Había sido un gran desafío encontrar un regalo par Álex. Cabe decir, que Ali y yo nos habíamos recorrido el centro comercial de arriba abajo y de izquierda a derecha ochenta veces y por fin, después de toda la mañana buscando había encontrado que regalarle. Una funda para él móvil que ponía she is mine, en la mía pondría he is mine y un álbum de fotos con las pocas fotos que teníamos. La intención era que lofuéramos llenando. Álex y yo habíamos quedado a las 4.30. Le había convencido que me acompañara a comprar ropa. Era la única manera que se me había ocurrido para mantenerlo alejado de casa. La fiesta era las 8pm, por lo que necesitaba asegurarme que estaría lejos. La idea era que pasara por el, si, debía conducir por mala suerte. El se había ofrecido a conducir pero necesitaba hacerlo

