Pidiendo el Divorcio Primera Parte: La Demanda y la Revelación Silenciosa.
En el opulento salón de un ático en Manhattan, el resplandor vespertino fuera de las ventanas bañaba el interior con tonos dorados. La esposa de Nathan, Elenwe, arrojó los papeles de divorcio sobre la mesa de mármol, declarando con una voz cargada de ira y un dolor persistente que ya no apoyaría a un parásito.
Hace cinco años, se conocieron en una cena, se enamoraron instantáneamente y se casaron en un torbellino. Ella era una adinerada CEO que dirigía su propia empresa, y para el mundo exterior, Nathan no era más que un parásito cazafortunas. Pero lo que nadie sabía era que antes de casarse con ella, Nathan había elaborado un plan para hacerse pasar por un simple, común y corriente persona de bajo recurso, ocultando su verdadera identidad como heredero de la poderosa familia Kent, y también ocultando su identidad como el CEO de la prestigiosa y poderosa empresa de entretenimiento llamada KENT ENTERTAINMENT. Solo para ponerla a prueba, para saber que ella no era igual a las demás mujeres que solo lo perseguían por sus lujos y fortuna.
Nathan mantuvo su actuación por cinco años, alargando el proceso más tiempo de lo pensado. Pero lo había hecho así porque cuando ella parecía mostrar que no era igual a las demás mujeres, cambió su personalidad a una empresaria egocéntrica y poderosa, que ahora menospreciaba a las personas que estuvieran bajo su estatus, ignorando que llegó a esa posición gracias a la ayuda secreta de su esposo.
Nathan, no estuvo seguro de revelar su identidad secreta, pese a que ella parecía cambiar, y sí, lo hizo pero no de la forma que él había esperado. Él se había encargado de ayudarla en secreto a Nombre de la empresa Kent Entertainment, cuando ella una vez casi se fue a la quiebra y casi perdió su empresa, pero a pesar de que ella había cambiado y no del todo para bien. Al final Nathan decidió revelar su identidad en esa misma tarde cuando la Empresa: Hargrove Enterprises, donde la misma Elenwe su esposa, la CEO, había preparado un banquete especial, para reforzar su alianza con la empresa Kent Entertainment con un contrato legal. Y sobre todo, para conocer a su benefactor encubierto, a quien realmente ella ya conocía y muy bien, ya que su benefactor es el mismo Nathan.
Él había planeado todo para la cena, había planeado cómo revelar su identidad y también había planeado muchos proyectos futuros donde ellos dos trabajarían juntos, hasta que horas antes de la cena, Elenwe apareció pidiéndole el Divorcio justificando que ya no mantendría a un parásito, que ahora como una persona de la alta sociedad, él no merecía estar con ella.
"Eres afortunado de que nunca encontré a alguien para reemplazarte en todos estos años. ¿Sabes cuántos hombres quisieron casarse conmigo? Podría haber tenido un multimillonario, un político, un príncipe. Pero aquí estoy... besándote." -Cruzó los brazos.- "He mantenido esta relación el tiempo suficiente: no eres más que un encantador parásito, cariño. Fírmalo. Es hora de terminar con esta farsa..." -Sus ojos gris-azulados destellaron con desprecio.-
Nathan, que se había mantenido eufórico y emocionado por la cena que se daría pronto, de repente sintió un nudo en la garganta, esa petición fue como una bofetada, acompañado de un balde lleno de agua helada, que le erizó la piel, el corazón se le encogió. Pero preguntó:
"¿Por qué haces esto, Elenwe?"-no podía creer lo que había escuchado.-