La ceremonia del juramento se llevo a cabo sin ningún contratiempo. Nadie causo problemas innecesarios, cada uno de los caballeros y soldados dio un paso al frente, levanto su espada con sus dos manos y recito el juramente. En todo ese proceso Elena le presto mucha atención a los movimientos y expresiones de todos. Pudo ver que algunos recitaron el juramento con renuncia y falta de voluntad, de esas personas Elena gravo sus rostros para poder recordarlos y poder vigilarlos. Otros tenían expresiones complejas y incomodas pero su voz al recitar el juramento no titubeo ni una vez. Y hubo algunos que sus expresiones mostraban respeto y eran solemnes, sus voces también eran fuertes como si quisieran demostrar su total lealtad. A esos Elena los iba a vigilar mas que a los demás. Cuando una

