19 Sol Ardiente

2200 Words
Blaz Hoffmann Me sentía destrozado, con un gran vacío en mi interior y dudaba que alguien lo llene alguna vez, me culpaba por la muerte de Vivenka, y toda su familia también me culpaba y estaba de acuerdo, si me hubiera dado cuenta de que ella estaba planeando alguna idea alocada con Niklas, ella aún estaría aquí a mi lado, y yo no estaría sintiendo todo este dolor en mi corazón. Y lo peor es que no teníamos pruebas más contundentes para ir en contra de Raini Rodríguez, si, a ella ya no le consideraba mi abuela. Tuve que controlarme en la hora del funeral, verla tan tranquila y fingiendo una expresión sombría, con eso verla me hervía la sangre —Niklas, creo que es hora de revivir el legado familiar- le dije mientras miraba a un punto fijo con un vaso de whisky en mi mano izquierda, sentí su mirada de inmediato, sabía que era una completa locura pero era lo mejor —Blaz, no debe ser así. No ahora, aún estamos con todo esto, si queremos justicia no podemos entrar a lo ilegal- reí, hay muchas formas de evadir a la justicia. Solo debo encontrar un camino, vengaré a Vivenka como es debido pero antes debo encontrar a Freya Günther, su testimonio daría fin a los Rodríguez —Además necesitamos encontrar a Freya Günther, si la encontramos lograremos poner fin a Los Rodríguez, y para encontrarla necesitamos adentrarnos al bajo mundo, siempre hay un informante, ya sabes el que sabe todo sobre cualquier cosa- lo miré está vez y él también me miró, aún tenía aquella expresión triste pero esta vez andaba decidido —Te admiro hermano, perdiste a quien más amabas por mi estúpida culpa, yo de verdad lo siento, no hay día que no piense en ella y no sienta culpa. Si yo no le hubiera permitido esto no estaría pasando- negué, me paré y me acerqué a él, me coloqué a su altura y lo abracé, no tengo ninguna duda de que él se culpa pero esto tarde o temprano iba a pasar, conozco a Vivenka ella hubiera armado un plan con o sin nosotros con tal de llegar a la verdad y no afectar a los que más quiere, y no me quiero ni imaginar lo triste que se habrá puesto al descubrir que su adorada prima fue parte de todo esto desde un principio, teníamos de ventaja el factor sorpresa, puesto que había mandado de inmediato a borrar toda la escena del crimen, nadie aunque me doliera mucho debía saber cómo había muerto realmente Vivenka, y tampoco podían saber que era lo que ella había escrito, Vivenka se había llevado a la tumba todos los secretos de los Rodríguez, se había arriesgado para descubrir todo, aún teníamos en nuestro poder la confesión de Raini pero no nos serviría de nada sin pruebas más contundentes —Ya hermano, te adoro y se que Vivenka no hubiera querido que estés así, además debes ponerte mejor de inmediato porque también tenemos otra persona de quién vengarnos- al principio me miró desconcertada hasta que recordó que Jolene, la chica que amó con tanta locura y le siguió en sus ideas tan descabelladas, lo había traicionado y de la peor manera —Esa perra me las va a pagar, no puedo creer que se haya inventado lo del embarazado y haya traicionado a su familia- murmuró enojado, apreté los labios en línea recta, yo tampoco podría creerlo y aún no tenía claro porque había hecho tal cosa, ¿Qué ganaba ella haciendo todo esto? ¿Qué es lo que quería esa zorra con exactitud? —Volviendo al anterior tema, aún no puedo creer que Vivenka ya no esté con nosotros- nos separamos y me senté a su lado, suspiré ni yo me lo podía creer aún —Ni yo hermano, ni yo- susurré bajito EN OTRO LUGAR NO TAN LEJANO —Es linda, se nota que se ejercita mucho. ¿Por qué la quiere la jefa?- sentí mis párpados pesados, ¿Dónde me encontraba? ¿Cómo es que sigo con vida? ¿Por qué me pesa tanto la vista? Esas voces se escuchaban un tanto lejanas, de un hombre y una mujer creo. Oh j***r, mi cabeza me duele horrores —No lo sé, pero tienen mucho parecido. ¿Será que son familia?- inquirió, sentí algo frío en mi brazo como un paño húmedo —Si, ambas son hermosas y tienen rasgos muy similares- ¿Me parezco a alguien?, muerdo mi labio esto no me está agradando —Oh, espera mira se está despertando- y en efecto así era, parpardee muchas veces para acostumbrarme a la iluminación del lugar, mis instintos actuaron por si solos. Me paré de golpe y desconecté todos los cables, gemí de dolor pero poco importaba, ellos me miraron atentos pero sin hacer ningún esfuerzo de defenderse, oh mierda debo tener un aspecto deplorable —Calma niña, no es de nosotros de quién debes de cuidarte. Solo te ayudamos, eso es todo- frunzo el ceño, si bien no habían hecho ningún movimiento de que amenazara mi vida eso no querría decir de qué luego no intentarían matarme —Te salvamos la vida, no somos los malos. Ahora por favor, baja eso que tienes en tu mano- parpadeo desconcertada, no me había dado cuenta de que en mi mano derecha tenía un bisturí muy afilado, supongo que fue mi propio inconsciente que actuó en modo de protección —Primero quiero saber qué es lo que estoy haciendo aquí, mi último recuerdo es ahogándome y se supone que debo estar muerta- hablé eufórica y moviendo mis manos de un lado al otro, no tenía idea de porque seguía con vida —Tu misma lo has dicho, se supone pero no es así, la verdad es que nosotros no sabemos mucho. Solo nos dieron órdenes de salvarte la vida y..- entonces fue como un pequeño flashback vino a mi mente derrepente —TÚ, FUISTE TÚ. YO TE VI, VI QUE ME INYECTASTE ALGO EN EL CUELLO, ¡¿QUÉ ES LO QUE ME INYECTASTE IMBÉCIL?!- lo apunté con el bisturí, no se inmutó por mi reacción, yo en cambio me encontraba exaltada por todo lo que me estaba sucediendo, no entendía como es que había llegado a parar aquí —¿Acaso hubieras querido que te deje morir?, eres extraña. No entiendo que tienes de especial para que la jefa te quiera con vida- los miré con los entrecerrados, ¿De qué jefa estaba hablando? —¿Dónde estoy exactamente?- pregunté a regadientes, no me gustaba eso de que no supieras más del porque yo me encontraba aquí —Primero baja eso, segundo debes acostarte, aún no estás del todo recuperada, fue un milagro de que tus signos vitales respondieran a tiempo, no fue fácil sacarte de un ataúd- los miré sorprendida, ¿Me había encontraba en un maldito ataúd? —Está bien- susurré, no había peligro en ellos, así que podía darme el lujo de relajarme un poco, esto de andar a la defensiva ya me estaba agotando demasiado —La jefa vendrá más tarde a verte, y estás en la sede central de la Mafia Osmanli- eso es turco, espera dijo ¿Mafia? —¿Qué? ¿Cómo es que terminé en la maldita mafia?, espera al menos aún seguimos en ¿Alemania?- pregunté a la vez que me volvía a sentar, los dos hicieron una seña para que me vuelva a acostar sino no me dirían nada más, mordí mi labio inferior y tomando mucho autocontrol les hice caso —Nosotros tampoco tenemos idea, como te digo no tenemos mucha información, y bueno...no estamos en Alemania, no podríamos arriesgarnos de que te reconocieran por allá- mi boca literal cayó al suelo, me agarré la cabeza, esto era una verdadera locura —¿En que país estamos?- susurré mirando mis manos, no tenía idea del porque me encontraba aquí, pero agradecía seguir viva, aún tenía esperanza de volverme a encontrar con Blaz, la esperanza es lo último que uno pierde y yo no pensaba en perderla por más mierda de vida que me tocara —Turquía- dijo finalmente luego de cinco y largos minutos de silencio, por un momento me sentí desorientada, algo ida. No tenía idea de cuántos días habían pasado o tal vez meses y me aterraba la idea de preguntar eso —Solo llevas dos semanas dormida, te tuvieron que inducir al coma sino perderías estabilidad neuronal- mordí mi labio asentí, le sonreí en modo de agradecimiento, no quería imaginarme la cara que tenía como para que llegara él a decirme todo esto —No debes de preocuparte, si te hace esto sentir tranquila, pues la jefa no tiene ganas de matarte- siento como una corriente eléctrica me recorre de pies a cabeza, no me quería imaginar de las cosas atroces que es capaz de hacer aquella jefa Respiró hondo y luego exhalo, no tengo idea que estoy haciendo aquí pero se lo agradezco, no me quiero ni imaginar lo que Blaz debe estar sintiendo, y ni hablar de Niklas. Oh mierda, Niklas. Mis ojos se llena de lágrimas al recordar las palabras de mi prima, muerdo mis labios y dejo que mis pensamientos de mezclen con mis recuerdos —Al menos estoy con vida, eso ya es algo. ¿Me podrían decir en qué momento veré a la jefa para saber que quiere de mi? —Ya te lo dije más tarde, Vivenka. Por ahora limítate a descansar, ella nos avisará y nos sosotros te avisaremos para que te arregles un poco- no me sorprende que lo diga, debo verme del asco —Bien- les dije y me volteé a un lado para dormir un poco, quería relajarme para ver luego lo que espera y que es lo que esa tal jefa quiere de mi. Cerré los ojos y antes de caer dormida deseé tanto saber algo de Blaz y si Niklas no había terminado muerto RAINI RODRÍGUEZ —Mi querida Camille, mi heredera. Eres toda una preciosura, digna de una reina- alabé a mi hermosa nieta, sin duda es toda una deidad y haré que Blaz, mi querido nieto, se vuelva loca por ella y se olvide de una vez de esa estúpida perra de Vivenka Günther —Espero y ser hermosa ante los ojos de Blaz querida abuela, él es tan apuesto y ni hablar de su difunta esposa, ella..- le di una bofetada, no quiero escuchar el nombre de aquella zorra y menos de la boca de una Rodríguez —¿Eres imbécil? ¿Tienes idea de cuánto me costó para que tuvieras esta belleza? ¿Tienes idea de cuántos hombres tuve que buscarle a tu madre para que me dé una digna heredera? y tú me sales con esa mierda de que ella es más hermosa que tú- hablé furiosa, y me volteé a sentarme en mi asiento, ella se agarró la mejilla y gateó a mi lado, me agarró la mano pero yo ni la miré —Abuela, hermosa abuela. Perdóname por favor, yo no quise decir eso, yo soy mucho más hermosa que todas esas juntas, por favor perdóname abuela. No se volverá a repetir- bufé, la miré y le sonreí con cariño —Se que no se repetirá cariño, porque no me molestaría cambiarte con otra y espero y te comportes como la dama que eres, debes ser elegante y sencilla, ¿Entiendes?, espero y en dos meses te vea con una enorme sortija en tu dedo anular, o sino despídete de tu hermanita. No me importaría casarla con un viejo rabo verde- ella me miró temerosa y asintió frenética, podrá ser mi sangre pero las amenazas son más efectivas que la amabilidad —Daré lo mejor de mi abuela, no se preocupe antes de los dos meses verá aquella sortija en mi dedo- sonreí y le di palmaditas en su cabeza, tenía unos hermosos cabellos azabaches, la única diferencia eran los ojos, era muy difícil encontrar un hombre con ojos rasgados pero aún así por lo demás se parecía mucho a las perras Günther —Ya lo sé querida, ya lo se. Anda, ve a ver a tu hermanita, lleva preguntando por ti desde hace días- ella asintió y se despedió con un beso en la mejilla —Ya no falta nada para lograr mi cometido, será la total extinción de las mujeres Günther, ya acabé con varias, ya no falta nada para su total extinción- sonreí macabra a la vez que soltaba una risa igual de macabra VIVENKA GÜNTHER Me desperté desorientada, por un momento me desconcertó no saber dónde estaba. Luego me acordé que estoy en la maldita mafia turca —Hay me duele mucho la cabeza- dije mientras me la tocaba y gemía del dolor —Es normal, pero ya se te pasará- asentí pero luego me quedé de piedra al escuchar esa voz Mi cabeza giró de inmediato a una esquina de la habitación, mi boca se quedó seca y mis ojos se abrieron a más no poder —No puede ser posible- susurré desconcertada, esto no podía ser cierto —Me alegra verte también,hija Esto no podría empeorar..
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