Todo va bien Me iba a Teherán y preparé la maleta con cuidado porque tendría que usar ropa muy ancha, que no dejara vislumbrar la forma del cuerpo, que cubriera desde los brazos hasta las muñecas y las piernas más allá de los tobillos. Por respeto a la ley iraní, no debería olvidarme de llevar un fular para cubrirme el pelo y la nuca, que fijaría con horquillas para mantenerlo estable y evitar que se cayera; preferiblemente tendría que evitar el maquillaje llamativo y los olores demasiado intensos. En ese lugar, las leyes son muy estrictas, como las sanciones en caso de incumplimiento. El código penal islámico, hasta hace poco, permitía la lapidación de mujeres adúlteras y mujeres violadas, y establecía que las piedras no debían ser lo suficientemente grandes como para matar a las cond

