El trayecto a la universidad, no lo sintió especialmente largo, después de todo tenía algo de miedo, después de mirar el rostros de Ash que parecía algo serio.
Pero al llegar a la universidad, lo primero que recibió fue a sus amigos que sentían mucha curiosidad por la recién casada…
Solo que Sofía estaba algo distraída.
—Sofía, ¿estás realmente casada?—pregunto una persona.
Sofía la miro y sonrío, no tardo mucho en ruborizarse la recordar todo lo que ha vivido.
—¡Vamos, cuéntame! ¿Cómo está el hombre de la casa? ¿Eh? ¿Eh?, Tengo mucha curiosidad… ¿Como es él?
—Estar en casa es genial compartimos la casa y la pasamos bien juntos, estoy contenta de estar con Christian… Estoy tan feliz de estar casada con él.
—Me pregunto qué se siente el ser recién casados, ¡eh! Mira nuestros caras sonriendo por ti, estamos felices por ti…
Sofía estaba rodeado por esos alocados amigos en el dormitorio y se puso roja, debería haber sabido que no debía hablarles de su matrimonio, la habitación universitaria parecía más un mercado con un montón de señoras ruidosas…
Todos estaban siendo demasiado ruidosos.
—En serio, Sofía, pero ¿por qué tienes tanta prisa por volver a la escuela?, Paso algo malo…
—Christian tenía algo que hacer en la base donde trabaja— Sofía explicó con seriedad—Así que he vuelto, no quería estar sola en una casa tan grande…
El jefe del dormitorio frotó la cabecita de Sofía, un poco desconcertado—¿No ha vuelto ya del ejército? ¿Qué necesidad hay de hacer otro viaje?— Sofía negó con la cabeza mientras Damián, la segunda persona más tranquilo del dormitorio hablaba: —No investigues más, gente ya que Sofía vuelto, salgamos a celebrarlo hoy.
—¡Sí, vamos!— gritaron varios.
Antes de marcharse, Damián tiró de Sofía, con una expresión algo esquiva: —Sofía, ¿Él es bueno contigo?
Sofía, insegura, asintió profundamente: —Si es bueno pero, ¿qué pasa?.
—Nada, pequeña tonta, solo saber si estabas bien y feliz.
Damián sonrió, sólo que la sonrisa no llegó al final de sus ojos, qué cosa tan grande podría hacer que dejara atrás a la pequeña masa recién casada para ir de regreso a la base del sur, piensa en lo que dijo su hermano mayor, este Christian...
Damián sacudió la cabeza y miró a la pequeña tonta ingenua e ignorante, si él no puede darte la felicidad, yo estoy dispuesto.
De vuelta a la escuela, toda Sofía se encontraba mejor se dejó llevar y estaba muy feliz —¿No eres feliz en casa?, Te ves algo triste
Sofía estaba un poco desorientada por el vino que había bebido—¡Estoy Feliz! Es que Christian parece estar muy ocupada y no me habla mucho.
Damián arrebató el vaso de vino de la mano de Sofía, estaba bebiendo much—Quédate unos días más si te gusta estar en la escuela.
—¡Sí, sí! Te echamos de menos cuando no estás, después de todo, ¡es mucho menos divertido sin ti Y no hay nadie que nos haga copiar los deberes, así que siempre estamos en apuros.
Sofía había esperado que el hombre a su lado se resintiera por el hecho de que le gustaran otros hombres, pero logro primero en recibir su apoyo.
Sofía se quedó pensativa: —Yo también quiero estar con ustedes y jugar salir, pero él es al que más quiero, y cuando vuelva, ¡volveré para estar con él!.
—¡Eres tan traviesa y olvidadiza!—grito una amiga.
Lilia una mujer pequeña como la acusación, y esa mirada cómica fue muy divertida, Damián también ligeramente sonrió y rio.
Había pasado una semana, pero Sofía seguía sin tener noticias de Christian. No se atrevía a pedir ayuda al abuelo, por miedo a que le echara la culpa a Christian Los mensajes de texto enviados todos los días se hundieron en el mar, y las llamadas telefónicas siempre parecía que tenían poca señal, y luego simplemente se apagaron.
—Quiero volver y ver si ya ha vuelto.
El corazón de Sofía latía con fuerza, quería ver a Christian aparecer frente a ella de inmediato.
—Tómatelo con calma por ahora, pregúntale a sus amigos o algo, esta noche es el cumpleaños de Damián, ¿es demasiado tarde para juntarnos y volver mañana?— Clara consoló a Sofía e hizo un gesto a Lilia para que dijera algo que aliviara el ambiente.
—¡Sí, sí! Calma ¿No dijiste que era un soldado de las fuerzas especiales? Seguro que no puede llevar el móvil encima todo el tiempo, ¡es tan bueno que debe estar bien!.
Sofía sacó su teléfono, —¡Le preguntaré al soldado Ash!