Capítulo 13: Él es mi novio.
09 marzo de 2010
En este ultimo año el blog ha crecido tanto que un periódico local me entrevisto anónimamente para hablar acerca de él. Fue emocionante y un poco vergonzoso, cuando escribí en el blog nunca pensé que varias personas le interesarían, se siente como destapar un poco de mí.
Hasta ahora la única que lo sabe es mi hermana, que cuando se enteró grito y quiso contarlo a todos en la casa, le suplique que no le dijera a nadie.
Sé que quizás mas adelante se lo diré a todos de mi familia. Solo necesito un poco de confianza en mi para destaparme con todos. Majo estuvo insistiendo en que salgamos, su papá está en la ciudad y vino a verla, pero ella solo huyo como una rata.
Iremos a un restaurante cerca de la playa, algo que alguno les sorprende, pero yo odio la playa, no me gusta la arena pegada a mi piel y por alguna razón mi piel parece odiar él sol ya que en vez de broncearme solo resulto muy quemada.
Antes de llegar al lugar le digo al taxista que estacione en un lugar realmente hermoso, comienzo a tomar fotos y seguimos nuestro camino.
Y algo realmente sucedido majo vino prácticamente en pijama a tocar mi puerta.
– Eres tú, eres tu…
– De que hablas– me mostro su celular y en él está el post que coloque en la mañana en el blog.
– Sé que tú eres la creadora del blog, esta foto la tomase ayer antes de ir al restaurante– lo primero que hice fue mentir.
– Ella o él pudo estar en el mismo lugar y no nos daríamos cuenta, no necesariamente tengo que ser yo– lo que hice fue huir de su mirada.
– Sé que eres tú, si reviso tu celular me garantizas que no encontrare la foto en el– voltee rápidamente y vi que en su mano estaba mi celular
– No lo hagas, está bien si soy yo– veo cómo va a gritar– pero no le puedes decir a nadie, por favor.
– Nunca le diría a nadie sin tu autorización, pero eres una maldita, todo este tiempo me tuviste delirando por el dueño del blog y lo tuve frente a mí– escucho como se ríe y me abraza.
Confiare por primera vez en una persona que no es mi familia, espero no equivocarme.
No soy amante de ningún deporte, porque principalmente no hago ninguno, pero a de admitir que este partido de futbol americano estuvo interesante y más que el público apoyara con tanta devoción al equipo.
Creo que prácticamente toda la escuela vino apoyar al equipo, por lo que me dijo Alice el final de temporada era importante. Mas porque hay reclutadores para dar becas a los mejores jugadores.
Algo que Austin está interesado en conseguir, sé que quiere ir a la mejor universidad, siempre lo dijo quiere sentir a su madre orgullosa. Lo que no se es que carrera quisiera estudiar.
Veo como majo salta con la multitud simulando una ola, no sé cómo su garganta no le duele de tanto gritar y mas que no tiene agua. Bueno yo no soy de ser tan entusiasta yo soy más del tipo de aplaudir, cada rato siento una mirada hacia mi dirección.
Sé que es Austin que se cerciora que, si llegue, bueno esa es una mirada buena, otra mirada que siento es de Leah que veo que cada vez que Austin me mira ella voltea hacia mi dirección.
Yo no soy de las personas que se intimide hacia una mirada, todo lo contrario, personas cercanas a mi aseguran que yo luzco muy intimidante, no soy de bajar la mirada y cuando una persona me quiere hacer sentir menos, yo soy de lanzar mi veneno.
Mis hermanos son de llegar a lo físico, cosa que yo nunca lo he probado ni hecho, pero yo soy buena lanzando mi veneno que hará que llores o te sientas mal.
El partido ya está por terminar, solo faltan pocos minutos, yo ya me quiero ir. Veo como Austin hace un pase largo lo que hace que el balón salga fuera de cancha y el equipo gane. Toda la multitud comienza a gritar y siento que Alice me abraza, yo lo hago de regreso. Este partido estuvo interesante.
[…]
Poco a poco todo se comienza a despejar, y lo agradezco estaba tan sofocante el ambiente que parecía que estaba rodeada de vapor, me acerco a la tienda por botellas con agua. Majo esta algo afónica por todo el griterío que hizo. Ya con mis botellas de agua en mano me acerco a donde deje a las chicas.
Al acercarme veo que Camille esta con ellas, majo es la que se hablaba más con ella. Habido veces en las que hemos salido, pero fueron algo pocas y que se fue de viaje.
Me acerco a ellas y le entrego su bebida, le sonrió a Camille.
–
Hola Camille– me acerco a su mejilla para saludarla.
– Hola Caitlin, que bueno verte– lo repito nuevamente, Camille es muy diferente a su hermana.
Camille tiene una personalidad agradable, más acompañado con su físico. Una linda castaña de ojos marrones, su piel es blanca pero no tanto como la mía, su nariz es respigada y recta que cualquiera envidiaría. Es algo baja de estatura, pero aun así me pasa unos centímetros.
– Lo mismo digo, ¿qué tal tu viaje? – ella comienza hablar de su viaje y todo lo que le gusto de la cultura y la gastronomía.
Majo interviene por ratos preguntándole cosas, ella sonríe y le responde. A lo lejos veo que Leah se acerca, pero viene sola y no con sus secuaces. Camina como si de la realeza se tratara. Veo como se acerca y no nos dejamos de mirar.
Leah no es fea al contrario es muy bonita, tiene unos lindos ojos verdes y una cabellera castaña muy lacia. Tiene labios muy carnosos que hace que llame más la atención en ella. Todo en su rostro grita que es tierna y amable. Es un poco más alta que Majo, casi de la misma estatura que Alice. Cómo digo no es fea pero su actitud la mata.
Al acercarse completamente a nuestro lado yo no dejo de observarla y ella hace lo mismo. La tensión que hay entre nosotras podría cortase como un cuchillo. Veo como masca un chicle y lo hace explotar lo que hace que restos de chicle se pegue a sus labios. Hago una mueca de asco y ella lo nota lo que hace que frunza el ceño. Oigo un carraspeo de parte de Alice.
– Hola Leah– dice Alice.
A Alice nunca le agrado Leah, porque ella como todos nos dábamos cuenta que el cambiaba a Austin y desde ese día Alice Davies tacho en su lista a Leah.
– Hola Alice– le hace una mueca con la boca– nos vamos Camille.
– Sí, claro– Camille nunca fue tonta, ella sabe que casi media escuela odia a su hermana.
Y eso lo sabía cuando todavía estaba estudiando aquí, el año pasado se graduó y se tomó este año sabático. Según Majo ella se tomó este año sabático para escapar de su familia.
– Hola Leah, ¿cómo estás? – la saludo con una sonrisa, sé que quizás sus padres no le enseñaron modales, pero los míos sí.
Siento como la mirada de Alice a mi lado es de sorpresa y escucho un poco a Majo reír, ella sabe que yo no me dejo intimidar. Por un rato veo la sorpresa en el rostro de Leah, pero se le pasa un momento y sé que actuara su papel muy bien de AntiLeah.
– Muy bien, escuche que estas de nuevo de tras de Austin como un cachorro– dice cruzándose de brazos, sé que está diciéndome intencionalmente perra. Escucho es jadeo de parte de Camille.
– Así, también escuche que lo dejaste por estar detrás Jackson. Veo que él tiene más que ofrecerte, que Austin– veo como la expresión de Leah cambia.
Ella sabe que hablo de la droga que él le da. Sé que ninguna de nuestras acompañantes entiende de que hablo, bueno la única que lo entiende es Majo ya que es la única que lo sabe.
– Si, Jackson sabe lo que yo quiero. Y dime cariño seguirás rogándole a Austin para que deje que trate como su amiga.
Siento mis mejillas muy calientes y esto no es precisamente por vergüenza es por furia, estoy muy cabreada, Leah sabe cómo tocar mis puntos y yo también se jugar muy bien mi juego.
– Creo que mejor ya nos vamos…– escucho como la voz de Camille se pierde.
– Creo que no estabas enterada, cariño. Austin y yo ya somos novios– sé que no lo oficializamos. Tal vez debí dejar que él lo hiciera. Veo como la cara de Leah cambia– Si me disculpas, saludare a mi novio.
Veo como a los lejos Austin se acerca con dos de sus amigos, uno de ellos es Maddox, paso de Leah y me acerco a Austin. Talvez no este pensando con claridad y la furia se apodere de mí.
Siento todo mi cuerpo muy caliente por la furia, mis pisadas son muy pesadas. Estoy solo a centímetro de Austin el deja de reír y frunce un poco el ceño, al estar frente a el cojo sus mejillas con mis manos y lo bajo un poco para que este más a mi altura. Veo sus ojos muy abierto, pero yo solo cierros los míos, mis labios chocan con los suyos.
Escucho jadeos y murmullos a mi alrededor, pero no me importa ya que tengo la boca de Austin Davies sobre la mía. Él abre un poco sus labios, lo que me da la oportunidad de meter mi lengua, el raciona y siento que sostiene mi cuerpo poniendo sus manos en mi cintura. Intensivamente pongo mis manos alrededor de su cuello.
El participa en el beso y captura mi labio inferior, lo siento chupar y morder mi labio. Sus labios son tan suaves que siento que podría estar toda la noche besándolos. No sé cuánto pasa, pero siento que me estoy quedando sin aire, lo que hace que me separe de él.
Sus ojos están muy dilatados, y sus labios muy inflamados y brillosos. Siento que todo está muy silencioso, salgo de mi burbuja y veo alrededor y veo flashes y la cara de muchos de la escuela sorprendidos. De un momento a otro todos comienzan a gritar y aplaudir, siento mis mejillas muy calientes pero esta vez es de vergüenza.
Miro a Austin y él también tiene un leve rubor en sus mejillas, intento separarme un poco, pero él todavía me sigue tomando de la cintura, carraspeo y me suelta. Me separo de su cuerpo y veo como el amigo de Austin le da palmadas en su espalda y Maddox solo lo mira, el me mira a mí, siento como su mirada me reprochara. Tranquilo Maddox yo también me estoy reprochando ahora.
Alguien me toma de la mano y veo que es Majo. Tiene una sonrisa petulante.
– Sí que querías llegar a un punto– no entiendo de lo que habla, volteo a ver a Leah, pero no está–: si la buscas se fue cuando comenzaron su besuqueo intenso, estaba que botaba vapor hasta por las narices.
Siento que muchos se nos comienzan acercar como si de una maldita celebridad se tratara, agarro a majo de la mano y salgo de la pequeña multitud. No me pierdo de la mirada que Austin lanza como buscándome, agradezco ser de baja estatura para no verlo.
Estoy avergonzada conmigo misma y también con él, se suponía que solo daríamos un comunicado talvez una foto agarrados de la mano en nuestras redes para dar de hablar que ya somos novios, no me espere que un beso iba a dar a conocer nuestra relación.
Estoy tan enojada por la forma en la que actué yo nunca me pongo de esta forma en la que la razón no escucha, pero como dije Leah hace que haga lo que hice, nunca había besado a Austin. Tal vez lo pensé muchas veces, pero nunca intenté nada, por eso decidí odiarlo porque así era más fácil para mí.
Bueno también estoy un poco sorprendida porque él me regreso el beso, quizás todavía estoy en shock por toda la situación, no me había dado cuenta que majo esta que habla sin parar, parece como si no reparara.
– No puedo creer que lo besaras y ese beso se vio muy caliente, estoy segura que lo dejaste con una erecc…– la corto antes de que prosiga.
– Ya no digas nada Majo, ahora será mejor conseguir un taxi– veo uno y lo paro, la subo rápidamente.
Ahorita no quiero ni ver a Austin, porque sé que preguntara porque lo hice y lo que es lo peor me hará cuestionarme porque lo hice, no quiero lidiar con eso ahora cuando ni se la respuesta.