, nos entendemos muñeca. Si cooperan todo saldrá como es debido y no habrá ninguna muerte- acepté y dejé que se acerque para luego alzar mi mano y negar —Aprecio mucho a mis guardaespaldas, son gente inocente, te pido por favor que los dejes ir y te prometo que ellos dirán que me han matado, puedes confiar en mí palabra- negociar era mi última carta, el tipo pareció pensarlo —¿Cómo se que no le irán a decir de inmediato a su jefe?- tanteó el tipo, debo admitir que es algo idiota aunque tal vez esta fingiendo, es mejor seguirle el juego Los miré neutral a mis guardias, aún así si ella no salía con vida aún tenía la esperanza de que uno de ellos llamé por ayuda, lastimosamente aquí no llegaba la señal al ser un túnel, debo admitir que fueron estratégicos, te prometo Blaz de que no importe lo que pase. Yo Vivenka Hoffmann Günther, sobreviviré —Me son leales a mi, tienes mi palabra. No dirán nada, no tenemos porque hacer un drama, todo sencillo- anuncié pero fallé, el tipo hizo una seña y pasó lo que me temía Tres balas fueron dirigidas a mis hombres, grité y me volteé de inmediato, a todas les habían dado una bala en el pecho. Grité horrorizada y tan pronto me volteé el tipo me agarró de la cintura y me jaló hacia su auto, pataleé, intenté hacer de todo pero no pude —NO MALDITA SEA, SUELTAME, JURO QUE LAS PAGARÁS, YO VIVENKA GÜNTHER TE HARÉ SUFRIR APENAS TENGA LA OPORTUNIDAD, TIENES MI PALABRA-. el tipo y los demás hombres se reían de mi, el tipo sacó una jeringa y se acercó a mí —Es hora de dormir, señora- habló con burla, miré por última vez y todo atrás era un maldito charco de sangre, me dió sensación de vómito y el tipo aprovechó para inyectarme lo que sea que había en esa jeringa Di mi último gritó, y rogué por todos los cielos de que el tipo no hiciera nada en contra del auto porque ese tipo era mi esperanza, y finalmente caí en la inconsciencia [......] Me desperté desorientada, todo se encontraba oscuro y olía demasiado mal, olía a heces fecales y a orina. Estaba encima de una cama sucia y sentía un tremendo dolor de espalda, me senté de inmediato e intenté correr sin una meta en específico pues todo se encontraba en total oscuridad, caí de inmediato al suelo y ahí recién sentí que tenía una cadena rodeando tobillo, gemí de dolor al sentir mis rodillas adolorida y estaba segura que eso dejaría marca —¡DEJENME SALIR!NO SEAN COBARDES, MALDITOS. LES HARÉ PAGAR LO JURO- grité con todas mis fuerzas pero nadie contestaba. Grité de frustración, esto no era nada bueno. —No te oyen, este lugar es anti sónica, no escuchan afuera no importa cuánto te desgarres la garganta- salté e mi lugar y empecé a mirar a todos lados para saber de dónde viene esa voz No podía ver nada, y por lo que notaba este lugar carecía de ventanas, temblando volví a la cama y me senté ahí —¿Quién eres tú?- pregunté a la nada, esa voz se había escuchado cansada como si fuera una persona de edad Por un momento hubo un largo silencio, hasta que se escuchó una risita, ¿Cuál era el chiste en todo esto? —Soy Freya Günther, querida. Ahora dime ¿Quién eres tú? y ¿Por qué terminaste aquí?- vi boca y mis ojos se abrieron a más no poder, acaso ella era... [.....] Blaz Hoffmann —Señor, los guardaespaldas de la señora Vivenka están aquí señor, algo le ha sucedido pero me han pedido hablar urgente con usted- me paré de golpe y salí de inmediato de ahí, mi corazón latía como loco, sentí que el mundo se me venía encima Al llegar todos ellos se veían del peor estado posible, con rasguños y algunos tenían heridas muy profundas Me acerqué corriendo y a uno de ellos lo agarré de la camisa, lo miré desesperado —DONDE ESTA VIVENKA, DONDE ESTÁ ELLA MALDITA SEA, LES DIJE QUE LA CUIDARAN PEDAZO DE IDIOTAS- luego lo empujé lejos y me agarré la cabeza desesperado, esto no podía estar pasando —Señor por favor mantenga la calma, su mujer es inteligente. Es por ella que estamos aquí, nos protegió y le debemos respeto, haremos lo posible para encontrarla pero para eso mantenga la calma y piensa de manera fría- sus palabras solo causaban mis ganas de querer matarlos, pero si Vivenka los salvó es porque quiere que la encuentre —Dígamenlo todo, no se guarden nada- y con eso me empezó a contar y me explicó cómo terminó vestido de chófer y eso solo me hizo admirar más a mi mujer Luego de media hora concluimos de que no la matarían, quien quería que sea la quería viva, no entendía la razón pero lo agradecía profundamente Descartamos que fueran secuestradores por dinero, se que se trata de la persona que hace años quiere hacer daño a mi familia y no entiendo la razón, ¿Tanto odia a nuestras familias juntas? —Sospecho que enviaran un cuerpo falso y lo harán pasar por el de ella- cerré los ojos y me agarré la cabeza con ambas manos, si la querían hacer pasar por muerta, adelante les seguiré el juego hasta llegar al fondo de esto —Entonces les seguiremos el juego, llegaremos al fondo de esto cueste lo que cueste, pero necesito ayuda- le avisé y di la llamada aue necesitaba A los tres tonos contestó y con toda la fuerza que reuní me atreví decirle lo que no quería, me dolía tanto decirlo —Secuestraron a Vivenka, no se lo digas a nadie y ven ahora mismo- no esperé su respuesta y corté la llamada, miré a los guardaespaldas que estaban siendo atendidos por un doctor —Es hora de organizar cinco funerales, después de todo ustedes supuestamente están muertos también- todos asintieron, el que se hizo pasar de guardaespaldas( el chófer) estaba al borde de las lágrimas, le di una sonrisa tranquilizadora aunque creo que fue más bien fue una mueca, y lo entendía, porque él al igual que yo tenía una familia a la que hora debía mentir por su propio bien —Les prometo que haremos justicia- asintieron, me senté en el sofá a pensar como debía actuar ahora Sospechaba de la abuela, algo me dice que fue ella Te encontraré Vivenka, lo prometo haré lo posible para tenerte en mis brazos de vuelta [........] Habían pasado cinco minutos en los que aún seguía estupefacta, estaba por hablar hasta que la puerta se abrió por fin, de ella apareció una silueta que me parecía conocida —Miren nada más en lo que se han convertido las Günther, se siguen creyendo superiores a las Rodríguez, oh esperen obvio no. Quién puede querer a chicas tan mugrientas sin gracia- mi boca literal llegó hasta el suelo al escuchar esa voz, la conocía la conocía perfectamente era... —Freya Günther debes de sentirte feliz de tener compañía, aunque que pues saber, después de todo dejaste de razonar con claridad- frunzo el ceño y las luces se prenden de inmediato, parpadeo confundida hasta que me acostumbro a la claridad, sacudo mi cabeza y miro a la señora frente a mi —Usted, maldita escoria. Cuando logré salir de aquí usted se arrodillará para pedirme perdón, no tiene idea de lo que ha hecho- gruño y escucho como se reí y me mira con burla Raini Rodríguez se encontraba riéndose de mi, se paseó por un momento esa vieja loca y sus ojos cayeron hacia una mujer de largos cabellos azabaches, la miré sorprendida su belleza era única, su cabello lo tenía demasiado largo y aunque estuviera cubierta de suciedad aún se podían ver pequeños matices de que tenía una belleza sin igual, no podía ver bien sus ojos pero estaba segura que debían ser preciosos —¿Qué le vez?, enserio crees que era mujer sigue siendo hermosa. Cariño, no me hagas reír, que estupidez. Mírala bien cariño, así terminarás tú con el paso de los años, nadie nunca te va a encontrar. Se olvidarán de ti con el tiempo y terminarás loca como ella- la miré neutra, no estaba loca estás segura que ella me había hablado pero su fingir demencia es la mejor salida ambas podemos jugar el mismo juego Raini se acercó a Freya y la tomó del mentón bruscamente, para luego mirarme a mi, sus ojos irán idénticos a los míos —Mírala bien, mira bien estos ojos rasgados idénticos a los tuyos, así estará tu mirada dentro de poco, y te voy a adelantar algo. Mi nieto te olvidará, tu no eres nada al lado de mi bella sobrina- la miré sorprendida y ella se acercó y me mostró una foto, en ella se veía una joven de largos cabellos castaños(casi al color de los míos) y de unos también parecidos a los míos La miré como si estuviera loca, lo que me diferenciaba de esa mujer era que yo tenía la piel clara, ella la tenía canela. ¿Qué trata de hacer?, escupí la foto y se la tiré en la cara —PERRA- alzó su mano y me aboteeó, mi cara terminó a un lado, me agarré la mejilla pero no le mostré debilidad —No te imaginas cuánto me costó hacer que una de la familia Rodríguez tenga esa belleza, no se que es lo que tienen las Günther para que los hombres Hoffmann caigan rendidos a ustedes, pero eso se acabó. Logré que mi hijo no se fijara en tu madre y puedo hacer que mi nieto se olvide de ti- la miré sorprendida —¿Mi madre?,¿Qué trata de decir?- hablé furiosa, mi cabeza me estaba empezando a doler por tanta información —Ya que vas a morir aquí, segura mejor que te cuente una historia y todo empieza con Catalina Günther, la estúpida mujer egoísta- abrí mi boca sorprendida y dispuesta a hablar pero alzó su mano y tuve que callar pero lo que escuché después me dejó totalmente atónita
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