Mentira al descubierto

1515 Words
El teléfono tardó en sonar antes de ser contestado—¿Qué pasa, cuñadita? Sofía suspiro aliviado al saber que le habían contestado—¿Ha contactado Chris contigo recientemente?—La voz de Sofía tembló un poco, y las palmas de sus manos sosteniendo el teléfono estaban manchadas de sudor. —¿Quién es Chris?—le preguntaron al otro lado de la línea. —Chris, es Christian. —¡Uh… No! No se ha puesto en contacto conmigo, pero debería volver en un par de días, bueno, tengo cosas que hacer, ¡adiós! El teléfono se colgó rápidamente y Sofía sacudió la cabeza con decepción, parecía que estaba siendo evitada por Ash. —Volveré después de la cena de esta noche, echo de menos a Christian. Laura acarició el hombro de Sofía—Está bien. Era una recién casada, así que no sería raro que extrañara a su pareja… Lilia apartó a Laura y le susurró —Nunca he estado enamorado, pero mira la cara de Sofía, sólo hace una semana que nos vemos, ¡es como si nada! Para Lilia era injusto, que su amiga las dejara después de solo una semana para ir con su esposo, después de todo tendrían un vida juntos. Laura regañó en voz baja—¡No digas tonterías! ¿Sabes cuánto le gusta a Sofía su amigo de la infancia? ¿Recuerdas que el año pasado Sofía no vino a clase durante tres meses? —Ah, ¿qué pasa? No viene siempre a clase. —Un día estaba limpiando mi dormitorio y encontré un protocolo, ¡un acuerdo de vida o muerte para una inseminación artificial! —¿Qué? —Ahora es posible tener hijos sin necesidad de la otra parte solo necesitas congelar los óvulos y cuando esté lista los usará, ¡y Sofía realizó la evaluación en secreto a espaldas de todos! Lilia se quedó sin palabras, —Este niña parece normalmente honesta ¿cómo se atreve? Laura suspiro: —¡Yo tampoco puedo creer que una persona tan blanda como Sofía haga algo así, salvo que realmente es mucho más fuerte y valiente de lo que parece! Por la noche, Sofía fue con Laura a un restaurante muy cercano a la escuela, donde Damián ya les estaba esperando. —Sólo somos unos pocos, debemos comer y beber, no hay forasteros, vamos a disfrutar... Lilia se arremangó y se frotó la barriga —¡Entonces seré educada!— Sofía comió distraídamente unos cuantos bocados y se sintió un poco aburrida —Coman ustedes primero, yo voy al baño. Cuando salió del baño, no volvió a su compartimento, sino que planeó ir al balcón para sentir el frío primero, cuando pasó por un compartimento, ¡Sofía estaba muy distraída, esa noche! Pero entonces escuchó, esa voz, ¡tan familiar! Como si estuviera poseída, Sofía se estremeció y empujó la puerta del compartimento, había una docena de personas sentadas dentro, ¡y vio al hombre con el que soñaba de inmediato! Ash reaccionó rápidamente y se puso de pie, Sofía estaba en el lugar donde ellos estaban descansando, y lo tomo pero sorpresa a todos en ese lugar. Christian estaba charlando con Olivia cuando se dio cuenta de que algo iba mal y siguió las miradas de la gente para ver a Sofía, que estaba congelada. —Cuñadita, ¿qué te trae por aquí? Siéntate, siéntate aquí. Ash tiró de Sofía para que se sentara junto a Christian, que seguía tomando la mano de Olivia. Ni siquiera trato de apartarse pero Sofía no lo noto, estaba distraída por ver a Christian en este lugar. Todos los presentes sabían la razón original, aunque Olivia era para todos su cuñada reconocida, pero ahora, después de todo, esta muñeca muy joven era la verdadera, y por un momento, la atmósfera en el palco se enfrió hasta la médula… Haciendo todo sumamente incómodo. —Eres Sofí, Sofía, ¿verdad? ¿Te acuerdas de mí? Soy Olivia. Olivia, que estaba sentada al otro lado de Christian, sonrió suavemente, originalmente era una mujer hermosa al extremo, normalmente con una mirada fría como el hielo, excepto por Christian, rara vez se le podía ver sonriendo. Sofía estaba llena de agravios pero no sabía por dónde empezar, había estado guardando su corazón durante mucho tiempo y ni siquiera tenía una respuesta, Christian tuvo tiempo de comer y beber aquí pero no pensó en devolverle un mensaje o una llamada. El humor de Christian estaba alterado—¡Sofía, Olivia está hablando contigo!— Sofía, que estaba inmersa en su propio dolor, fue despertada por la voz severa de Christian que le hizo sentir un escalofrío en todo el cuerpo. La estaba gritando delante de otras personas, como si fuera una niña que necesita ser corregida. —Chris…—Hablo Sofía sintiéndose mal. —Olvídalo, Sofí no lo decía en serio —Olivia calmó a Christian, que estaba a punto de enfadarse. —Lo digo en serio, no la defiendas siempre se distrae, parece en su propio mundo e ignora al resto. —Chris. —Silencio, estoy hablando… No ignores a las personas por tu orgullo. Ash también estaba confundido en cuanto a por qué Christian se estaba enfadando, acababa de tener claramente una agradable charla con Olivia. —Discúlpate con Olivia. Ante la docena de soldados que había en el palco, algunos que Sofía conocía y otros que no, la indiferencia de Christian dejó a Sofía sin palabras, sintiendo un frío aterrador. —¡Sí, lo siento! Sofía era como un niño que había cometido un error, sus lágrimas no podían evitar salir como un dique, Christian no la trataba como a su esposa en absoluto, no tenía ni idea de lo mucho que Sofía se preocupaba por él. ¡todo lo que estaba haciendo ahora era cumplir con su deber como un hermano mayor! —¡Comamos de una vez!. La multitud estupefacta todavía no había reaccionado, aunque Christian tenía mal carácter, no era tan malo como para perder los nervios por la más mínima cosa, a menos que fuera por Olivia. —Christian, ¡es una distinción demasiado obvia la que haces! Sofía es muy joven. La única persona aquí calificada para decir algo sobre Christian era Olivia, que era dos años mayor que Christian y era quien lo había traído a este lugar. —Deberías ser regañada por ser grosera, ¿qué es lo que pasa con el llanto?. El ceño de Christian, de buen aspecto, se arrugó con fuerza, todos aquí eran personas de hierro que no derramarían ni una sola lágrima si tuvieran algo que resolver con sus puños. —Lo siento… Lo siento. Sofía estaba llorando, no debería disculparse por llorar, esa era la función de los lagrimales, no debía sentirse mal por llorar… Era algo natural para todos los seres humanos. Sofía se apresuro a limpiarse las lágrimas de la cara, pero cuanto más se limpiaba más había, el compartimento estaba sorprendentemente silencioso, deseaba tanto encajar en el círculo de Christian, esos tres años en los que no había participado, quería saberlo todo sobre Christian, pero ahora se sentaba allí y soportaba el lavado de ojos de todos, las miradas de todos quizás la simpatía, la lástima o el desprecio. Ash se sentía culpable por haber mentido a Sofía esta tarde, y ahora, al verle llorar a mares, no pudo contenerse más y estaba a punto de hacer algo al respecto cuando una persona extraña entró en el palco. — Sofí, Sofí, ¿qué estás haciendo aquí?—Damián frunció ligeramente el ceño: —¿Quién te intimida?. Sofía vio a Su He a través de la niebla acuosa, —Damián… Damián se acercó a Sofía, la levantó y la estrechó entre sus brazos, su mirada era dura y su voz fría como el hielo: —Tú eres Christian, ¿verdad? ¡Soy tan indigno para Sofía!... Pero al menos yo no haría llorar a mi esposa por quedar bien. —¿Que dijiste mocoso?— Damián se paró firmé y se enfrentó a Christian. —Eres un jodido, cobarde que intimida a su esposa, dónde está tu honor basura… Cobarde. Christian se estaba alterando, Sofía intervino—Damián, regresemos. Damián sacó a Sofía de la habitación privada y la abrazó entre sus brazos, suspirando. Quería calmarse y que ella estuviera segura, Christian nunca le agrado, si fuera un esposo preocupado los hubiera seguidos, pero no fue así, incrementando más las sospechas que sentía Damián. —No debiste hacer eso—le dijo Sofía. Damián suspiró —que mal pero ya lo hice y no se puede cambiar... Mejor regresemos antes que me enoje, está haciendo mucho frío y te enfermas con facilidad. —Solo quiero descansar ahora, creo que iré a casa y dormiré. Damián sentía cierta pena, lo que está a la vista no necesito anteojos, pero conociendo a Sofía ella no notaría esos pequeños detalles que claramente estaban alli. —Si creo que me altere un poco, lamentó arruinar la velada. Sofía limpio su rostro—Yo soy quién lo lamenta, arruine tu cumpleños
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